Aunque el no se conserva en pie, las múltiples representaciones de sus estancia, los cimientos hallados en el yacimiento de la ciudad junto con algunos fragmentos de muro, hicieron posible una visión bastante cercana a su aspecto original. El elemento más significativo y que con más precisión se representó en los relieves de las tumbas de el-Amarna es el lugar desde donde el faraón y la reina Nefertiti aparecian en público (Ventana de las Apariciones), se trataba de un amplio vano flanqueado por columnas donde se tallaron inscripciones jeroglíficas que aludian al dios Atón, rematando la ventana aparecia un friso de Uraei (representación de la cobra que simboliza la fuerza del faraón) y por encima los rayos del disco solar. Además de las estancias reservadas para la familia real y los sirvientes, se incluían amplios almacenes y talleres, de forma que el palacio en conjunto tenía una cierta autonomía. Posiblemente esta no fuese la residencia habitual del faraón ya que éste tenía una función simbólica y exitía otro en la "cuidad norte".
Atras Siguiente
|