La sala hipóstila marca el límite de las estancias sagradas, desde esta sala se accede a un vestíbulo columnado en cuyos extremos se disponen dos pequeñas habitaciones destinadas a acoger las barcas sagradas de Khons y Mut, la barca de Amón estaba depositada en una estancia situada tras la "sala del nacimiento" inmediatemente después del vestíbulo mencionado, esta disposición responde a consideraciones religiosas, ya que Amón era la divinidad principal sus estancias se encontraban en la parte más meridional del templo cuyo acceso estaba restringido a los altos dignatarios sacerdotales y a el propio faraón. En último término, como es habitual, encontramos el sancta sanctorum, al que se accede a través de una amplia entrada porticada en cuyos muros se dispones relieves dedicados a Amón que anticipan la visión del dios, cuya imagen colosal (estatua sedente) permanecia sobre un pedestal en el centro del santuario, última y más sagrada estancia del templo.
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