archivolousse
02-25-2005, 08:07 AM
No se, me imagino que vosotros habeis leido ya esto, pero como no he visto ningun post que contenga esta informacion la pongo aqui (que probablemente hasta lo halla).
EL CAIRO / EFE / 20 Febrero 2005.— Una estatua de un faraón que data de hace aproximadamente 3,700 años fue descubierta en la ciudad monumental de Luxor, a unos 730 kilómetros al sur de El Cairo, según informa la prensa local.
La antigüedad fue hallada por un equipo de arqueólogos franco-egipcio en un lugar próximo al obelisco de la reina faraónica Hatchepsut, en los templos de Karnak, señalan los investigadores.
La estatua, que mide 1.8 metros y está fabricada en piedra caliza, tiene esculpida la palabra “Neferhoteb”, que en el alfabeto jeroglífico significa el “Hermoso bueno”, uno de los títulos que ostentaba el faraón.
Según los arqueólogos, la estatua representa a uno de los reyes de la XIII dinastía que gobernó durante el Segundo Período Intermedio, y que se prolongó entre los años 1777 y 1680 antes de Cristo.
Los expertos destacan que la pieza descubierta constituye una rara y valiosa obra de arte que desmiente que la opinión que hasta ahora tenían los egiptólogos respecto a que el nivel del arte que floreció durante las anteriores dinastías faraónicas había descendido notablemente en el segundo período intermedio.
Por otra parte, se informa en internet que el misterio sobre la muerte de Tutankamón se podría esclarecer dentro de un mes. Un equipo de expertos prevé anunciar en marzo si los últimos resultados de los análisis realizados sobre el cuerpo momificado de Tutankamón proporcionan pruebas de la teoría de que el niño faraón fue asesinado.
Zahi Hawass, responsable del Consejo Supremo de Antigüedades del Gobierno egipcio, señala que los resultados de un análisis de alta tecnología con rayos X de la momia ayudaría a explicar una marca en el hueso del cráneo que desencadenó la teoría del asesinato. “Estamos terminando el examen y el anuncio se hará a principios de marzo”, indica el investigador egipcio. Aunque los tesoros y objetos de su tumba han recorrido el mundo, el cuerpo momificado del niño rey ha sido examinado sólo cuatro veces desde que el arqueólogo británico Howard Carter halló el sepulcro en 1922.
EL CAIRO / EFE / 20 Febrero 2005.— Una estatua de un faraón que data de hace aproximadamente 3,700 años fue descubierta en la ciudad monumental de Luxor, a unos 730 kilómetros al sur de El Cairo, según informa la prensa local.
La antigüedad fue hallada por un equipo de arqueólogos franco-egipcio en un lugar próximo al obelisco de la reina faraónica Hatchepsut, en los templos de Karnak, señalan los investigadores.
La estatua, que mide 1.8 metros y está fabricada en piedra caliza, tiene esculpida la palabra “Neferhoteb”, que en el alfabeto jeroglífico significa el “Hermoso bueno”, uno de los títulos que ostentaba el faraón.
Según los arqueólogos, la estatua representa a uno de los reyes de la XIII dinastía que gobernó durante el Segundo Período Intermedio, y que se prolongó entre los años 1777 y 1680 antes de Cristo.
Los expertos destacan que la pieza descubierta constituye una rara y valiosa obra de arte que desmiente que la opinión que hasta ahora tenían los egiptólogos respecto a que el nivel del arte que floreció durante las anteriores dinastías faraónicas había descendido notablemente en el segundo período intermedio.
Por otra parte, se informa en internet que el misterio sobre la muerte de Tutankamón se podría esclarecer dentro de un mes. Un equipo de expertos prevé anunciar en marzo si los últimos resultados de los análisis realizados sobre el cuerpo momificado de Tutankamón proporcionan pruebas de la teoría de que el niño faraón fue asesinado.
Zahi Hawass, responsable del Consejo Supremo de Antigüedades del Gobierno egipcio, señala que los resultados de un análisis de alta tecnología con rayos X de la momia ayudaría a explicar una marca en el hueso del cráneo que desencadenó la teoría del asesinato. “Estamos terminando el examen y el anuncio se hará a principios de marzo”, indica el investigador egipcio. Aunque los tesoros y objetos de su tumba han recorrido el mundo, el cuerpo momificado del niño rey ha sido examinado sólo cuatro veces desde que el arqueólogo británico Howard Carter halló el sepulcro en 1922.