iseth
06-03-2004, 01:06 AM
Hola a tod@s!!!
A modo de despedida temporal de este estupendo foro, este rincón en el que nos encontramos todos los que sentimos pasión por EGIPTO, por su historia, por sus monumentos, por su geografía...por su luz, me gustaría proponeros como tema a debatir, la pentalogía de Rameses II cuyo autor como ya sabeis es Christian Jacq, egiptólogo parisino,con un montón de libros sobre el mismo tema:Egipto.
Empiezo reproduciendo uno de mis pasajes favoritos, perteneciente al quinto libro "Bajo la acacia de Occidente"
"El equpaje del rey y su secretario particular estaba listo. Antes de que terminara la mañana embarcarían hacia el norte.
- Acompáñame- le pidió el faraón a Ameni.
-¿ Adónde quieres ir?
-¿No es una jornada espléndida ?Me gustaría descansar bajo la acacia de mi templo de millones de años, bajo el árbol plantado durante el segundo año de mi reinado.
El tono de voz del momarca hizo que Ameni se estremeciera.
- Estamos a punto de partir, majestad
-Ven,Ameni
La gran acacia del templo de millones de años brillaba al sol, sus hojas verdes rumoreaban bajo la ligera brisa. ¿ Cúantas acacias, tamariscos,higueras,perseas, granados, sauces y demás reprentantes del pueblo de los árboles, que tan querido le era, había hecho plantar Ramsés?
Vigilante, el perro heredado de una dinastía de fieles compañeros del rey, había olvidado sus dolores para seguir a Ramsés........
Ramsés se sentó contra el tronco del árbol, Vigilante se acurrucó a sus pies.
-¿ Recuerdas,Ameni, las palabras que pronuncia la diosa de la acacia de Occidente cuando acoge a las almas en el más allá?
-"Recibe este agua fresca, que tu corazón se apacigüe gracias a ella, gracias a este agua divina que procede del estanque ritual de la necrópolis; acepta esta ofrenda, para que tu alma reciba en mi sombra"
-Nuestra madre celestial nos ofrece la vida -recordó Ramsés- y ella coloca el espíritu de los faraones entre las estrellas infatigables e indestructibles.
- Tal vez tengas sed, majestad.Voy a buscar...
- Quédate Ameni. Estoy cansado, amigo mio, una fatiga mortal me invade. ¿Recuerdas cuando hablábamos del auténtico poder ? A tu entender, sólo el faraón estaba en condiciones de ejercerlo, y tenías razón, siempre que respete la regla de Maat luchando sin cesar contra las tinieblas. Si ese poder se debilita, la solidaridad entre el cielo y la tierra desaparece y la humanidad es librada a la violencia y la injusticia. La historia de un reinado debe ser la de una fiesta decía mi padre; que tanto el pequeño como el grande reciban del faraón su subsistencia............Gracias a Seti, gracias a Nefertari, gracías a los íntimos ya los fieles que han trabajado por la grandeza y el brillo de nuestra civilización, he intentado actuar con rectitud para que el país fuera feliz. Ahora, que los dioses me juzguen.
-No majestad,no te vayas!
Vigilante suspiró. Un suspiro intenso, profundo como el océano primordial, apaciguado como una puesta de sol en el Nilo. Y el último representante de la dinastía de los Vigilante se extinguió a los pies de su dueño
Nacía el estío y Ramsés el Grande acababa de entrar en la eternidad, bajo la acacia de Occidente.
Ameni hizo un gesto que nunca había osado realizar durante ochenta años de indefectible amistad:tomó las manos del faraón entre las suyas y las besó con fervor.
Luego, el portasandalias y secretario particular del faraón se sentó en la posición del escriba y, con un pincel nuevo, trazó algunos jeroglíficos sobre una tablilla de madera de acacia.
- Consagraré el resto de mi existencia a escribir tu historia- prometió-;en este mundo y en el otro, nadie olvidará al Hijo de la Luz."
C.Jacq
A modo de despedida temporal de este estupendo foro, este rincón en el que nos encontramos todos los que sentimos pasión por EGIPTO, por su historia, por sus monumentos, por su geografía...por su luz, me gustaría proponeros como tema a debatir, la pentalogía de Rameses II cuyo autor como ya sabeis es Christian Jacq, egiptólogo parisino,con un montón de libros sobre el mismo tema:Egipto.
Empiezo reproduciendo uno de mis pasajes favoritos, perteneciente al quinto libro "Bajo la acacia de Occidente"
"El equpaje del rey y su secretario particular estaba listo. Antes de que terminara la mañana embarcarían hacia el norte.
- Acompáñame- le pidió el faraón a Ameni.
-¿ Adónde quieres ir?
-¿No es una jornada espléndida ?Me gustaría descansar bajo la acacia de mi templo de millones de años, bajo el árbol plantado durante el segundo año de mi reinado.
El tono de voz del momarca hizo que Ameni se estremeciera.
- Estamos a punto de partir, majestad
-Ven,Ameni
La gran acacia del templo de millones de años brillaba al sol, sus hojas verdes rumoreaban bajo la ligera brisa. ¿ Cúantas acacias, tamariscos,higueras,perseas, granados, sauces y demás reprentantes del pueblo de los árboles, que tan querido le era, había hecho plantar Ramsés?
Vigilante, el perro heredado de una dinastía de fieles compañeros del rey, había olvidado sus dolores para seguir a Ramsés........
Ramsés se sentó contra el tronco del árbol, Vigilante se acurrucó a sus pies.
-¿ Recuerdas,Ameni, las palabras que pronuncia la diosa de la acacia de Occidente cuando acoge a las almas en el más allá?
-"Recibe este agua fresca, que tu corazón se apacigüe gracias a ella, gracias a este agua divina que procede del estanque ritual de la necrópolis; acepta esta ofrenda, para que tu alma reciba en mi sombra"
-Nuestra madre celestial nos ofrece la vida -recordó Ramsés- y ella coloca el espíritu de los faraones entre las estrellas infatigables e indestructibles.
- Tal vez tengas sed, majestad.Voy a buscar...
- Quédate Ameni. Estoy cansado, amigo mio, una fatiga mortal me invade. ¿Recuerdas cuando hablábamos del auténtico poder ? A tu entender, sólo el faraón estaba en condiciones de ejercerlo, y tenías razón, siempre que respete la regla de Maat luchando sin cesar contra las tinieblas. Si ese poder se debilita, la solidaridad entre el cielo y la tierra desaparece y la humanidad es librada a la violencia y la injusticia. La historia de un reinado debe ser la de una fiesta decía mi padre; que tanto el pequeño como el grande reciban del faraón su subsistencia............Gracias a Seti, gracias a Nefertari, gracías a los íntimos ya los fieles que han trabajado por la grandeza y el brillo de nuestra civilización, he intentado actuar con rectitud para que el país fuera feliz. Ahora, que los dioses me juzguen.
-No majestad,no te vayas!
Vigilante suspiró. Un suspiro intenso, profundo como el océano primordial, apaciguado como una puesta de sol en el Nilo. Y el último representante de la dinastía de los Vigilante se extinguió a los pies de su dueño
Nacía el estío y Ramsés el Grande acababa de entrar en la eternidad, bajo la acacia de Occidente.
Ameni hizo un gesto que nunca había osado realizar durante ochenta años de indefectible amistad:tomó las manos del faraón entre las suyas y las besó con fervor.
Luego, el portasandalias y secretario particular del faraón se sentó en la posición del escriba y, con un pincel nuevo, trazó algunos jeroglíficos sobre una tablilla de madera de acacia.
- Consagraré el resto de mi existencia a escribir tu historia- prometió-;en este mundo y en el otro, nadie olvidará al Hijo de la Luz."
C.Jacq