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View Full Version : Una HistoriA de Amor... o de Desamor


Himathra
07-15-2005, 05:20 PM
Buen Dia.

¿Alguno de ustedes conoce alguna historia de Amor del Antiguo Egipto? Es algo como muy de "niñas" Pero después de que me den sus respuestas les premiaré con una historia que no conocéis... y que es de amor, pasión... y dulzura.

Solo imaginen a una dulce doncella cantando una cancion descalza por las riveras del Nilo... sacando Lotos perfumados para su amor.... bajo una luna llena reflejada en las aguas del Nilo........


Un Beso,
Himathra

Mika
07-15-2005, 10:04 PM
Podría ser es una historia verídica no se si mas de pasión e intrigas que de amor, pero es lo que nos estas preguntando... me gustaría conocer esa historia de la cual hablas espero que pronto la publiques...
Ah por cierto nuestra amiga Nieves hace tiempo publico unas historias escritas por ella misma muy bonitas y creo que hay muy especial llamada la estatua y te recomiendo que las busques... chau chau

nefertari7
07-19-2005, 08:51 PM
Buenas amiga Himatra;
El mundo egipcio tiene de todo...existen muchas historias o leyendas de amor como por ejemplo el amor que se procesaba la diosa Isis y Osiris, el amor de Ramses II hacia Nefertari, El supuesto romance de la reina Hatsepsut y Seramun..... y seguro que muchas mas, el amor es una ciencia universal y seguro que en Egipto hubo muchas y de las buenas.
Bueno me tienes en ascuas con tu cuento......... pon lo ya!!!!!!!!!!

MERESANJ
07-19-2005, 09:38 PM
Buenas noches Himathra:


La tarde transcurría tranquila en la orilla Delta del río, como de costumbre, la joven Irhem se afanaba en recoger los últimos restos de la siega que su padre y su hermano habían recolectado durante todo el día...El calor se hacía menos duro a aquellas horas, cuando el disco solar comenzaba su viaje descendente hacia el horizonte, haciendo que aquel amplio cielo que se cernía sobre su cabeza tomase un dulce tono anaranjado.

La joven Irhem era una hermosa muchacha, fruto de la unión entre un comerciante de grano sirio y una costurera egipcia.En ella se reunían todos los encantos de cada una de las dos razas, de su madre, la niña heredó el esbelto y orgulloso porte de un fino talle y una amplia frente, de su padre, poseía los rasgados ojos felinos y un cabello brillante y oscuro como la más bella noche azabache...Todos los que la conocían caían rendidos a sus pies, no tanto por sus aparentes e innegables encantos de un físico bien proporcionado y una piel lisa y suave como el más perefcto de los linos reales, sino por su bondad y simpatía, siempre tenía una sonrisa en los labios, siempre dispuesta a ayudar a cualquiera, Irhem todavía no había aceptado a joven alguno por esposo, ni tan siquiera como íntimo amigo, y desde luego, no por falta de pretendientes.

Tomó asiento en un pequeño montón de paja justo al lado del camino, y tras secarse el sudor de la frente con el dorso de su estrecha muñeca llena de pulseras se dejó caer de espaldas sobre aquella colcha que ocasionalmente le brindaban las briznas recién segadas...Inspiró profundamente el olor de los verdes tallos, aquel olor que acompañaba cada hora de su felíz infancia, cuando ella y su hermano mayor jugaban a esconderse entre las espigas sacando de quicio a su pobre madre que en un intento de convencer a los jóvenes de que saliesen les amenzaba con dejarlos sin higos y dátiles para el postre, advertencia tras la cual, ella y Panif, que así se llamaba su hermano, salían despepitados de su escondite ante aquella injusta transacción.De inmediato una gran sonrisa iluminó su rostro, dejando ver una dentadura tan perfecta y blanca, que hasta el más claro nácar oscurecería su superficie ante tales piezas.

E Irhem soñaba despierta, soñaba con un inmenso cielo estrellado, con maravillosos templos a orillas del Nilo, como aquellos que cada mes veía de pasada cuando ella y su padre viajaban Nilo abajo para vender el grano en el mercado del pueblo.En ocasiones, con un poquito de suerte, Irhem había visto asomarse a algún sacerdote o soldado a las balconadas, observando embelesada la finura de aquellos vestidos y la galantería de porte que cada uno de aquellos seres parecía poseer en cada uno de sus movimientos...soñaba con un alto y guapo príncipe, ataviado con largas túnicas multicolores, que la abrazaba mientras se ponía el sol, y la resguardaba en sus fuertes brazos durante las frías noches de invierno, soñaba con unos profundos ojos negros en los que perderse, en unas manos dulces y masculinas que acariciasen su cuerpo haciendola estremecer hasta rozar la muerte en todos sus sentidos...los jóvenes que la cortejaban no eran precisamente príncipes, si bien es cierto que algún que otro mozuelo poseía suficientes encantos como para satisfacer alguno de esos anhelos, ningunos brazos, ningunos ojos, ningunas manos, se parecían a las de su príncipe particular.Pero no era aquello lo que opinaba su padre, quien en los últimos meses, parecía haberse interesado más que de costumbre sobre este o aquel amigo de la familia, y su posición social, invitándola a ir eligiendo alguno como compañero...


Lo sigo pronto...
Un abrazo al personal.