Yax Pasaj
02-17-2006, 06:26 AM
Estimados amigos,
Me he decidido a abrir este tema con la única intención de exponer mi percepción sobre la valoración que el foro me merece. Escribo esto movido por esa sensación que parece que se extiende últimamente de que el foro no está siendo lo que debería ser.
No trato con esto de abrir una nueva discusión, nada más lejos de mi intención, aunque soy consciente de que una vez lanzados los dados, ya no los puedo controlar.
Sólo quiero aportar mi visión de lo que el foro es para mí.
Desde que entré en esta “academia virtual” ( Academia al estilo clásico griego) he aprendido muchas cosas.
Para empezar, he sentido y siento vinculaciones emocionales hacia personas ( que no miembros) que participan en el foro. Pero no es de esto de lo que deseo hablar.
Ahora quiero centrarme en el plano intelectual. He aprendido mucho sobre Egipto en este foro.
Y sigo aprendiendo mucho. Esto es precisamente lo que me gustaría destacar.
Últimamente también sigo asimilando nuevos conocimientos. Es más: en los últimos meses tal vez haya aprendido más cosas que nunca.
Sí, en estos meses en los que en algunos temas se han generado agrias discusiones, y que son los que han motivado los juicios de que el foro no tenía la andadura correcta.
No es mi intención discutir sobre tales juicios, puesto que no trato de entrar en esa polémica. Sólo de ofreceros mi visión.
Ciertamente las discusiones han sido agrias en algunos ámbitos. También abundantes.
No, no voy a decir que lo mejor es pararlas. Creo que cada uno debe hacer lo que le parezca. Realmente a mi no me parecen preocupantes tales discusiones, aunque sí incómodas, porque producen perturbaciones emocionales en algunas personas de esta Academia, y eso me duele por mí, y por ellos, desde el cariño.
Decía que yo he seguido aprendiendo mucho. Para avalar lo que digo me he permitido hacer una selección de los temas en los que no se ha discutido agriamente, sino debatido sobre asuntos interesantes referidos a Egipto. Se trata de temas vivos, o que lo han estado hasta hace poco. No he necesitado acudir a viejos asuntos.
No voy a citar aquí los títulos de los temas, sino los asuntos de los que he aprendido.
Así, nos hemos paseado por los cementerios U y B de Abidós; hemos recogido de las aguas del Nilo a la musa enseta; visitamos varias tumbas en el Valle de los Reyes: la 55, la 5…y otras más; estamos poniendo marcas en los días del calendario egipcio; hablamos sobre la toma del poder en Amarna; intentamos encontrarle nombre al Rey Escorpión; nos llevamos unas cuentas piedras de la Esfinge….
Y hay más temas que me dejo porque no trato aquí de ser exhaustivo.
Lo que desearía es transmitiros mis sensaciones: seguimos hablando de Egipto, junto con las discusiones. Lo estamos haciendo.
Es cierto que si se participara menos en ese tipo de polémicas, habría más intervenciones en los temas propios del foro. Pero nada más.
Porque esos temas sobre Egipto han seguido surgiendo de la mano de las personas que pueblan este mundo virtual. No las menciono porque no quiero dejarme a nadie. Les doy las gracias.
Pero si los temas están ahí es porque hay “académicos” que siguen aportando ideas, asuntos sobre Egipto de los que podemos hablar.
Lo único que tenemos que hacer es alimentarlos.
Existen muchos temas sobre Egipto en el foro, y están abiertos y a disposición de todos los que deseen intervenir. Muchos más asuntos sobre Egipto que discusiones. Sólo tenéis que mirar con los ojos y los corazones tranquilos.
Mi visión del foro sigue siendo buena. Hay muchos temas abiertos sobre Egipto. Sólo es necesario participar en ellos. No es necesario irse a ningún sitio. El foro somos nosotros y nosotros seguimos vivos, activos y dispuestos a hablar de Egipto.
Esta es mi valoración, sin más, sin ningún tipo de intención de discutir, ni de llevar la contraria a nadie o de quitar la razón a los que piensan que el foro cojea.
Precisamente por esto voy a abstenerme de intervenir más en este tema. Pido excusas anticipadas por mi silencio a los que tal vez se dirijan a mi.
Que tengáis un buen fin de semana y gracias por “escucharme”.
Me he decidido a abrir este tema con la única intención de exponer mi percepción sobre la valoración que el foro me merece. Escribo esto movido por esa sensación que parece que se extiende últimamente de que el foro no está siendo lo que debería ser.
No trato con esto de abrir una nueva discusión, nada más lejos de mi intención, aunque soy consciente de que una vez lanzados los dados, ya no los puedo controlar.
Sólo quiero aportar mi visión de lo que el foro es para mí.
Desde que entré en esta “academia virtual” ( Academia al estilo clásico griego) he aprendido muchas cosas.
Para empezar, he sentido y siento vinculaciones emocionales hacia personas ( que no miembros) que participan en el foro. Pero no es de esto de lo que deseo hablar.
Ahora quiero centrarme en el plano intelectual. He aprendido mucho sobre Egipto en este foro.
Y sigo aprendiendo mucho. Esto es precisamente lo que me gustaría destacar.
Últimamente también sigo asimilando nuevos conocimientos. Es más: en los últimos meses tal vez haya aprendido más cosas que nunca.
Sí, en estos meses en los que en algunos temas se han generado agrias discusiones, y que son los que han motivado los juicios de que el foro no tenía la andadura correcta.
No es mi intención discutir sobre tales juicios, puesto que no trato de entrar en esa polémica. Sólo de ofreceros mi visión.
Ciertamente las discusiones han sido agrias en algunos ámbitos. También abundantes.
No, no voy a decir que lo mejor es pararlas. Creo que cada uno debe hacer lo que le parezca. Realmente a mi no me parecen preocupantes tales discusiones, aunque sí incómodas, porque producen perturbaciones emocionales en algunas personas de esta Academia, y eso me duele por mí, y por ellos, desde el cariño.
Decía que yo he seguido aprendiendo mucho. Para avalar lo que digo me he permitido hacer una selección de los temas en los que no se ha discutido agriamente, sino debatido sobre asuntos interesantes referidos a Egipto. Se trata de temas vivos, o que lo han estado hasta hace poco. No he necesitado acudir a viejos asuntos.
No voy a citar aquí los títulos de los temas, sino los asuntos de los que he aprendido.
Así, nos hemos paseado por los cementerios U y B de Abidós; hemos recogido de las aguas del Nilo a la musa enseta; visitamos varias tumbas en el Valle de los Reyes: la 55, la 5…y otras más; estamos poniendo marcas en los días del calendario egipcio; hablamos sobre la toma del poder en Amarna; intentamos encontrarle nombre al Rey Escorpión; nos llevamos unas cuentas piedras de la Esfinge….
Y hay más temas que me dejo porque no trato aquí de ser exhaustivo.
Lo que desearía es transmitiros mis sensaciones: seguimos hablando de Egipto, junto con las discusiones. Lo estamos haciendo.
Es cierto que si se participara menos en ese tipo de polémicas, habría más intervenciones en los temas propios del foro. Pero nada más.
Porque esos temas sobre Egipto han seguido surgiendo de la mano de las personas que pueblan este mundo virtual. No las menciono porque no quiero dejarme a nadie. Les doy las gracias.
Pero si los temas están ahí es porque hay “académicos” que siguen aportando ideas, asuntos sobre Egipto de los que podemos hablar.
Lo único que tenemos que hacer es alimentarlos.
Existen muchos temas sobre Egipto en el foro, y están abiertos y a disposición de todos los que deseen intervenir. Muchos más asuntos sobre Egipto que discusiones. Sólo tenéis que mirar con los ojos y los corazones tranquilos.
Mi visión del foro sigue siendo buena. Hay muchos temas abiertos sobre Egipto. Sólo es necesario participar en ellos. No es necesario irse a ningún sitio. El foro somos nosotros y nosotros seguimos vivos, activos y dispuestos a hablar de Egipto.
Esta es mi valoración, sin más, sin ningún tipo de intención de discutir, ni de llevar la contraria a nadie o de quitar la razón a los que piensan que el foro cojea.
Precisamente por esto voy a abstenerme de intervenir más en este tema. Pido excusas anticipadas por mi silencio a los que tal vez se dirijan a mi.
Que tengáis un buen fin de semana y gracias por “escucharme”.