NAN
08-04-2004, 03:09 PM
OCTAVO DÍA: ASSUAN – ABU SIMBEL – ASSUAN – EL CAIRO
A las 5:30 de la mañana suena en teléfono, hoy es un día muy ajetreado puesto que tenemos que tomar 3 vuelos internos, con los posibles retrasos, además de hacer y deshacer maletas, esperemos que todo salga bien. Después del desayuno, nos espera el guía para poner nuestro nombre completo en un folio y con eso sacarnos las tarjetas de embarque, un autobús nos espera para llevarnos al aeropuerto de Assuan, y tomar el vuelo a las 8 de la mañana. Vaya jaleo con las tarjetas de embarque, nos las dieron al azar, y ninguno teníamos la nuestra, después de ordenar el lío, el guía nos las vuelve a pedir para hacer no se que gestión, y ya está montado el lío otra vez, nadie teníamos nuestra tarjeta (para luego ponerla de recuerdo en el album). El avión no es tan pequeño como nos habían dicho, pero se ve un poco viejo, jejeje, bueno sólo es media hora de trayecto que pasa muy rápido. A la entrada en el avión nos sentamos a la izquierda para intentar ver Abu Simbel desde el avión, yo lo conseguí, pero sólo durante un segundo.
Al llegar a Abu Simbel nos espera otro autobús para hacer un trayecto de unos 15 minutos que nos llevaría hasta la entrada de los templos de Abu Simbel. Después de pasar por el contro de entrada y andar unos 5 minutos, al doblar una montaña a la izquierda vemos los inmensos colosos de Ramses II, que anuncian que estamos ante el templo de Ramses II, al fondo a la izquierda se ve el templo de Nefertari dedicado a la Diosa Hathor. Observamos los cortes con serrucho de los colosos, necesarios para trasladar los templos en los años 60 por la construcción del canal de Suez. Después de la explicación del guía y de foto en grupo, nos da una hora para ver los dos templos por dentro (tiempo más que suficiente). Dentro de los templos no se pueden hacer fotos, pero si se se permite la grabación en video, así que los fotógrafos se llevan un nuevo disgusto. Vemos el dios Path al que nunca le da el sol, la narración de la batalla de Qadesh, pinturas de Nefertari. Se respira mucha paz y tranquilidad.
Allí hay un banco, donde cambiar moneda, que no se os olvide el justificante del cambio de moneda, sino, no podréis volver a cambiarla a euros.
A las 11 de la mañana estamos de vuelta en el autobús, que nos conducirá al aeropuerto, ya hemos visto los templos más famosos de Egipto.
En el avión nos sirven un zumo, hubo muchas turbulencias a la vuelta, las turbulencias son normales en los aviones, no hay que ponerse nervioso.
Sobre las 12:00 estamos de nuevo en Assuan, el autobús hace una parada en la fábrica de perfumes (no compréis ninguno, ni perfumeros decorativos tampoco, mucho más baratos en el zoco de El Cairo), allí nos ofrecen de nuevo té o carcadé. De vuelta en el barco sobre las 13:00 vamos haciendo las maletas y después a comer y una siesta, la última en el barco. A las 16:30 hay que dejar las maletas y los camarotes, y cerrar la cuenta en el barco (las bebidas, el agua está a 5 libras la botella de 1.5 litros). Hoy no había té, qué lástima.
El autobús para llevarnos de nuevo al aeropuerto de Assuan nos esperaría a las 18:00 junto con nuestras maletas que había que identificar nuevamente.
A las 20:45 puntualmente sale nuestro avión a El Cairo (el único puntual de la tarde), es el mismo que venía de Valencia. El viaje a El Cairo (a más de 1000 kilómetros) dura una hora y cuarto, nos dan unos aperitivos, la vista aérea de El Cairo nocturno es impresionante, nunca se acaba, dicen que de día se ven las pirámides, una ciudad de más de 18 millones de habitantes, la ciudad de los mas de 1000 minaretes.
En el aeropuerto de El Cairo nos esperan otros guías de Iberojet para llevarnos a los autobuses y a los hoteles, hay un poco de desorganización, pero al final nos subimos en el autobús después de recoger las maletas sobre las 22:15, el autobús parará en el Sheraton Cairo y en el Ramses Hilton (nuestro hotel), a muchas personas los cambiaron de hotel el mismo viernes, tenían confirmado el Sheraton y finalmente fueron al Ramses Hilton.
El hotel aparentaba muy lujoso, pero en cuanto subimos a la habitación un desastre, aspecto de muy antigua y sucia, quizás por la moqueta, por lo que después de mucho insistir al guía (nos decía que no quedaban habitaciones libres, -ja ja, un hotel de 1000 habitaciones sin ninguna habitación libre-), nos las apañamos directamente con los responsables del hotel, donde después de la cena (sobre la 1:30 de la madrugada) nos cambiaron a una habitación mucho mejor del piso 18, pero ohhh sorpresa, las sábanas estaban sin cambiar, demasiado tarde para llamar a recepción, ya nos las cambiarán al día siguiente.
NOVENO DÍA: EL CAIRO – GUIZA – MENFIS – SAKKARA – EL CAIRO – GUIZA – EL CAIRO
A las 6:30 nos despiertan con el teléfono (aquí no hay una dulce vocecita que te dice “buenos días”, sino que es una máquina). Hoy también es un día muy especial, nos esperan las pirámides. A las 7:30 estábamos en el autobús para llegar a Guiza a las 8:00 y así los que quieran previo pago de 100 libras podrían entrar en la gran Pirámide de Keops, el guía advierte que no entren las personas mayores ni los claustrofóbicos, es una bajada de 15 metros por unas escaleras muy estrechas, y luego una subida de 45 metros, la mayor parte con una altura del techo de 1.20 metros, total para ver un sarcófago vacío, hay una pirámide en el recinto de Sakkara que es la única que tiene inscripciones jeroglíficas, más cómoda de entrar que si merece la pena entrar. Muchas personas se dieron la vuelta y los que consiguieron llegar a la sala del sarcógafo en la pirámide de Keops, salieron sudando la gota gorda.
Fotos y fotos a las pirámides, visitas al interior de las mastabas (no hay que perdérselas), y visita al museo de la Barca Solar (tampoco hay que perdérselo, no dejan filmar), la entrada 30 libras. Después nos llevarán a una colina para poder realizar la foto de las tres pirámides, y después en autobús a visitar la esfinge. Son las 12:00 de la mañana y nos recoge de nuevo el autobús para llevarnos a la casa del papiro en la avenida de las pirámides, están como mínimo 3 veces más baratos en el zoco de El Cairo. Luego a comer (nos dijeron tortilla española, pero no vimos la patata por ningún sitio) y a las 13:30 partimos de camino a Menfis donde vemos la estatua horizontal de Ramses II (la otra está en la avenida de Ramses, en el Cairo), una esfinge y otras estatuas. Sobre las 15:15 horas estamos en el recinto de Sakkara, visitamos las mastabas de Mereuka y Ti (explicaciones de la vida cotidiana del antiguo Egipto) y entramos en la pirámide de Unas, la única cuyas paredes están adornadas con textos rituales y fórmulas mágicas y por fin la primera pirámide de todas, la pirámide escalonada de Sakkara del faraón Djoser, construida por el gran Inmotep. Desde un montículo se observan las tres pirámides de Keops, Kefren y Micerinos (padre, hijo y abuelo), así como otras pirámides de las más de 60 que hay en Egipto.
Son las 17:00 horas y de vuelta a El Cairo, donde llegamos a las 17:30 horas. Después de un chapuzón en la piscina (había una convención de países árabes y el hotel estaba lleno de jeques, llama mucho la atención la vestimenta de las señoras, sólo se les ven los ojos, así como sus trajes de baño (como trajes de buzo, sólo se les ve la cara, manos y pies).
A las 18:30 horas estamos listos para tomar taxi por 5 libras que nos llevará al hotel Cairo Marriot (menuda carrera, parecía una carrera de obstáculos donde los semáforos no existían) y tomar un te en sus jardines, este hotel es de la misma categoría que el Ramses Hilton, pero en realidad la diferencia es abismal, menuda entrada, recepción, pasillos y jardines, una maravilla.
A las 20:00 horas estamos de nuevo en el Ramses Hilton después de haber tomado otro taxi por otras 5 libras, nos llevarán a las pirámides de nuevo para ver el espectáculo de luz y sonido en castellano, que es los sábados a las 21:30 horas, de nuevo la cámara de video tiene que pagar entrada adicional y las fotos no saldrían una vez reveladas. Como hay video oficial, dejaremos la cámara en taquilla.
El espectáculo dura una hora, al final se hace un poco pesado, no tiene ni comparación con el de Karnak que estuvo mucho mejor, pero también nos gustó mucho. A partir de aquí, incluida esta excursión no merece la pena hacerlas con el grupo.
A las 23:00 estamos de vuelta en el hotel, donde cenaremos por 10 euros la pareja en una pizzeria que hay en el centro comercial que está en frente del hotel. Mañana nos despertarán a las 7:00.
DÉCIMO DÍA: EL CAIRO
Son las 7 de la mañana y suena nuevamente el teléfono, nos vamos a visitar la ciudad de El Cairo y su museo. Después del desayuno nos espera un autobús para cruzarnos hasta el museo (está a 3 minutos andando del hotel, pero cualquiera se atreve a cruzar entre los coches). Allí el guía nos dijo que no permiten filmación en video ni cámaras de fotos (vimos a gente que si que grababa y filmaba, debe estar permitido, pero el guía lo haría para que disfrutáramos de las 3 horas de visita). Vemos la sala del tesoro de Tutankamon, dos de sus tres sarcófagos (el tercero está como he dicho en su tumba del Valle de los Reyes), la famosísima máscara del faraón niño. Una parada de media hora para ver previo pago la sala de las momias (40 libras, 20 libras para estudiantes y profesores), ha merecido la pena, qué bien se conservan, vemos la momia blanca y la momia del gran Ramses II, que paz se ve en su rostro a pesar de haber vivido casi 100 años, un record para aquella época.
Vemos también la sala de los animales momificados (aquí se ven dos cocodrilos de más de 5 metros de largo cada uno).
Piezas y piezas maravillosas, estatuas de Rahotep y Nofret de gran realismo, bustos de Akenatón, esfinges (entre ellas las de Tanis), la única estatua con el pie derecho adelantado. No obstante es un museo muy antigüo, están construyendo uno nuevo, ya que éste tiene 100 años.
A las 12:00 de nuevo en el autobús para ir de camino a la Ciudadela, y visitar la mezquita de Alabastro, (ojo de nuevo las chicas, pantalón o falda por debajo de la rodilla y camiseta de manga corta, sino, os darán unas túnicas), a descalzarse para entrar, desde dentro se ve el reloj que regaló el rey de Francia a cambio del obelisco del templo de Luxor (dicen que nunca funcionó, ahora está reparándose). La mezquita preciosa, y las vistas desde arriba impresionantes, se ven las pirámides de Keops, Kefren y Micerinos, la mezquita de Ibn Tulun.
A las 14:00 estamos en el autobús para comer en media hora y llevarnos al zoco, donde sólo nos dejarían 1:15, mi chico prefiere tomarse un té en la plaza de Hussein, y yo me voy con otra pareja. Allí compré los papiros, tres veces más baratos que en la casa del papiro que visitamos el día anterior. Volvemos a la plaza de Hussein para avisar que no íbamos a continuar con el guía, y así disfrutar una horita más del zoco, nos cruzamos con una comitiva de peces gordos puesto que iban muy escoltados, y en una esquina descrubimos la tienda “Jordi habla español”, por fin un lugar donde no se regatea, nos llevan a la tienda oficial (muy difícil de encontrar) y allí compramos los últimos regalos después de tomar un té. Vamos corriendo a coger un taxi que nos llevaría al hotel por 10 libras a tres personas, ya que teníamos el tiempo justo para una ducha y cambiarnos de ropa para la cena en el barco Nile Maxim (que pertenece al hotel Cairo Marriot).
En el hotel nos informan que nuestro vuelo: Cairo – Bilbao – Valencia sufría un retraso de 3 horas, con lo que teníamos tiempo para dormir un poco más, sino, nos hubieran levantado a las 3:30. En el salón de la cena en el barco coincidimos con una celebración de una boda, vemos la danza del vientre y oímos canciones típicas, por fin sobre las 12 de la noche oímos canciones españolas. A la 1:30 de la madrugada estamos de vuelta en el hotel, nos despedimos de dos de las 4 parejas que coincidieron con nosotros desde el primer día, puesto que iban en el vuelo de Barcelona. Al día siguiente nos despertarían a las 7:00.
ÚLTIMO DÍA: EL CAIRO – VALENCIA (hubo cambio de itinerario y pasaría luego por Bilbao).
Son las 7 de la mañana, último desayuno en Egipto (por el momento), hemos dejado las maletas en la puerta de la habitación. El autobús nos espera a las 8:15 para llevarnos al aeropuerto de El Cairo (al principal, ya que tiene dos). A las 8:45 estamos en el aeropuerto, nuestro vuelo saldría a las 11, hacemos los trámites de embarque (los billetes se dan sin nombre y fijaros que los asientos estén juntos), la facturación de la maleta no es billete por billete, sino que se facturan todas juntas, fijaros que la suben en la cinta de equipajes. A las 9:45 estamos en el banco con los recibos de cambio de moneda para que nos cambien la moneda nuevamente, lógicamente con el cambio siempre se pierde, así que procurar que no os sobre mucho dinero, se pueden perder hasta 5 euros. A las 10 ya hemos pasado todos los controles y esperamos el embarque a las 10:30, embarque puntual, a las 14:45 hora española (4 horas y 45 minutos después y después de comer en el avión, y después de una siesta en avión, las caras son muy distintas a las caras de la gente a la ida, estamos todos dormidos) ya estamos en Valencia. Las maletas a las que no les pasó nada durante todos los vuelos internos, llegan un poco echas polvo, hacemos la correspondiente reclamación en Iberia y luego en la agencia de viajes ¿qué pasará?, bueno para eso llevábamos el seguro adicional recomendable siempre. Hasta siempre Egipto, volveremos.
A las 5:30 de la mañana suena en teléfono, hoy es un día muy ajetreado puesto que tenemos que tomar 3 vuelos internos, con los posibles retrasos, además de hacer y deshacer maletas, esperemos que todo salga bien. Después del desayuno, nos espera el guía para poner nuestro nombre completo en un folio y con eso sacarnos las tarjetas de embarque, un autobús nos espera para llevarnos al aeropuerto de Assuan, y tomar el vuelo a las 8 de la mañana. Vaya jaleo con las tarjetas de embarque, nos las dieron al azar, y ninguno teníamos la nuestra, después de ordenar el lío, el guía nos las vuelve a pedir para hacer no se que gestión, y ya está montado el lío otra vez, nadie teníamos nuestra tarjeta (para luego ponerla de recuerdo en el album). El avión no es tan pequeño como nos habían dicho, pero se ve un poco viejo, jejeje, bueno sólo es media hora de trayecto que pasa muy rápido. A la entrada en el avión nos sentamos a la izquierda para intentar ver Abu Simbel desde el avión, yo lo conseguí, pero sólo durante un segundo.
Al llegar a Abu Simbel nos espera otro autobús para hacer un trayecto de unos 15 minutos que nos llevaría hasta la entrada de los templos de Abu Simbel. Después de pasar por el contro de entrada y andar unos 5 minutos, al doblar una montaña a la izquierda vemos los inmensos colosos de Ramses II, que anuncian que estamos ante el templo de Ramses II, al fondo a la izquierda se ve el templo de Nefertari dedicado a la Diosa Hathor. Observamos los cortes con serrucho de los colosos, necesarios para trasladar los templos en los años 60 por la construcción del canal de Suez. Después de la explicación del guía y de foto en grupo, nos da una hora para ver los dos templos por dentro (tiempo más que suficiente). Dentro de los templos no se pueden hacer fotos, pero si se se permite la grabación en video, así que los fotógrafos se llevan un nuevo disgusto. Vemos el dios Path al que nunca le da el sol, la narración de la batalla de Qadesh, pinturas de Nefertari. Se respira mucha paz y tranquilidad.
Allí hay un banco, donde cambiar moneda, que no se os olvide el justificante del cambio de moneda, sino, no podréis volver a cambiarla a euros.
A las 11 de la mañana estamos de vuelta en el autobús, que nos conducirá al aeropuerto, ya hemos visto los templos más famosos de Egipto.
En el avión nos sirven un zumo, hubo muchas turbulencias a la vuelta, las turbulencias son normales en los aviones, no hay que ponerse nervioso.
Sobre las 12:00 estamos de nuevo en Assuan, el autobús hace una parada en la fábrica de perfumes (no compréis ninguno, ni perfumeros decorativos tampoco, mucho más baratos en el zoco de El Cairo), allí nos ofrecen de nuevo té o carcadé. De vuelta en el barco sobre las 13:00 vamos haciendo las maletas y después a comer y una siesta, la última en el barco. A las 16:30 hay que dejar las maletas y los camarotes, y cerrar la cuenta en el barco (las bebidas, el agua está a 5 libras la botella de 1.5 litros). Hoy no había té, qué lástima.
El autobús para llevarnos de nuevo al aeropuerto de Assuan nos esperaría a las 18:00 junto con nuestras maletas que había que identificar nuevamente.
A las 20:45 puntualmente sale nuestro avión a El Cairo (el único puntual de la tarde), es el mismo que venía de Valencia. El viaje a El Cairo (a más de 1000 kilómetros) dura una hora y cuarto, nos dan unos aperitivos, la vista aérea de El Cairo nocturno es impresionante, nunca se acaba, dicen que de día se ven las pirámides, una ciudad de más de 18 millones de habitantes, la ciudad de los mas de 1000 minaretes.
En el aeropuerto de El Cairo nos esperan otros guías de Iberojet para llevarnos a los autobuses y a los hoteles, hay un poco de desorganización, pero al final nos subimos en el autobús después de recoger las maletas sobre las 22:15, el autobús parará en el Sheraton Cairo y en el Ramses Hilton (nuestro hotel), a muchas personas los cambiaron de hotel el mismo viernes, tenían confirmado el Sheraton y finalmente fueron al Ramses Hilton.
El hotel aparentaba muy lujoso, pero en cuanto subimos a la habitación un desastre, aspecto de muy antigua y sucia, quizás por la moqueta, por lo que después de mucho insistir al guía (nos decía que no quedaban habitaciones libres, -ja ja, un hotel de 1000 habitaciones sin ninguna habitación libre-), nos las apañamos directamente con los responsables del hotel, donde después de la cena (sobre la 1:30 de la madrugada) nos cambiaron a una habitación mucho mejor del piso 18, pero ohhh sorpresa, las sábanas estaban sin cambiar, demasiado tarde para llamar a recepción, ya nos las cambiarán al día siguiente.
NOVENO DÍA: EL CAIRO – GUIZA – MENFIS – SAKKARA – EL CAIRO – GUIZA – EL CAIRO
A las 6:30 nos despiertan con el teléfono (aquí no hay una dulce vocecita que te dice “buenos días”, sino que es una máquina). Hoy también es un día muy especial, nos esperan las pirámides. A las 7:30 estábamos en el autobús para llegar a Guiza a las 8:00 y así los que quieran previo pago de 100 libras podrían entrar en la gran Pirámide de Keops, el guía advierte que no entren las personas mayores ni los claustrofóbicos, es una bajada de 15 metros por unas escaleras muy estrechas, y luego una subida de 45 metros, la mayor parte con una altura del techo de 1.20 metros, total para ver un sarcófago vacío, hay una pirámide en el recinto de Sakkara que es la única que tiene inscripciones jeroglíficas, más cómoda de entrar que si merece la pena entrar. Muchas personas se dieron la vuelta y los que consiguieron llegar a la sala del sarcógafo en la pirámide de Keops, salieron sudando la gota gorda.
Fotos y fotos a las pirámides, visitas al interior de las mastabas (no hay que perdérselas), y visita al museo de la Barca Solar (tampoco hay que perdérselo, no dejan filmar), la entrada 30 libras. Después nos llevarán a una colina para poder realizar la foto de las tres pirámides, y después en autobús a visitar la esfinge. Son las 12:00 de la mañana y nos recoge de nuevo el autobús para llevarnos a la casa del papiro en la avenida de las pirámides, están como mínimo 3 veces más baratos en el zoco de El Cairo. Luego a comer (nos dijeron tortilla española, pero no vimos la patata por ningún sitio) y a las 13:30 partimos de camino a Menfis donde vemos la estatua horizontal de Ramses II (la otra está en la avenida de Ramses, en el Cairo), una esfinge y otras estatuas. Sobre las 15:15 horas estamos en el recinto de Sakkara, visitamos las mastabas de Mereuka y Ti (explicaciones de la vida cotidiana del antiguo Egipto) y entramos en la pirámide de Unas, la única cuyas paredes están adornadas con textos rituales y fórmulas mágicas y por fin la primera pirámide de todas, la pirámide escalonada de Sakkara del faraón Djoser, construida por el gran Inmotep. Desde un montículo se observan las tres pirámides de Keops, Kefren y Micerinos (padre, hijo y abuelo), así como otras pirámides de las más de 60 que hay en Egipto.
Son las 17:00 horas y de vuelta a El Cairo, donde llegamos a las 17:30 horas. Después de un chapuzón en la piscina (había una convención de países árabes y el hotel estaba lleno de jeques, llama mucho la atención la vestimenta de las señoras, sólo se les ven los ojos, así como sus trajes de baño (como trajes de buzo, sólo se les ve la cara, manos y pies).
A las 18:30 horas estamos listos para tomar taxi por 5 libras que nos llevará al hotel Cairo Marriot (menuda carrera, parecía una carrera de obstáculos donde los semáforos no existían) y tomar un te en sus jardines, este hotel es de la misma categoría que el Ramses Hilton, pero en realidad la diferencia es abismal, menuda entrada, recepción, pasillos y jardines, una maravilla.
A las 20:00 horas estamos de nuevo en el Ramses Hilton después de haber tomado otro taxi por otras 5 libras, nos llevarán a las pirámides de nuevo para ver el espectáculo de luz y sonido en castellano, que es los sábados a las 21:30 horas, de nuevo la cámara de video tiene que pagar entrada adicional y las fotos no saldrían una vez reveladas. Como hay video oficial, dejaremos la cámara en taquilla.
El espectáculo dura una hora, al final se hace un poco pesado, no tiene ni comparación con el de Karnak que estuvo mucho mejor, pero también nos gustó mucho. A partir de aquí, incluida esta excursión no merece la pena hacerlas con el grupo.
A las 23:00 estamos de vuelta en el hotel, donde cenaremos por 10 euros la pareja en una pizzeria que hay en el centro comercial que está en frente del hotel. Mañana nos despertarán a las 7:00.
DÉCIMO DÍA: EL CAIRO
Son las 7 de la mañana y suena nuevamente el teléfono, nos vamos a visitar la ciudad de El Cairo y su museo. Después del desayuno nos espera un autobús para cruzarnos hasta el museo (está a 3 minutos andando del hotel, pero cualquiera se atreve a cruzar entre los coches). Allí el guía nos dijo que no permiten filmación en video ni cámaras de fotos (vimos a gente que si que grababa y filmaba, debe estar permitido, pero el guía lo haría para que disfrutáramos de las 3 horas de visita). Vemos la sala del tesoro de Tutankamon, dos de sus tres sarcófagos (el tercero está como he dicho en su tumba del Valle de los Reyes), la famosísima máscara del faraón niño. Una parada de media hora para ver previo pago la sala de las momias (40 libras, 20 libras para estudiantes y profesores), ha merecido la pena, qué bien se conservan, vemos la momia blanca y la momia del gran Ramses II, que paz se ve en su rostro a pesar de haber vivido casi 100 años, un record para aquella época.
Vemos también la sala de los animales momificados (aquí se ven dos cocodrilos de más de 5 metros de largo cada uno).
Piezas y piezas maravillosas, estatuas de Rahotep y Nofret de gran realismo, bustos de Akenatón, esfinges (entre ellas las de Tanis), la única estatua con el pie derecho adelantado. No obstante es un museo muy antigüo, están construyendo uno nuevo, ya que éste tiene 100 años.
A las 12:00 de nuevo en el autobús para ir de camino a la Ciudadela, y visitar la mezquita de Alabastro, (ojo de nuevo las chicas, pantalón o falda por debajo de la rodilla y camiseta de manga corta, sino, os darán unas túnicas), a descalzarse para entrar, desde dentro se ve el reloj que regaló el rey de Francia a cambio del obelisco del templo de Luxor (dicen que nunca funcionó, ahora está reparándose). La mezquita preciosa, y las vistas desde arriba impresionantes, se ven las pirámides de Keops, Kefren y Micerinos, la mezquita de Ibn Tulun.
A las 14:00 estamos en el autobús para comer en media hora y llevarnos al zoco, donde sólo nos dejarían 1:15, mi chico prefiere tomarse un té en la plaza de Hussein, y yo me voy con otra pareja. Allí compré los papiros, tres veces más baratos que en la casa del papiro que visitamos el día anterior. Volvemos a la plaza de Hussein para avisar que no íbamos a continuar con el guía, y así disfrutar una horita más del zoco, nos cruzamos con una comitiva de peces gordos puesto que iban muy escoltados, y en una esquina descrubimos la tienda “Jordi habla español”, por fin un lugar donde no se regatea, nos llevan a la tienda oficial (muy difícil de encontrar) y allí compramos los últimos regalos después de tomar un té. Vamos corriendo a coger un taxi que nos llevaría al hotel por 10 libras a tres personas, ya que teníamos el tiempo justo para una ducha y cambiarnos de ropa para la cena en el barco Nile Maxim (que pertenece al hotel Cairo Marriot).
En el hotel nos informan que nuestro vuelo: Cairo – Bilbao – Valencia sufría un retraso de 3 horas, con lo que teníamos tiempo para dormir un poco más, sino, nos hubieran levantado a las 3:30. En el salón de la cena en el barco coincidimos con una celebración de una boda, vemos la danza del vientre y oímos canciones típicas, por fin sobre las 12 de la noche oímos canciones españolas. A la 1:30 de la madrugada estamos de vuelta en el hotel, nos despedimos de dos de las 4 parejas que coincidieron con nosotros desde el primer día, puesto que iban en el vuelo de Barcelona. Al día siguiente nos despertarían a las 7:00.
ÚLTIMO DÍA: EL CAIRO – VALENCIA (hubo cambio de itinerario y pasaría luego por Bilbao).
Son las 7 de la mañana, último desayuno en Egipto (por el momento), hemos dejado las maletas en la puerta de la habitación. El autobús nos espera a las 8:15 para llevarnos al aeropuerto de El Cairo (al principal, ya que tiene dos). A las 8:45 estamos en el aeropuerto, nuestro vuelo saldría a las 11, hacemos los trámites de embarque (los billetes se dan sin nombre y fijaros que los asientos estén juntos), la facturación de la maleta no es billete por billete, sino que se facturan todas juntas, fijaros que la suben en la cinta de equipajes. A las 9:45 estamos en el banco con los recibos de cambio de moneda para que nos cambien la moneda nuevamente, lógicamente con el cambio siempre se pierde, así que procurar que no os sobre mucho dinero, se pueden perder hasta 5 euros. A las 10 ya hemos pasado todos los controles y esperamos el embarque a las 10:30, embarque puntual, a las 14:45 hora española (4 horas y 45 minutos después y después de comer en el avión, y después de una siesta en avión, las caras son muy distintas a las caras de la gente a la ida, estamos todos dormidos) ya estamos en Valencia. Las maletas a las que no les pasó nada durante todos los vuelos internos, llegan un poco echas polvo, hacemos la correspondiente reclamación en Iberia y luego en la agencia de viajes ¿qué pasará?, bueno para eso llevábamos el seguro adicional recomendable siempre. Hasta siempre Egipto, volveremos.