 |

Amenhotep III
Nebmaatra
Amón está contento
Señor de la verdad es Ra
Faraón de Egipto (1386-1350 a.C.) de la Dinastía XVIII, hijo de
Tutmés IV y de la reina Mutenmuia. Su reinado, de una duración de casi 40 años, se
caracterizó por la paz, la prosperidad económica y el esplendor artístico y cultural.
Subió al trono a la edad de 12 años, bajo la protección de su madre Mutenmuia, de
Yuya y de Amenhotep, hijo de Hapu. Murió a
una edad de 50 años, aquejado de obesidad y de dolorosos abscesos dentales. Fue
enterrado en el Valle de los Reyes en la tumba KW22.
Se casó a una edad temprana con Tiy, su Gran
Esposa Real. Este matrimonio fue anunciado con la emisión de unos escarabeos. De este
matrimonio nacieron varios hijos, Amenhotep, Isis, Henut Tau Nebu, Nebet Ah Honitmerhabi,
Sitamun, Smenkhare, Baketamón y Tutmosis que era el heredero, pero que muere en
circunstancias no conocidas.
La muerte de Tutmosis pudo precipitar el matrimonio de Amenhotep
III con su hija Sitamun, a fin de conseguir otro heredero y, por otra parte,
posibilitó el acceso al trono de su otro hijo Amenhotep, más tarde
Akhenatón.
Tuvo otras muchas esposas, entre las que se encontraban princesas
extranjeras, como Gilu-Heba, hija de Shuttarna II de Mitanni y hermana de Tushratta
que llegó a Egipto acompañada de 317 sirvientas, Nebet-Nuhe, Tia-Ha y Tadu-Hepa, hija
de Tushratta, rey de Mitanni.
Las líneas básicas de su reinado consistieron en mantener el prestigio y el poder de
Egipto en las relaciones internacionales, controlar y disminuir el poder de los
sacerdotes de Amón en favor de un absolutismo monárquico de origen divino y llevar a
cabo un amplio programa de construcciones monumentales.
El imperio egipcio, tras las conquistas expansionistas de sus predecesores Tutmosis I
y Tutmosis III, conservó su prestigio y poder gracias a las buenas relaciones diplomáticas
que Amenhotep III mantuvo con los reyes de Babilonia, Asiria y Mitanni, a los que
concedió préstamos y regalos con el fin asegurar su posición dominante, a su política
matrimonial y a los graves problemas que atravesaban los hititas que comenzaron a
atacar Egipto únicamente al final de su reinado.
Con el fin de controlar el creciente poder de los sacerdotes de Amón, favoreció el
culto al antiguo dios solar Ra y a sus sacerdotes y se declaró hijo de Amón-Ra quien,
bajo la apariencia de su padre Tutmosis IV, fecundó a su madre Mutenmuia. Instaló su
corte en un suntuoso palacio en Malqata, en en la orilla oeste del Nilo, territorio
tradicionalmente reservado para las necrópolis y en el que cada día se saludaba al
rey como encarnación de sol; incluso, en la lejana Nubia, en el templo de Soleb se
adoraba al faraón como dios y en el de Sodeinga se rendía culto divino a
Tiy. De esta forma marcó las distancias con
el clero de Karnak.
Imbuido del mismo afán propagandístico que Ramsés II, hizo construir numerosos templos
y monumentos, diseñados por Amenhotep, hijo de Hapu
, como la sala hipóstila de Karnak, su palacio de Malqata, los templos de Soleb y
Sodeinga. Reemplazó el antiguo templo de Luxor por una nueva construcción de proporciones
gigantescas. En la cara este del templo se encuentran las escenas de la
leyenda del nacimiento
, en las que se proclama su origen divino. En Medinet Habu, al pie del
Valle de las Reinas, erigió el más imponente templo funerario del Imperio Nuevo del
que sólo permanecen los famosos colosos de Memnón.
Enlaces recomendados

|
 |