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Dinastía I
Hacia el año 2200 a.C., Menes o Narmer unifica las Dos Tierras, con capital en Tinis. Luego la capital se traslada a Menfis. Esta época se caracteriza por los intercambios comerciales con Oriente y expediciones al Sudán, la creación de la figura del rey que más tarde se llamará faraón, la existencia de un ejército y de una burocracia centralizada. La primera dinastía comienza con Aha (nombre de Horus: el halcón luchador), posiblemente hijo de Narmer. Aha fundó un templo a la diosa Neit en Sais y la futura capital, Menfis, llamada Men-Nefer (estable en belleza). Sus sucesores fueron Atoti, Dyer, Wadyi y Udimu. Alrededor de la tumba de Dyer, en Abydos, se han encontrado 382 tumbas con los cuerpos 580 sirvientes sacrificados con el fin de que acompañaron en la muerte a su señor. Parece ser que tras Dyer gobernó la reina Nerit-Neith (la amada de la diosa Neith), cuya sepultura está acompañada de las de 77 srvientes. Cultura Progreso del calendario y de la escritura jeroglífica.
Dinastía II Historia Los primeros faraones fueron Hetepsekhemui (agradable en poderes), Nebre (Re es el señor), quien introdujo la adoración del toro sagrado Apis en Menfis, Ninetyer (divino) y Sekhemib (de corazón poderoso), en cuyo reinado se produjo una fuerte rivalidad política y religiosa entre el norte y el sur. Sekhemib cambió su nombre de Horus por el de Seth, Peribsen, conquistó el delta e impuso el culto al dios Seth. El faraón más conocido fue Khasekhemui (los dos poderosos aparecen), quien, tras derrotar a Peribsen, logra la unificación religiosa e incorpora a los dioses Horus y Seth a su nombre. Cultura Enterramientos reales en Saqqara.
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