NAVONA -Carlitos Lunghi Site
Domiciano entre los años 81-96, fue el primero en hacerse
tallar un obe-
lisco para erigirlo en su capital.
Ordenó su talla y extracción de las canteras de Asuan y su
erección delan-
te del templo del Iseo que había hecho construir en los Campos de
Marte.
En los textos jeroglíficos grabados en sus
cuatro caras se hizo nombrar
con los títulos de los faraones.
No se sabe donde estuvo ubicado originariamente, sin embargo en el siglo
4, Maximo lo coloco en el circo en memoria de su hijo Romulo, en la Via
Apia, cerca de la tumba de Cecilia Metella.
El obelisco de Domiciano de 17,60 metros, fue hallado
roto en cinco
fragmentos en el circo de Rómulo por Poggio, Mercati
sugirio al Papa
Sixto V su re ereccion delante de la basilica de San Sebastian.
Pero recien bajo el pontificado de Inocencio X
(Pamphilj), en 1651 se
encargo a Bernini su restauración y erección
en la plaza de Navona, o
"Circo Agonale" donde se encuentra actualmente.
Algunos fragmentos no fueron encontrados por lo cual fueron
reempla-
zados, estos fragmentos fueron encontrados con posterioridad y se
en-
cuentran en el Museo Egipcio del Vaticano.
El circo era ocupado por 30.000 espectadores.
El estadio tiene tres
magnificas fuentes. Las de los costados las fuentes del Moro y Neptuno.
La del centro donde fue eregido el obelisco, es la fuente
de Los Cuatro
Rios de Bernini, diseñada por el, y adornado por 4 figuras alegoricas
que
representan los rios mas importantes de las 4 regiones del
mundo cono-
cidos por esas epocas: el Danubio (Europa), el Nilo (Africa), el
Ganges
(Asia) y la Rio de la Plata (America).
En frente a ella se encuentra la iglesia de Sant Agnese en Agone
comen-
zada por Girolamo y Carlo Rainaldi y acabada por
Borromini, el cual
diseño la fachada de la iglesia curvada hacia adentro de modo que
la bo-
veda hubiera mirado del cuadrado mucho mas avanzado que su posicion
real, es por eso que se dice que Bernini imitando a su rival coloco una
de
las dos figuras que miran hacia frente de la iglesia, la Rio de la Plata,
con
una mano levantada como si se protejiera a si misma contra
el edificio
probablemente para caer; esto por supuesto es solamente una leyenda.
Los seguidores de Borromini criticaron la fuente y dijeron
de hecho que
se derrumbaria conjuntamente con el obelisco (realmente, la pieza central
de la fuente es hueca); por lo tanto Bernini,
durante una noche, tenia
cuatro cadenas finas atadas al obelisco
como proteccion falsa, para
embromar a sus rivales una vez mas.
F. Borromini, dibujo para Plaza Navona
Athanasius Kircher, su interpretacion de los jeroglificos







Vistas actuales del obelisco de Plaza Navona - Roma,
Italia.
Detalle de los jeroglificos egipcios imitados por los
romanos
posteriormente, debido a reconstrucciones por la perdida
de fragmentos
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