PDA

View Full Version : Ganarse la vida...



Náucratis
07-21-2008, 12:28 PM
Ganarse la vida en el Nilo

Fecha : 21-07-2008
Fuente : diariovasco.com
http://www.diariovasco.com/20080721/gente/ganarse-vida-nilo-20080721.html
Autor : ANTXON AGUIRRE SORONDO


N o hay turista en Egipto que no se haya dado una vuelta en faluca por el
Nilo. La placidez de esas aguas milenarias, en la contemplación de los
barcos arrullándose a los pies del Jardín Botánico y con la isla Elefantina
al fondo, ofrecen un paseo excepcionalmente relajante.
Hay que decir que en el Nilo navegan de manera estable cerca de 400 barcos
dedicados al turismo, que son objeto de deseo para una nutrida colonia de
nativos que diariamente intenta ganarse la vida de manera honrada. Por
ejemplo, mientras estamos parados esperando turno para pasar la esclusa del
Esna (espera que en determinadas épocas del año puede llegar a demorarse
hasta seis horas), se organiza un curioso mercadillo acuático sin que medie
contacto físico alguno entre vendedores y compradores.
La cosa es así: a los barcos se acercan comerciantes en botes y, a pie de
barco, ofrecen a gritos sus mercancías a los turistas y potenciales
compradores. En respuesta, desde la cubierta se les hace saber lo que uno
desea o no desea, y a partir de ahí el vendedor empieza a proyectar la
mercancía solicitada por «vía aérea» con extraordinaria precisión. Como la
costumbre es que durante una de las veladas en el barco se celebre una
fiesta de disfraces donde los pasajeros se visten de árabes, este curioso
mercadillo suele ser la ocasión de adquirir turbantes, chilabas y babuchas.
De forma que entre gritos de «amigo-amigo», «bonito-bonito»,
«barato-barato», o «me queda grande», «otro color», «¿cuánto vale?», se nos
pasa la espera viendo volar las prendas de abajo a arriba, y el dinero de
arriba abajo.
También se acercan a las diversas falucas preñadas de turistas que flotan en
el Nilo chavales a bordo de unas minúsculas barquitas artesanales, de apenas
1,5 por 0,5 m., impulsadas con unas tablas que a modo de remos portan en sus
manos (en la foto). Una vez que alcanzan la faluca nos preguntan por la
nacionalidad, y según cuál sea la respuesta entonan una canción del
repertorio más tópico. Así, cantan a los españoles Macarena, a los franceses
Frère Jacques, a los italianos Volare, a los suecos algo de Abba, etc. De
ese modo se ganan unas monedas. Ya al atardecer, tras una larga jornada de
navegación y canto, los chicos se echan la barquichuela al hombro y se
vuelven para casa con lo recaudado. ¡La necesidad aguza el ingenio!
Pero no todo es comercio en estas aguas, pues también vemos pasar el
barco-hospital que recorre las orillas del Nilo dando asistencia médica a la
gente de los poblados. Lo cual es asimismo una forma de ganarse la vida
propia... asegurando la vida ajena.