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View Full Version : Novela Prehistorica (cuento corto)



Pewero
05-30-2004, 06:47 PM
Amigos esta vez los voy a invitar a pasar un rato por este tunel de tiempo, a someterlos a su voluntad a esta maquinita en prueba y retroceder unos miles de años. por supuesto que estoy hablando de Egipto.

Estamos llegando a la zona donde se localiza el Fayum B (o pre Fayun) en lo que hoy llamamos el Bajo Egipto, estamos entre los años 5500 a.C. y 4700 a. C. aproximadamente, algunos grupos nomadas deambulan y crean algunos asentamientos, estamos a finales del paleolitico egipcio, es aqui donde inicia este cuento corto.

La Isla

A veces tenia que alejarse mucho del bosque para librar obstaculos, viajaba con un paso tranquilo bajo los rayos quemantes de Ra, pero habia un magnetismo, una brujula trabajando en su cerebro, que lo regresaba a los obscuros parajes del bosque, por el lado oriente del gran brazo verde, llevaba dias buscando el pantano, las grandes rocas negras en el centro del fango, tenia que llegar hasta ellas, como un recurso para recordar su destino.

Yew-Ha era un viejo muy trabajado, solo algunas veces recordaba su nombre, y entonces se llenaba de temor, y su rostro oscuro y huesudo se encrispaba en una mueca de horror, ya que por unos segundos estaba consiente de su terrible enfermedad, pero esto sucedia muy raras veces, vivia en el olvido y habia perdido parte del oido. Para ponerse en sus sentidos, requeria de una gran sacudida que hiciera estremecer sus fibras nerviosas, y asi poder recordar que pertenecia a una tribu de nomadas, pero hoy no sabia en donde estaba, de donde provenia, si esa tribu era real o si solo habia sido un sueño.

A su mente llegaban soluciones de emergencia cuando sentia el dolor del hambre en sus intestinos, y comenzaba a buscar datiles y esos peces atrapados en charquitos sin salida, bebia el aguita que dejaban los serenos sobre las hojas de palma en la madrugada, algunas veces saciaba su sed y se purificaba tomando un baño a orillas del Nilo. Los destellos de coherencia para sobrevivir afortunadamente llegaban a tiempo, Yew-Ha habia perdido la habilidad fisica para la caza y la pesca y los esfuerzos que hacia le retribuian solo lo indispensable, pero una incontrolable fuerza interior lo movia.

Ese dia habia encontrado un charco sucio bajo la sombra, de entre las frondas se filtraban hilitos de luz que golpeaban la negra superficie del agua, dibujando lineas plateadas que viajaban como serpientes hacia el Sur, Yew-Ha se sentia feliz,su instinto le decia que la isla de rocas estaba cerca, escucho el canto de un ave muy a lo lejos, el ave cantaba yeeewwww.... yeeewwww........ y mecanicamente el en su limitado lenguaje primitivo respondia, haaaa.... haaaa.... , sus gritos pertuebaron la quietud del estanque provocando movimientos fugaces en la maleza y sonidos variados, que el casi no alcanzaba a percibir. El viejo se animo y metio sus pies en el charco, fracturando el espejo acuatico, durante un rato camino con el agua hasta las rodillas, y entisiasmado en su busqueda, perdio el equilibrio y se sumergio en el lodo de la parte profunda del pantano, haciendo un gran esfuerzo se incorporo y salio cubierto de hierbas lamosas y bañado en la podredumbre negra de la cienaga, solo se veian sus ojos amarillos compitiendo con los de los sapos, al girar la vista, un dulce recuerdo le llego como una brisa, ahi frente a el estaban las rocas, ya recuperado y ansioso se sumergio hasta el cuello avanzando lentamente hacia la isla negra.

Ahi estaban aquellas moles sepultadas en el fango, Hipopotamos adormecidos bajo la laguna plateada, conteniendo la respiracion bajo el agua, impacibles como una isla al atardecer.

Yew-Ha estaba decidido a alcanzar la isla, no percibia el peligro, no sentia temor, y en esa carrera loca alguien le grito, un grito enfurecido, vio reventarse las rocas inconformes con su presencia, como un abanico de hocicos medio dentados, abiertos, enormes y aullando, crearon una marea agitada que golpeo a Yew-Ha desplazandolo y obligandolo a subir con dificultad a un intrincado nudo de raices. Los Hipopotamos sabian que Yew-Ha no representaba peligro para ellos, lo unico que querian era seguir con su estancia lodosa y fresca, en paz.

Yew- Ha un poco sofocado con cuarenta y seis grados a la sombra, con el cuerpo completamente negro hasta el ultimo pelo, recordo, si, habia sido un rudo encuentro con las rocas de la isla, y recordo a Ne, recordo su cuerpo negro como el limo, recordo a esa nubia salvaje, pero..... ¿donde?

Por hoy es todo, despues le sigo, los acentos se los encargo, mi teclado falla.

Vamos por la siguiente semana amigos, sin miedo.

Pewero.

Pewero
06-03-2004, 01:51 AM
Yo conocia muy bien a mis animales, despues de la jornada diaria,los separaba del rebaño de la aldea y los conducia a un pequeño corral al un lado de nuestra choza, pero esa tarde paso algo inusual, al ir bajando las lomas hacia la aldea, observe a alguien que se perdia en el horizonte por el lado que lleva al gran brazo verde, se parecia a mi abuelo, pero no, a el lo cuidaban muy bien mi padre y sus hermanos, a mi abuelo no le gustaba que lo cuidaran las mujeres, el decia que lo hacian recordar cosas que lo enfurecian y lo sumergian en gran depresion, en cambio los hombres lo trataban con gran respeto y veneracion evitando las conversaciones y cayendo en cierta indiferencia, una relacion muda, sin reproches, sin solicitudes, sin prisa ni insistencia. Mi padre y sus hermanos solo se preocupaban por su salud y en mantenerlo dentro de los limites del campamento.

Si no llevaba las cabras a tiempo, mi madre me reprimiria, debia dejar de mirar el horizonte y seguir mi camino.
Los fogones comenzaban a arder fura de las chozas, y el horno comun dejaba escapar el aroma amoroso del pan, como apreciaba esta hora, Re se despedia en el occidente en un cielo teñido de colorido y rasgado de aves chillonas.

En la aldea todo marchaba con naturalidad, los hombres mayores hacian planes y encomendaban sus propositos a los dioses, lo mas probable era que muy pronto tendriamos que viajar de nuevo a otro lugar. Era dificil el intercambio de ideas, tenia que apretar mucho el estomago para poderse comunicar, y tenian que evitar al maximo gritar, el destino de la comunidad era sagrado, y los dioses y las bestias nocturnas se podrian molestar.

Pewero
07-01-2004, 04:35 AM
Ya entrada la noche, los hijos de Yew- Ha comenzaron una discucion

Como si se hubiera perturbado la tranquilidad de una colmena, asi parecia estar la aldea, los hombres mayores y los jovenes registraban las chozas y los alrededores buscando en la oscuridad de la noche. En el recinto principal mi padre y sus hermanos intercambiaban informacion, levantaban los brazos y sacudian sus cabezas recriminandose, y se lamentaban.
¿Que es lo que esta pasando?, no estabamos siendo atacados, el problema era interno, la conciencia de la comunidad estaba en alerta. Mi madre atendio el llamado de mi padre -¿has visto a Yew- Ha?, ha desaparecido- Rup con un movimiento de su cabeza lo nego.

Mi abuelo vivia a un lado del recinto principal, en una habitacion bien construida con adobes que encerraban una estancia rectangular amplia con su propio horno y en el centro una pila que recolectaba el agua que mandaba el cielo mediante un sistema de filtracion, que casi nunca estaba en funcion por las razones del clima, y era necesario abastecerla diariamente, el lugar era fresco, con un buen techo de palma que se prolongaba al exterior para dar sombra a una terraza abierta donde el se sentaba por las tardes en una banquita de madera, observando el ir y venir de los aldeanos, tomandole el pulso a la circulacion del trabajo y el orden, asegurandose de que todo estubiera bajo control para liberar su preocupacion que le podria sofocar, y asi, sentir tranquilidad, aunque ya no tuviera injerencia en la administracion. Ahi sentado veia pasar a decenas de desconocidos que le brindaban su saludo, se detenian ante el, se inclinaban un poco para presentarle sus respetos, como si fuera una deidad de piedra, y regresaban a sus labores como bendecidos. Yo solia pasar y saludarlo en mi camino a la choza al finalizar las faenas del trabajo diario, y algunas veces me reconocia y jugaba conmigo hasta perderse de nuevo en el olvido, este dia no lo vi en su tapanco.

Ahora confirmaba mi vision del hombre en el horizonte, seguro que era mi abuelo, di un salto de mi lecho y sali corriendo en busca de mi padre, Rup trato de detenerme pero fue inutil, -no tardare en regresar Rup, no te preocupes-, fui esquivando los restos de fogatas, brincando cercas de los corrales, y tropezandome con algunas ocas, debia tener suma precaucion de no pisar alguna serpiente, lo cual era mi principal preocupacion al cruzar la aldea, tenia que comentarle a mi padre lo que suponia, para que pudieran hacer planes.

Llegue hasta los hombres, que desconcertados habian fracasado en su busqueda, y debido a sus alegatos no habian tomado en cuenta mi presencia, entonces surgio un grito sordo de mi pecho que los hizo callar, midiendo mi agitada respiracion y haciendo pausas, conte a los responsables lo que me habia parecido ver por la tarde, muy a lo lejos de aqui cuando bajaba por la vereda de cabras, con esta informacion, los hombres se prepararon para partir hacia el Nilo esperando el amanecer.

Esa noche mi padre no cerraba sus ojos, los tenia puestos en las llamas del fogon, su mente vagaba a lo lejos y regresaba llena de pensamientos con el sonido producido con el crujir de los troncos, imaginaba el futuro y tenia una gran vision, los sueños de su niñez y juventud estaban llegando a tiemo y se estaban materializando convirtiendose en realidades. El era el heredero del mando, daba la direccion total en el desarrollo de la vida en la aldea, soportaba con firmeza el peso de esa gran responsabilidad, su padre habia sido la luz del futuro, y su sombra poco a poco se desvanecia al pasar de estos ultimos años, recuperar a Yew- Ha era primordial, se acercaba la celebracion de Jonsu el astro nocturno, y en esta ocacion, el Gran Padre, su padre, daria su bendicion delante de toda la tribu.

Yew- Ha era como un simbolo para la tribu, era el patriarca, gracias a su esfuerzo imaginativo y humano la tribu se habia mantenido unida y fuerte por tres generaciones, incluso era reconocido por otras tribus menos funcionales, en donde se le admiraba por la organizacion en la vida y el trabajo de la comunidad, ahora era un hombre viejo que habia perdido la memoria, pero no la razon en los momentos de lucidez, eso solo lo sabia su familia cercana y uno que otro allegado a ellos. Habia puesto a su pequeño pueblo a un paso del progreso y la civilizacion, aplicando los conocimientos obtenidos de sus viajes a los confines del unico mundo conocido, alejandolo de la barbarie, dandole un sentido diferente al mundo que los rodeaba, se preocupo por la limpieza y la salud de la comunidad, entreno a los hombres para la defensa, fundo factorias para la fundicion del cobre y fabricacion de ceramica herramientas y arma.

Yew- Ha aplaco nuestra conciencia con la presencia de sus dioses, que le enseñaron a guiar el agua de los pantanos para hacer uso de las tierras, para cultivar los granos de semilla, y procurar nuestro alimento y el de nuestros animales, de esa forma los dioses nos permitian vivir en paz por mucho tiempo en ese oasis a orillas del lago Fayum alimentado del gran brazo verde.

Esa noche mi padre estovo durante largo rato alimentando el hogar, hasta que con las ultimas llamitas cerro sus ojos y logro descansar un poco.

Pewero
07-17-2004, 09:57 PM
Pasaron muchas horas despues del baño de lodo, horas que se convirtieron en dias, sin que Yew-Ha se pudiera dar cuenta, el estaba viajando dentro de sus organos internos, en un recorrido por sus intestinos sintiendo un tremendo dolor en el estomago, su conciencia intermitente sufriendo dentro de si, para su fortuna, no se habia envenenado con los frutos y raices tuberculosas que comia en su desorientada e infructuosa recoleccion matutina, por alguna suerte divina.

En este punto, Yew Ha, caminaba entre los esbeltos troncos de aquellas enormes panzas, que meneaban su rama elevandola desde el suelo, hasta querer alcanzar el cielo, tendria que cuidarse de no ser azotado, pero sintio un golpe en su trasero que lo hizo volar, y agarrado a ese gigantesco tronco comenzo a sumergirse en el Nilo, no se soltaba, sus brazos paralizados ahorcando aquel tronco en movimiento, bajo el agua tragandose al Nilo por la nariz, y vomitando al resurgir al aire, hasta cruzar el rio.

Ese impacto tan fuerte fue un fallo para su fe, no le hizo recordar nada, solo sintio terror, y al cruzar hacia el oriente del Gran Brazo Verde, fue arrojado a las calizas planas, y golpeado por los troncos de esas panzas anaranjadas.

El viejo pajarero comenzo a caminar por una laguna con el agua a la cintura, iba jugando a navegar con sus piernas y sus pies deslizandose sobre la roca plana. Ahi la velocidad del rio adormilada, parecia un espejo irregular reposando, reflejando a Ra, cada vez se veia mas cerca la orilla, y al llegar ahi, la brujula cargada en la mente de Yew- Ha tomaba la instruccion y seguia su curso hacia el Sur, rio arriba.

Durante el dia, estaba a merced de Ra, y avanzaba poco, en la noche recorria distancias mayores,en realidad habia olvidado los dias y las noches los cambios en la luz, en los colores, la oscuridad, todo estaba en el pasado, pero la fuerza de esos musculos impuestos al castigo por tantos años, trabajaba como programada en una inercia sin tregua, siempre habia sido un hombre fuerte, robusto y terco como un toro.

A la luz de la Luna, ya no era un pajaro rojo, era un pajaro negro, esperando un golpe de viento para recordar al ser amado, ¿que buscaba?, buscaba lo imposible, buscaba un Ka liberado, algo que jamas en la tierra iba a alcanzar, el Ka de Ne. Ahi estaba como con una obligacion moral en el subconciente de su inocente realidad, y en esa incompleta oscuridad, vio brillar los puntitos de luz amarilla escondiendose al pasar por los troncos de la arboleda, los miraba alejarse, perder su intensidad mientras bailaban con los matorrales, perdiendose en la negrura y asomandose bajo la Luna, no eran los ojos de los animales nocturnos que siempre lo seguian, eran palidas flamas extinguiendose en el aire, ¿que era eso?, en una intriga fugas sin sentirse mal, porque nunca sintio miedo a lo desconocido, fue siguiendo las luces en el bosque y la pradera hasta la madrugada, sin percatarse de que los portadores de luces eran cazadores de una tribu nomada.

En esa persecucion despavorida y negra cayo exausto, hasta que un golpe brusco de un niño, lo hizo despertar, desperto en la aldea, Yew- Ha sabia que al igual que los demas, pertenecia auna tribu, a una familia, los conceptos basicoa aun no los olvidaba, ¿acaso habria estado soñando?, el sabia que tenia padres, hijos y nietos, incluso una mujer que no era como la nubia que buscaba, pero en este lugar no reconocia a nadie, al fin de cuentas ya tenia mucho tiempo sin reconocer a los suyos, pero esta gente, eran diferentes, sus caras se le hacian familiares y les llamaba por los nombres que recordaba de su comunidad, pero nadie lo entendia, tenian costumbres diferentes, de muchas formas trato de comunicarse haciendo un gran esfuerzo mental, pero ya era tarde, muy tarde para recordar.

Desperto con la espalda fria tendido en una cama de pieles sobre una roca plana, y con ese niño sucio al lado, el niño corrio hacia los hombres aglomerados cerca del fuego, que lo vieron incorporarse lentamente. Una gran señora le ofrecio algo de beber y otras señoras le dieron alimentos, despues se fueron.

Ese dia Yew-Ha habia despertado de un sueño creyendo ver la realidad, se alimento y camino hacia la luz, donde se encontro con aquel baile de lujuria, el humo rojo de un fuego enorme, en que los hombres con una firme decision, desprendian pedazos de carne, producto de la caza. Corrian a buscar a sus mujeres batidos en sangre y llenos de orgullo, todos participaban destrozando a las victimas de caza, eran hombres y mujeres agradecidos con sus dioses. Habia grandes hogueras que cocinaban animales cortados en canal atravezados con lanzas que los mantenian muy quietos girando sobre el fuego.

Yew- Ha pensaba que algo estaba mal.... esa no era su gente.... ¿Porque estos adoradores del fuego y la muerte lo dejaban vivir? El viejo decia ¡ho dios mio!, ¿en donde estoy? y empeso a gritar hasta ser silenciado, sintio un mareo y perdio momentaneamente la vision, y recordo algo, no debia sentir temor.

Ahi se quedo abandonado, mientras dormia, los cazadores y sus familias se fueron. Al dia siguiente abrio sus ojo y vio a los hombres hiena alimentandose de los despojos que habian quedado, hombres solitarios que vivian en un exilio castigados y desechados de sus comunidades. Al mirar el cuerpo de Yew- Ha tirado pensaron que estaria muerto, asi que no se movio hasta que se fueron saciados, solo quedaba la peste de las fogatas ahogadas, en esta calma y en ese desamparo, lloro por un rato, y recordo que asi habia transcurrido gran parte de su juventud, como un viajero solitario.

Yew- Ha , siguio su camino al Sur.

SONEB
08-17-2004, 01:11 AM
Camino al Sur

Pewero
08-18-2004, 02:06 AM
Por el Este rio Nilo arriba

El mundo comenzaba y terminaba siempre en la arena, en esos granitos lijeros que volaban sin direccion, ahi la vida se reducia a un minusculo insecto que viajaba sobre las dunas, buscando un poco de humedad.
Yew Ha se alejo de aquel campamento improvisado y camino rio arriba con diligencia, saciado por las atenciones de aquellos hombres cazadores que desinteresadamente siguieron su camino como norma, asi siguio su propio camino, por un sendero que aunque no estaba trazado era evidente, Yew Ha habia andado por estas rutas, si los recuerdos lo asistian, imaginaba lo que iba a encontrar, un paraje conocido, por ahora tendria que dejar el destino en manos del instinto.

En ese viaje diurno parecia que el tiempo no se consumia, o simplemente no pasaba, ahi se quedaba con el Sol, con la poderosa fuerza que daba vida y mataba, Ra entraba en los huesos del viejo y lo iba secando. En ese juego repetitivo de esquivar las dunas y avanzar cortando el aire con el cuerpo como si fuera un queso, sintio un sonido tras de si, y haciendo un gran esfuerzo para escuchar, distinguio el sonido de aquellos suaves tropiezos, repentinamente volteo hacia atras y vio al mugroso muchacho, el chiquillo se quedo apostado como una piedra, -soy Nar, por favor no me hagas daño-, en la mente confundida de Yew Ha surgio un estallido de ideas, recordo a Chi, su nieto, pero no, ese guijarro mugroso era solo un espejismo, y siguio andando a paso firme navegando entre las dunas del este, lo ignoro como haria con cualquier animal del bosque, pero al pasar el tiempo y caer la tarde, se le aparecia de nuevo ese pequeño renacuajo.

Nar sentia hambre, siempre habia tenido la oportunidad de pepenar un buen pescado o algo de fruta, pero su destino cambio al quedarse dormido y ser olvidado por su tribu, y no tubo mas remedio que seguir a este hombre que le causaba gran preocupacion, que derrepente se ponia a platicar con el aire, con extraños invisibles. Nar sentia temor pero sabia que al lado de un adulto tendria mejores oportunidades de sobrevivir, confiaba en que encontrarian un balzamo para recobrar el alma y la fuerza.

Este ultimo trayecto del exodo de Yew Ha habia sido devastador, y su enfermedad se acentuaba hasta delirar, el cansancio y un agudo dolor corporal le hacian recordar a sus dioses, y se hincaba en medio del desierto a pedir clemencia, susurrando, sin poder gritar, chillando como un cuervo, sin poder llorar.

El Oasis de Ammy

Como siempre, sus dioses lo asistieron, en esa soledad en que se encontraba, se fue recobrando, de nuevo se sentia lleno de si respirando y ampliando el pecho, esa autonomia borraba el espejismo de todo lo pasado, y ya no recordaba, Una confianza y una seguridad depositada en un apartado lugar de su mente le guiaba hacia el lugar del agua tranquila, a dejarse ser acariciado por las enormes orejas que le recordaban los elefantes dormidos de la tierra de Ne, aquellas orejas verdes, abundaban ahi.

Como el logro de cada hombre atrapado en la espesura, en la autosuficiencia, que separa lo vivo de la vida, como siempre, Yew Ha habia tenido un destino diferente a los demas, una forma ingenua de tener suerte, en la abundancia o en la austeridad, separado de la muerte que lo ignoraba, y siempre al final, resultaba premiado con alguna de las maravillas de la vida.

En la noche clara, sin saberlo, paso a paso llego cerca de la casa de Ammy, ese hombre chaparrito cenizo que vivia en una relativa soledad. Durante la infancia, Ammy habia atendido a cientos de viajeros, abasteciendo de agua a sus recuas y asistiendo sus necesidades, era una persona muy servicial.

Entre el paraje y el desierto, agotado por el cansancio, el viejo pajaro rojo se tiro a mirar el cielo, a la orilla de un corral junto con Nar, Nut brillaba como nunca, era el cielo nocturno en su maximo esplendor. Ojos abiertos, frios ojos secos, olor a estiercol, inmoviles viendo a Nut en el firmamento extendiendo sus brazos para atrapar el cosmos, helado, casi muerto.

Ammy los habia visto a lo lejos, y corrio a reconfortarlos, aquel hombre del desierto hizo azotar el agua de un jarron en sus caras, Yew Ha salto recuperando la respiracion, la luz comenzo a hacer distinguir los contornos de los objetos, y se sintio fresco y renovado en ese bosque de orejas que el veia. Asi aparecio ante su vista este hombre del oasis haciendo una reverencia, Yew Ha parecia un hombre hiena, estaba convertido en un asco. El sobresalto lo habia hecho recordar y hablo, -Soy Yew Ha ¿quien eres tu?, -soy Ammy y creo que te conozco-, -si hijo, ¡Ahhh! dejame vivir-, -acercate aqui Yew Ha, te pondras bien hombre-, -¡Ehh!-, Yew Ha, durmio.

Despues de aquel intercambio de sonidos y palabras, amanecio, y hasta el medio dia permanecieron mudos, Nar estaba asombrado de tener la suerte de haber encontrado ese lunar de palmeras y ese charco, utilizando su astucia y destreza de cazador atrapo un par de aves del estanque y las preparo, el chiquillo estaba especializado en esto, saco de su morralillo la piedra de lumbre para convertir ese paraje en un hogar. Yew Ha caminaba entre las palmeras, para buscar el arroyito y poderse purificar, en sus recuerdos pensaba que era lo indicado, y de pronto volvio a surgir el color rojo de su piel, el agua recorria su rostro formando un delta sobre sus arrugas, peino sus cabellos y sus barbas, y los dejo al viento, despues de vagar un rato se acerco al pequeño templo donde Ammy lo recibio en paz, -pasa a tu casa Yew Ha-, -¿me permitiras pasar con ese chico mugroso que me ha seguido como un halcon?-, -si hombre, pero antes debo agradecer-, Ammy era un hombre religioso y antes de disponer de los alimentos, los convido a sus dioses domesticos, presento sus plegarias con respeto ante el fuego que preparo Nar.

Esa tarde, Yew Ha lucho internamente como un felino, para lograr tener un convivio razonable con Ammy, que le trataba con mucho respeto. En la noche el viejo pajaro rojo se sento a no pensar, en un mundo paralelo y distinto a la realidad.
Nar no entendia lo que pasaba, pero trato de atender a los dos en su afan de colaborar y embarcarse en ese juego, aceptando la hospitalidad de Ammy.

La vida de Ammy continuaria infinitamente en ese oasis perdido, atendiendo a los viajeros, en la mente de Yew Ha.

-Nar, he encontrado la casa de mi amigo Ammy entre este sembradio de palmeras junto al venero, pero se que debo continuar mi camino, ¿quieres venir conmigo amigo?-.

Pewero
09-18-2004, 07:49 PM
Un saludo amigos, ya estoy por concluir el cuento que finalmente titule "El pajaro rojo" y lo traigo aqui al encabezado del foro, porque entre tantos mensajes no lo encontraba.

Les mando un cordial saludo.

Pewero.

Pewero
09-21-2004, 08:03 PM
Asi, mientras Yew Ha vagaba perdido en el desierto sufriendo su locura, atado solo a una pequeña ancla que lo vinculaba a la realidad, en la personita de Nar, bajo la espesura de la selva, las comunidades del Bajo Egipto mantenian su ritmo de vida. En la aldea de Zeh, la comunidad estaba alerta desde muy temprano, parecia como si las mujeres y los niños no hubieran dormido, saltaban como espigas por todos lados, en intensa actividad.

Los hombres partieron en busca de Yew Ha dejando montada una guardia en la aldea, se internaron en la maleza, formando una caravana, una serpiente deslizandose en la oscuridad de la madrugada, cuando comenzaba el amanecer violeta y rojo, la tierra comenzaba a calentarse y la columna avanzaba en busca de su pasado, del patriarca.

Los hombres de la comunidad del lago formaban una patrulla compacta, caminaban en silencio y con sigilo bajo los haces de los promeros rayos del sol que se filtraban entre el vapor que se levantaba en el aire, tendrian que recorrer el largo trecho durante varios dias hasta llegar al Gran Brazo Verde. La ruta que seguian era frecuentemente transitada por pequeños grupos de comerciantes locales que canjeaban sus productos con los habitantes de las orillas del lago, otros caminantes provenian de lugares mas lejanos, habia que tratarlos con cierta reserva, por la gran diferencia en sus culturas, y se les respetaba reconociendo el gran esfuerzo que realizaban por venir viajando durante meses y con esas mercancias tan diferentes y tan apreciadas, productos que no existian en estas tierras del Nilo y que tenian gran demanda. Ademas de estos viajeros habia otros que a menudo eran hostiles, y en vista de una oportunidad para procurarse bienes o defender un pequeño territorio, aunque desconocido, ejercian su sentido de propiedad, y darian su vida de ser necesario con frialdad, su paso por la vida no tenia el mismo sentido que el de las tribus bien establecidad, por tal motivo representaban una seria amenaza para las comunidades, El factor que mantenia el orden era el precario puente que establecia la comunicacion, el comercio de intercambio.

A lo lejos se escuchaba una algarabia, se escuchaban gritos, cantos, risas y carcajadas incontenibles, los hombres de Zeh sabian que se trataba de esa dulce musica que producen solo las mujeres, los hombres del frente, nariz y ojo, distinguieron desde los arboles mas altos el contingente lejano formado por mujeres maduras y robustas cargando en sus lomos gruesos atados, iban apoyadas por mujeres mas jovenes que despejaban el camino y daban asistencia a la caravana cumpliendo funciones secundarias, al final se elevaba el polvo producido por los trineos arrastrados que portaban cebo, resinas y plantas de diferentes usos, seguramente los hombres de estas mujeres estarian agazapados en la selva vigilando y empleandose en la recoleccion y la caza. El viento traia hasta Zeh el olor nauseabundo de la muerte inundando el ambiente, olor que provenia de los atados de pieles que portaban las mujeres.

Pewero
09-21-2004, 09:16 PM
Continua el camino entre la selva

Al cabo de unos minutos se encontraban frente a frente las columnas deteniendo el paso, muy diferentes de aspecto unas y otros, se miraban en una breve inspeccion, las mujeres comerciantes sucias y desalineadas, naturales dada su forma de vida nomada, mientras que los hijos de Yew Ha portando sus rangos y en cierta forma con un orden establecido. Fue un saludo muy breve el de Zeh, sus hermanos preguntaron si habian visto a un hombre viejo viajando solo por la ruta del Gran Brazo Verde, y una de las jovenes se acerco a informar, hacia unos dias un hombre viejo habia llegado a su campamento al otro lado del gran rio, despues de que lo alimentaron y lo tranquilizaron se habia quedado profundamente dormido, y ya que aparentemente estaba loco y no les era de utilidad, lo habian abandonado a su suerte por la madrugada sin hacerle daño la joven los indico el rumbo de aquel sitio.

Despues de esto continuaron sus caminos, Zeh les informo que faltaba poco para llegar a las aldeas del lago, ahi cambiarian sus mercancias por productos manofacturados que estaban aprendiendo a usar en su vida cotidiana; como herramientas, utensilios de metal, objetos ceremoniales, cereales y lino.

Los hombres habian recobrado el animo, habia una luz de esperanza, el grupo de buscadores se encaminaba a marchas forzadas hacia las orillas del Nilo, era una mision sumamente dificil y llena de obstaculos cruzar los pantanos, de trampas naturales que les impedirian llegar con premura. Ese concepto de vivir, convirtiendose en un ser humano civilizado, que les habia enseñado el viejo, era lo que los lleveba adelante venciendo el miedo, el miedo a la noche, a la oscuridad en la maleza, el miedo a los seres que havitaban los pantanos, y cada vez que se acercaban mas al rio, encontraban diversas especies de animales que se acercaban a beber en el rio, cuidandose unas de otras, formando grupos o en soledad, burlando los cocodrilos y los hipopotamos, amos y señores. Los hombres de Zeh tendrian que esperar el momento preciso para disputarse las aguas, esperar el amanecer y la quietud, un momento casi estatico en el universo, y el momento llego, los hombres tendrian que nadar y cruzar en una parte muy ancha en el rio y de bajas profundidades, la faena de transportar por las aguas sus minimas pertenencias de viaje, sus armas y algunas viandas, resultaba complicado, y por fin llegaron a las rocas blancas del lado opuesto, entonces hicieron un gran fuego para indicar su presencia, el fuego era un buen amigo, el mejor aliado, creaba la frontera, marcaba la linea divisoria entre unos hombres y otros hombres, las bestias y la naturaleza.

Asi acamparon en aquel lugar para recuperar fuerzas, montando guardias y alimentandose, estos egipcios primitivos ya demostraban ese gran animo y positivismo que los llevaria tan lejos en la historia, por ahora todo esfuerzo estaba justificado por aquella busqueda, ese hombre, el pajaro rojo era un simbolo, Yew Ha tenia una mision pendiente.

Pewero
09-23-2004, 04:33 PM
La Muerte

Hoy era el ultimo dia y ya recuperado de la embriagues de la vida, el rey se preparaba para merecer el honor de la muerte, habia ganado muchas batallas, pero ahora la fortaleza habia abandonado su alma inquieta,su mente deteriorada enfermaba su cuerpo, estaba triste, agradecido, desechado.

Esa espera, era la espera del alivio total, la vida habia sido dura y hostil, hoy el final de su vida estaba definido por el hombre,¿cual era la justicia?, desde que llego a su madurez tomo las riendas de la aldea de los Bebe, las preocupaciones anidaron en su camino y dejo de pensar en el como un niño, procuro su vida a dar orden y defensa a la comunidad, que ahora, despues de muchos años, tenia que liberarlo de la vida.

Una balanza en cuyo fiel, como siempre, se manipulaban las decisiones del destino. Recordaba aquellos dias en la infancia, corriendo desnudo jugando entre los matorrales, o en parajes polvorientos atrapando remolinos con otros chiquillos, y los dias de juventud, inventando la vida con gracia, pretendiendo ser un guerrero, venciendo las dificultades de aquellos tiempos precarios y austeros con una amplia sonrisa, mostrando esos dientes blancos y perfectos que se asomaban sin complejos.

¡Ho!, que dias, siempre trabajando para vivir un dia mas, ese joven negro que tratando de lucirse habia ganado popularidad, se habia hecho conocido por sus sentimientos y su manera de pensar, hoy pocos viejos recordaban eso, y la comunidad apegada a sus tradiciones debia cumplir con la regla.

¿Habria sido injusto el destino hasta este mimento?, ¿cual habia sido su error?, nunca habia dependido de el toda su suerte, factores nuevos e inesperados perturbaban la paz en la aldea, influencias del exterior cambiaban el panorama, el no era el culpable, pero hoy enfrentaria con valor la muerte, seria el maximo honor recibirla de manos de Ne.

Hoy, ya no era el corazon el mismo, habia volado la verguenza, no tenia importancia lo que dujeran los demas, el pudor escurriria entre la sangre, hoy el miedo se convertiria en un amigo. Si en algun error lo hubiera empujado el deber cotidiano y las circunstancias, hoy seria perdonado, el corazon quedaria vacio, ligero de carga, puro.

El futuro de la aldea ya no dependia de el, desde ese dia, se le veneraria como a los santos espiritus, otro hombre cumpliria su funcion.

Asi que tendria que despojar su alma de controversias, desprender sus inseguridades, perder la pena y llenarse de orgullo. Ese hombre hubiera querido morir luchando contra los hombres malvados, ser victimado en la defensa por una leona, o recogido por las implacables fuerzas de la naturaleza, pero hoy seria presentado y anulado por sus propios hermanos para preservar el orden establecido por los ancestros de los Bebe.

Siempre llega ese momento en la vida en que el hombre se encuentra con la realidad, al filo del abismo, y basta con aflojar un poco el cuerpo para liberarse del martirio, el rey no tenia derecho a la esperanza.

Todo ese dia Ne permanecio encerrada con Yew Ha con una absoluta seriedad, con un desencanto revelado en sus ojos, si hablar, contrariada por las palabras que le dirigia el pajaro rojo, su piel negra palidecia hasta ponerse ceniza, y lloraba pujando,sin abrir su boca.

Yew Ha estaba en desacuerdo por lo que habria de suceder, sus ideas chocaban con la tradicion de los Bebe, pero el no tenia ninguna injerencia para cambiar los hechos, por sus venas no corria la sangre de estas familias que le habian permitido vivir como el compañero de Ne.

Una choza en total penumbra, un fogon agonizando, Ne, apegandose a sus plegarias, sentada en un rincon, y Yew Ha sin comprender, dando vueltas en un circulo,¡iracundo!, desesperado, impotente. El sacrificar al lider de la tribu por no asegurar la estabilidad y la seguridad en alguna ocacion, le parecia nefasto.

Unas mujeres acompañando a los sabios ancianos, llegaron a detenerse frente a la choza de Ne, Yew Ha abrio la puerta y detras de el se hizo paso Ne para integrarse a la comitiva. Los ojos de Yew Ha brillaban suplicantes, enrojecidos como flamas. Mientras Ne se encaminaba al lugar del sacrificio. El pajaro rojo se retiro a un paraje aledaño a pedir perdon a sus dioses, empeso a cantar con una suave voz, un sonido continuo que se iba convirtiendo en un llamado, en una suplica, las aves nocturnas se aposentaban a corta distancia, y entre sollozos, cantaba, y se comunicaba con ellas.

El cuchillo de pedernal de Ne, brillaba en lo alto, y se perdio de vista al descender hasta tocar la tierra, la vida habia sido mutilada de comun acuerdo, como debia ser, abriendo una nueva puerta al futuro, nueva vida para los Bebe.

Pewero
10-31-2004, 08:04 PM
La Despedida

Algun dia tendria que terminar su peregrinar y esta parecia la ocacion, totalmente triste y con su corazon destrozado habia tenido que abandonar la aldea de los Bebe dejando ahi su mas preciado tesoro. A Yew Ha se le habia dado un tiempo razonable para retirarse de la aldea, ya que por cuestiones de seguridad el nuevo rey decidio despedir a los extranjeros, apartarlos de su comunidad.
Ne, que amaba a Yew Ha tuvo que soportar esta desgracia del destino, y ambos aceptaron su separacion con la esperanza de reencontrarse en algun lugar, en algun tiempo, en esta vida o en la otra.
Asi las lagrimas de ambos mojaron sus rostros el dia que se amaron por ultima vez, un beso simple, un roce, unos labios buscando la ultima exploracion, el ultimo brindis, unbeso de amigos, un adios para siempre, y despues el viento de aquella pradera, seco la humedad de esa despedida.

A Orillas del Lago

Tendrian que pasar varios años para curar el alma de Yew Ha, que siguio adelante concentrandose en el trabajo, con esa sed de aprender.
Hoy estaba parado en la orilla del lago contemplando los bordes hasta donde fuera posible, un hermoso paisaje se revelaba ante el, el lago y la tierra, para establecer a su familia. En ese lugar Yew Ha habia sentido la presencia de sus dioses y hablo con ellos para que estubieran de acuerdo, despues decidio quedarse en ese lugar, lo platico con sus hijos, y ellos viendo grandes posibilidades respetaron su desicion.

La Gata Negra.

El tiempo era ilimitado, eterno, asi lo comprendian estos hombres, Yew Ha y Nar, habian caminado durante cuarenta dias sin llevar una cuenta, elevandose en los caminos, superando cataratas, unidos en una simbiosis que les permitia sobrevivir.
En una tarde en que las nuves jugueteaban en el cielo, Nar se encontraba vigilando como una pequeña torre, el hombre pajaro estaba cerca del pequeño cementerio, que se encontraba convertido en viejas ruinas, subio tres escalones y se encontro en un planito redondo en donde la tierra seca estaba agonizando, a punto de morir, Yew Ha susurro -"Ne, sagrada voz de los ancianos y los espiritus de los muertos"-. ¿Como habia llegado hasta ahi?, fue conducido por su mente y su fortaleza, Ahora estaba recordando, estaba terminando una mision, cerrando un capitulo de su vida que habia quedado pendiente, estaba liberandose de un sentimiento de angustia, aliado con la esperanza. Mirando el suelo, escudriñando los despojos, alcanzo a ver una piedra plana parcialmente enterrada, sobre una de sus caras aparecia pintada una gata negra mirando el cielo, en donde un pajaro rojo volaba.
Esa noche el viejo y Nar, acomodaron la piedra, y con algunas otras hicieron un altar, aunque el viejo pajaro parecia vivir en otro mundo, tenia una comunion transparente con Nar, su enfermedad estaba ya en un punto muy avanzado, y Nar estaba conciente de ello pues la vio progresar, muchas veces lo habia confirmado, las personas con las que hablaba el viejo, habian muerto hacia muchos años, ya no reconocia el nombre de los objetos mas indispensables, no podia tapar su cuerpo, ya no podia comer, sus fuerzas habian desaparecido...................................... ...............................

Esa noche, Nar vio al pajaro rojo abrir esas viejas alas, encojerse, ponerse en cuclillas y gritar como las aves, vio caer su plumaje y agachar su cabeza, Yew Ha estaba dejando su espiritu esparcido en ese santuario, para el todo habia terminado, estaba listo para descansar.
Sus restos serian depositados dentro de una canasta, algunos de sus familiares le procurarian un buen camino hacia la nueva vida, otros se quedarian con la duda, temiendo a la muerte, aceptando la realidad.
El Sol completo su ciclo y todo quedo en sombras, los corazones de la comunidad llenos de tristeza, Chi muy serio e intrigado, Rup llorando, entre tanto Zhe y sus hermanos depositaban los restos de su padre Yew Ha, en el desierto del Poniente, Nar en lo alto de una colina observo hasta el final, y despues todo quedo en silencio.

El camino a seguir estaba trazado en la conciencia de estos hombres y mujeres llenos de gran seguridad, una gran civilizacion estaba naciendo.

Pewero
10-31-2004, 08:08 PM
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Pewero
07-14-2007, 05:31 AM
JJJJJJJJoooooooooodeerrrrrrrrrrrrrrr.........

Reflotar esto es una locura...................

Nunca lo pense, pero como en este momento no pienzo bien las cosas, pues me habran de tolerar.

Ademas, pues es un tema egipcio, asi es como me imagino que este vejete de hombre con su problema mental, lo pasaria.

Y tengan en cuenta que esta es la version original, pues ya el cuento es mucho mas completo.

Espero no se aburran, y a los que ya lo leyeron, pues denle la vuelta a la pagina, si ?

Okis.

Pewero.