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View Full Version : hijos de la luz.



Khu
07-14-2007, 08:40 PM
los hijos de la luz ,es la creencia de las culturas sobre el astro rey sol y el significado que alguna de ellas le dieron,resumire algunas:
hemos hablado vastante sobre lo que esto significo para los antiguos egipcios ,significado por el conocido dios RA, cruzando incesantemente con su barca solar de este a oeste.
empezare con lo mas cercano con el neolitico,dando esos paseos en busca de historia me fije en unas pinturas rupestres en que reflejaban el sol en un circulo dominante sobre unas cabras .
en el neolitico adoraban a la naturaleza,aquello que les rodeaba,agua sol,montañas ysobre todo adorabanla fertilidad de la tierra,diosa madre.

IBEROS:el dios sol lug,el que hace aparacer cada dia la luz.

HITITAS:el dios sol albergaba entre sus funciones la defensa del derecho y la justicia.


GRIEGA:en la mitologia griega,el dios sol-helios,era la personificacion del sol,en el que cada dia helios
conducia su ardiente carro a traves del cielo proporcionando luz a dioses y mortales.

IMPERIO ROMANO:heliogabalo un sacerdote del dios sol siriaco, ocupo el trono en el218-222 d.c.,por aquel tiempo,el culto de mitra,un dios sol persa,se hizo popular,especialmente sobre los soldados.

CRISTIANA:luz divina,el que mejor la interpreto seguramente en su beneficio fue constantino el grande 318 d.c.,declaro tener una vision donde el dios de los cristianos le mostraba una cruz luminosa en el cielo la incripcion era "vence con esto" que mas tarde se convertiria " en este signo venceras" esta vision la tubo antes de la batalla de MILVIO.

LA INDIA, cuenta con SURIA de cabellos rojizos del que desciende la raza humana.

JAPON:con la diosa AMATERASU ,diosa sol en la mas vieja religion.

LOS PUEBLOS ESCANDINAVOS:BALDER.dios de la luz y la verdad.

LOS CHINOS:el sol residia en un arbol llamado FUSANG o KONGSANG.por la mañana se levantaba de este arbol para posarse y dormir sobre otro arbol situdo al oeste.

AZTECAS:el sol es un dios que se ha sacrificado ,que ha querido morir,para renacer eternamente,los aztecas se consideraban " el pueblo sol",su deber consistia en hacer la guerra cosmica para dar al sol su alimento.el bienestar y la supervivencia misma del universo dependia de las ofrendas de sangre y corazones al sol.

INCA:el dios sol INTI que se asociaba a la cabeza.el inti,como creador era adorado y reverenciado,pero a el tambien se acudia en busca de favores y ayuda para resolver los problemas y aliviar necesidades.

para finalizar, en la mayoria de culturas adoraron ,adoran y adoraran con el reflejo de la luz ,con su mayor exponente , que segun herodoto si no me equivoco dijo del pueblo del antiguo egipto"ser el pueblo mas religioso".

en este mundo ,mundano en que nos dicen que pudiera ser que la luz ,"el sol",de aquel que es representacion de la humanidad y el cual se le ha hecho culto nos podra destruir.
pero la verdad yo creo que la verdadera destruccion de este planeta no esta en el firmamento si no en la humanidad en si misma.
saludos














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-Tetisheri-
07-15-2007, 09:55 AM
Al paso que vamos llevas toda la razón, destruiremos la tierra antes de que el sol acabe con su provisión de hidrógeno (dicen que tiene aún para unos 5.000 millones de años) y entonces se destruirá nuestro planeta junto con todos los demás formándose una nebulosa planetaria. De todas maneras si aún existiéramos (cosa que dudo mucho) la luz nos engullirá.
Un abrazo

RA-MAESTRE
07-15-2007, 08:38 PM
Al paso que vamos llevas toda la razón, destruiremos la tierra antes de que el sol acabe con su provisión de hidrógeno (dicen que tiene aún para unos 5.000 millones de años) y entonces se destruirá nuestro planeta junto con todos los demás formándose una nebulosa planetaria. De todas maneras si aún existiéramos (cosa que dudo mucho) la luz nos engullirá.
Un abrazoTeti eso es lo que suponen los cientificos que ocurrirá cuando nuestra estrella se haya consumido y se convierta en una jigante roja, pero prefiero ser optimista y pensar que todo lo que progresamos nos sirva para algo,al paso que avanza la ciencia quiero pensar que tal vez dentro de 2000, 3000, u 4000 años tal vez seamos capaces de terraformar un planeta e incluso poderlo convertir en una jigantesca nave espacial que se pudiese mover por el universo, con lo cual escaparíamos a la gran castástrofe y poder orvitar cualquier estrella en el lugar donde las condiciones fueran optimas, incluso se pueden descubrir planetas habitables

Celso Vernon
07-15-2007, 10:32 PM
Teti eso es lo que suponen los cientificos que ocurrirá cuando nuestra estrella se haya consumido y se convierta en una jigante roja, pero prefiero ser optimista y pensar que todo lo que progresamos nos sirva para algo,al paso que avanza la ciencia quiero pensar que tal vez dentro de 2000, 3000, u 4000 años tal vez seamos capaces de terraformar un planeta e incluso poderlo convertir en una jigantesca nave espacial que se pudiese mover por el universo, con lo cual escaparíamos a la gran castástrofe y poder orvitar cualquier estrella en el lugar donde las condiciones fueran optimas, incluso se pueden descubrir planetas habitables

¡Quien sabe!

Lo que si que es cierto es que dentro de cinco mil años se seguirá hablando de la gran pirámide y sus "misterios"... ¿Apostamos?

Saludos

RA-MAESTRE
07-16-2007, 01:15 AM
¡Quien sabe!

Lo que si que es cierto es que dentro de cinco mil años se seguirá hablando de la gran pirámide y sus "misterios"... ¿Apostamos?

Saludospues apostamos.

Dicen los viejos que antes de ingrersar al cielo o al infierno hay que pasar por 150 bares, y en cada bar se pasan 150 años,así que cuando hayan pasado los 5000 años nos veremos en alguno de esos bares, trato hecho, quién pierda paga las cervezas

-Tetisheri-
07-16-2007, 08:43 AM
pues apostamos.

Dicen los viejos que antes de ingrersar al cielo o al infierno hay que pasar por 150 bares, y en cada bar se pasan 150 años,así que cuando hayan pasado los 5000 años nos veremos en alguno de esos bares, trato hecho, quién pierda paga las cervezas

Pues mira por donde esa teoría me cae simpática. Me apunto a la de las birras :D

semiramis
07-16-2007, 10:08 AM
Pues mira por donde esa teoría me cae simpática. Me apunto a la de las birras :D


Me apunto a las birritas y si hay alguna tapita...tambien :D

Ramesses
07-17-2007, 01:50 PM
al paso que avanza la ciencia quiero pensar que tal vez dentro de 2000, 3000, u 4000 años tal vez seamos capaces de terraformar un planeta e incluso poderlo convertir en una jigantesca nave espacial que se pudiese mover por el universo

Yo, amigo RA, creo que eso podríamos hacerlo ya, solo falta inversión y ganas de hacerlo, y como no, hacer entender a la humanidad la necesidad de empezar ya en esa empresa, tengo confianza en que eso será posible empezar a tenerlo en marcha en los próximos 100-200 años.

saludos

Sahure
07-17-2007, 03:51 PM
Hoy día, la palabra inversión va unida inevitablemente a la palabra rentabilidad, todavía queda bastante para que estas palabras se puedan disociar. Esto los grupos ecologistas lo saben muy bien y es donde ponen el énfasis, en que a la larga toda esa inversión, digamos "natural", es rentable, pero el problema es que esos beneficios son a largo plazo. Las empresas privadas e incluso los estados buscan la rentabilidad inmediata, para el largo plazo prefieren que sean otros y otras los que den el primer paso.

Saludos

ladiosa
07-19-2007, 07:53 AM
Hola se me ocurrio empesar a escribir leyendas egipcias antes habia pero no he visto mas asique quise abrirlo si estas deaucerdo sigo sino quedara aca en el olvido.

EL NOMBRE SECRETO DE RARa, el Único Creador, se hacía visible a todo el pueblo de Egipto bajo la forma del disco solar, pero también era conocido bajo muchas otras.Era capaz de aparecer como un hombre coronado, como un halcón o bien como un hombre con cabeza de halcón y de la misma manera, como el escarabajo pelotero empuja las bolas de excrementos, los egipcios representaban a Ra como un escarabajo que empujaba el Sol a través del cielo.En unas cavernas profundas debajo de la tierra se escondían otros sesenta y cinco formas de Ra; seres misteriosos de cuerpo momificado y con la cabeza de pájaro, serpiente, plumas o flores.Los nombres de Ra eran tan numerosos como sus formas: era el Radiante, el Oculto, el Renovador de la Tierra, el Viento de las Almas, el Ensalzado, pero había un nombre del Dios Sol que, desde el principio de los tiempos, nunca jamás había sido pronunciado.Llegar a conocer ese nombre secreto de Ra significaba mucho. Nada más y nada menos que tener el poder por encima de él y sobre todo el mundo que había creado.Isis se deleitaba por poseerlo. Había soñado que un día tendría un hijo maravilloso con cabeza de halcón, que se llamaría Horus. Ella deseaba el trono de Ra para darlo a su propio hijo.Isis era la Señora de la Magia, mucho más sabia que millones de hombres, pero conocía perfectamente que no existía absolutamente nada en toda la creación con el poder suficiente para poder dañar a su Creador. La única cosa posible era poner el propio poder de Ra contra él mismo y finalmente, tras mucho pensarlo, Isis concebió un plan cruel y astuto.Todos los días, el dios Sol visitaba su reino, y lo hacía acompañado de un nutrido grupo de espíritus y divinidades menores, pero Ra se iba haciendo cada vez más viejo. La vista y las piernas le empezaban a flaquear y también estaba empezando a perder un poco la cabeza.Una mañana, Isis se mezcló con un grupo de divinidades menores y siguió la comitiva del Rey de los Dioses. Observó con cuidado la cara de Ra, hasta que vio que la saliva le goteaba como un terrón.Tras asegurarse bien de que nadie la estaba observando, recogió con una pala el trozo de tierra y se lo llevó. Entonces, Isis mezcló la tierra con la saliva de Ra para hacer arcilla y con ella modeló una serpiente de aspecto maléfico. Durante todas las horas de oscuridad, fue susurrando encantamientos a la serpiente de arcilla, que reposaba sin vida en sus manos. Después, la astuta diosa la llevó hasta un cruce de camino que el dios siempre tomaba. Escondió a la serpiente en medio de la alta hierba y regresó rápidamente a palacio.A la mañana siguiente Ra salió a pasear por su reino y, como de costumbre, fue acompañado de su séquito de espíritus y divinidades menores que se arremolinaban detrás de él.Cuando se acercaba al cruce, los encantamientos de Isis empezaron a hacer efecto y la serpiente se estremeció de vida. En el instante en que el dios Sol pasó, le mordió en el tobillo y acto seguido volvió a convertirse en un montón de tierra. Tras el mordisco, Ra lanzó un grito que pudo oírse por toda la creación.-He sido herido por alguna cosa mortal –dijo Ra con un hilo de voz-. Me lo dice el corazón, a pesar de que mis ojos son por completo incapaces de verlo. Sea lo que sea, no lo he hecho yo, Señor de la Creación. Estoy totalmente convencido de que ninguno de vosotros me habría hecho una cosa tan terrible, ¡pero sabed que nunca había sufrido tanto! ¿Cómo puede haberme sucedido esto a mí? Yo soy el Creador Único, el hijo del abismo acuoso. Soy el dios de los mil nombres, pero mi nombre más secreto fue pronunciado una única vez, antes del principio de los tiempos. Y fue precisamente escondido en el interior de mi cuerpo para que nadie nunca lo pudiera saber ni me pudiera lanzar encantamientos. Y, sin embargo, mientras paseaba por mi reino, alguna cosa me ha herido y ahora el corazón me quema y las piernas no paran de temblar. ¡Id a buscar a la Enéada! ¡Haced venid a mis hijos! Entienden de magia y su sabiduría penetra el cielo.Los mensajeros marcharon a toda prisa a buscar a los dioses, y de los cuatro pilares del mundo vino la Enéada: Shu y Tefenet, Geb y Nut, Seth y Osiris, Isis y Neftis. Los enviados recorrieron cielo y tierra y el abismo acuoso para reunir a todas las divinidades creadas por Ra.De los pantanos vinieron Heket, el de cabeza de rana; Wadjet, la diosa cobra, y el temible dios Sobek, con su cabeza de cocodrilo. De los desiertos llegaron el feroz Selkis, la diosa escorpión; Anubis, el chacal, guardián de los muertos, y también Nekhbet, la diosa del buitre.De las ciudades situadas en el Norte vinieron la guerrera Neith; la bondadosa Bastet, con cabeza de gato; la feroz Sekhmet, con cabeza de léon, y Path, el dios de los oficios.De las ciudades del Sur llegaron Onuris, el cazador de vino, y el dios Khnum, el de cabeza de cordero. Todos habían sido llamados al lado de Ra.Dioses y diosas se reunieron alrededor del dios Sol, llorando y gimiendo, de miedo a que pudiera llegar a morir. Isis estaba de pie en medio de todos, dándose golpes en el pecho y haciendo ver que estaba tan angustiada y perpleja como todas las demás divinidades.-Padre de todos –dijo poniendo gran dolor en el tono de voz-, ¿qué te ha sucedido? ¿Acaso te ha mordido una serpiente? ¿Alguna criatura miserable ha osado atacar a su Creador? Pocos dioses se pueden comparar a mí por su sabiduría y además soy la Señora de la Magia. Si me dejas ayudarte estoy más que convencida que podré sanar todos tus males.Ra agradeció profundamente estas palabras de Isis y les contó detalladamente lo que le había sucedido.-Ahora estoy más frío que el agua y más caliente que el fuego- se lamentó el dios Sol-. Los ojos se me oscurecen. No puedo ver el cielo y tengo el cuerpo lleno de sudor por la fiebre.-Ahora deberías decirme tu nombre completo –dijo la astuta Isis-. Así lo podré utilizar para mis encantamientos. Sin esto, ni el más grande de los magos te podrá ayudar.-Soy el creador del cielo y la tierra –dijo Ra-. He hecho las alturas y las profundidades, he fijado horizontes al Este y al Oeste. Al alba, me elevo a Khepri, el escarabajo, y navego por el cielo en la Barca de Millones de Años. Al mediodía luzco en los cielos como Ra, y al anochecer, soy Ra-Atum, en el sol poniente.-Todo esto ya lo sabemos –dijo Isis-. Si de verdad deseas que encuentre un encantamiento para sacarte el veneno, tendré que hacer uso de tu nombre más secreto. Menciona por una vez tu nombre y vive.-El nombre secreto me fue dado para que pudiera vivir de forma tranquila –gimió Ra- y para que no tuviera que temer a ninguna criatura viviente. ¿Cómo quieres que lo devele?Isis no dijo nada y se arrodilló al lado del dios, cuyo sufrimiento iba en aumento. Cuando se le hizo insoportable, Ra ordenó a los demás dioses que se apartasen y después, le dijo su nombre secreto a Isis.-Ahora el poder del nombre secreto ha pasado de mi corazón al tuyo –dijo Ra cansadamente-. Con el tiempo lo podrás revelar a tu hijo, ¡pero adviértele que nunca traicione el secreto!.Isis dijo que sí con la cabeza y se puso a recitar un poderoso encantamiento que consiguió expulsar todo el veneno del cuerpo de Ra; pasado poco tiempo el dios Sol se levantó más fuerte que antes y regresó a la Barca de Millones de Años para proceder a sus diarios paseos durante los cuales contempló todo cuanto había salido de su mano.Isis, habiendo conseguido aquello que más ambicionaba en el mundo, gritó de alegría debido a que su plan había sido todo un éxito. Ahora tenía el convencimiento de que un día su hijo Horus se sentaría en el trono de Egipto y ostentaría el poder de Ra.

ladiosa
07-19-2007, 07:54 AM
EL ASESINATO DE OSIRISCuando el dios Sol decidió marchar de Egipto, la gente que se había salvado de la furia de Hathor sentía rabia y miedo.Cuando la tierra se oscureció todos echaban la culpa al vecino. Los hombres fabricaron las primeras armas y atacaron a todo aquel que pudiera ser un enemigo del dios Sol. Ra miró hacia atrás y comprendió que, de ahora en adelante, el hombre siempre mataría al hombre en Egipto. Habló con tristeza a la Vaca Divina:-Llévame adonde me sea posible ver a la humanidad, pero que sea lejos de su alcance.Entonces el cuerpo de la Vaca Divina se convirtió en el cielo, sostenido como un gran arco sobre la tierra, y Ra hizo las estrellas y las derramó por el vientre de Nut. A continuación, el Rey de los Dioses creó el Campo de la Paz y el Campo de las Cañas, residencias de los bienaventurados difuntos. Nut empezó entonces a temblar, pues se hallaba muy arriba. Y Ra creó a los dioses Heh, los Dos Crepúsculos, para que la sostuvieran y mandó al aéreo Shu que permaneciera entre el cielo y la tierra.Después, Ra llamó a Thot y le dijo:-Mira, desde estas alturas deseo brillar e iluminar el cielo de arriba y al cielo de abajo. Tú me representarás en la tierra y serás el responsable de registrar las acciones de los hombres.Entonces creó la forma de ibis para Thot y lo hizo encargado del registro.Cuando Ra iluminaba el cielo de abajo, la tierra estaba a oscuras y los hombres tenían miedo y lloraban la pérdida del dios Sol. Ra les oyó y también transformó a Thot n el Gran Mandril Blanco. Thot brilló con una luz plateada y la humanidad ya no tuvo nunca más miedo de una puesta de sol, porque Ra les había regalado a la Luna. Y así, Thot con la cabeza de ibis fue el sabio Escribiente de los Dioses, y Thot como mandril brilló en el cielo de la noche. De esta forma fue como Ra se compadeció de los hijos de sus lágrimas.Finalmente, Ra ordenó a Nun y Geb que protegieran la tierra de las serpientes del caos e hizo a Osiris rey de Egipto y a Isis reina.Osiris demostró ser un soberano sabio y bondadoso, enseñó al pueblo de Egipto la forma de labrar la tierra, les dio leyes y les enseñó también a adorar a los dioses. Incluso emprendió un viaje por los demás países de la Tierra para favorecerles con los mismos dones.Seth estaba celoso de él y le hubiera gustado apoderarse de Egipto mientras su hermano estaba fuera, pero Isis se había quedado para gobernar el reino. Ella nunca se había fiado de Seth.Cuando Osiris hubo regresado sano y salvo de Egipto, hubo una gran alegría e incluso Seth simuló estar contento. Ya había empezado a conspirar contra su hermano y había encontrado un grupo de hombres ambiciosos y descontentos que deseaban ayudarle. Seth esperó pacientemente a que llegara su oportunidad y finalmente, una noche fue invitado a un banquete en casa de su hermano, en el cual Isis no iba a estar.En el mismo instante de llegar, el hermano del rey se puso a hablar de una caja maravillosa que le habían acabado de hacer. Cuando todos ya habían bebido mucho vino, Seth mandó a buscar la caja y todos los invitados admiraron la exquisita madera y los ricos dorados. Con una sonrisa en los labios, Seth prometió que daría la caja a aquel que encajara en ella perfectamente.Seth sabía que solo había un hombre a quien la caja ajustara perfectamente, porque había sobornado a uno de los criados para saber las medidas exactas del rey. Después de que todos los invitados hubieron fracasado, los conspiradores rodearon a Osiris e insistieron para que la probara.Confiadamente, Osiris se metió en la caja. Se tendió en su interior y todos vieron que entraba en ella perfectamente, con la cabeza y los talones que tocaban justo los extremos de la caja. Los más inocentes rieron al pensar que Seth había perdido la apuesta en favor de su hermano. Osiris mismo también sonrió a Seth y empezó a hablar, pero su hermano, en ese justo instante, hizo una señal a los conspiradores y de repente, la tapa de la caja se cerró y los cerrojos se deslizaron. Mientras los conspiradores retenían a los invitados, Seth selló la caja con plomo fundido y de esta forma Osiris murió.La caja, convertida en ataúd, fue llevada de noche cerca de uno de los numerosos brazos del Nilo, desde donde los conspiradores la lanzaron al agua, esperando que la corriente la arrastrara hasta el mar y allí se perdiera para siempre. Después, Seth anunció la muerte de su hermano y se coronó como nuevo rey.Cuando Isis oyó la terrible noticia, se volvió como loca de pena. Se cortó un mechón de cabellos y se vistió con ropa oscura. Después salió a buscar el cuerpo de su marido.Corrían rumores extravagantes por todas partes, pero durante mucho tiempo nada pudo descubrir. Fue a pie de un pueblo a otro, interrogando a todos los que encontraba y, finalmente, habló con unos niños que habían visto cómo tiraban la caja al Nilo y se alejaba río abajo.La diosa siguió aquel brazo del Nilo hasta el mar. De cuando en cuando daba con alguien que le decía que hacía unos días le había parecido ver una caja dorada que iba hacia el Norte, e Isis salió de Egipto y cruzó países desconocidos siguiendo la costa, hasta que llegó al reino de Biblos. Las gentes de la zona no pudieron decirle mucho, aparte de que un árbol milagroso había crecido de repente en la playa.La caja de Osiris había sido arrastrada hasta tierra por el agua y había quedado pegada entre las raíces de un arbolito. Fortalecido por el dios asesinado, ese vegetal se transformó en una sola noche en un árbol grande.Cuando el rey de Biblos se enteró de aquel prodigio, envió a los carpienteros a cortar el árbol y les ordenó que lo llevaran a palacio para utilizarlo como pilar. Los carpinteros obedecieron. Pero nadie sospechaba que en el interior del árbol estaba escondido el féretro de un dios.Cuando Isis tuvo conocimiento de este hecho, gracias a unos hombres que estaban deseosos de entablar conversación con una forastera, se dirigió rápidamente al centro de la ciudad de Biblos y se sentó al lado de una fuente que estaba muy cercana al palacio real.Cuando unas criadas de la reina de Biblos fueron a la fuente a buscar agua, vieron a Isis y le preguntaron quién era. La diosa les dijo simplemente que era egipcia y una gran peluquera. Allí mismo les trenzó con ingenio los cabellos a las muchachas y les lanzó su aliento en la piel para que se impregnaran de fragancia divina.Cuando regresaron a palacio, todos se admiraron de los fantásticos peinados y del maravilloso perfume. Las criadas hablaron a su señora, la reina Atenais, de la mujer egipcia de la fuente, y la soberana mandó que la fueran a buscar para traerla a su presencia.La diosa le trenzó sus hermosos cabellos y la reina quedó tan encantada que le pidió a Isis que se quedara en palacio. La reina Atenais no tardó en tomarle un gran afecto y confianza a la forastera egipcia e Isis se convirtió en la nodriza del más pequeño de los dos príncipes de biblos.Cada noche, cuando todo el palacio se ponía a dormir, Isis se deslizaba a la habitación donde estaba el pilar con el ataúd de su marido y lloraba. Durante el día cuidaba al príncipe infante.Isis le tomó afecto al pequeño y decidió hacerlo inmortal. Una noche se lo llevó a la habitación del pilar y allí encendió un fuego. Pronunció encantamientos y colocó al niño medio dormido en medio de las llamas. El fuego empezó a quemar al pequeño príncipe, pero Isis no lo vigilaba. Se convirtió en una golondrina y voló y voló alrededor del pilar, lamentándose del asesinato de su marido con la voz aguda y triste del pájaro.La reina Atenais, que dormía en la habitación de al lado, se despertó por el ruido de las llamas y se levantó para investigar de dónde venía. Abrió la puerta de la sala del pilar y chilló horrorizada al ver que su propio hijo se estaba quemando. La golondrina se convirtió en el acto en mujer y las llamas mágicas se extinguieron.Isis contó a la horrorizada reina quién era y le advirtió que su hijo el pequeño príncipe nunca jamás podría ser inmortal.Atenais lloró su error y le preguntó a la diosa cómo la podría servir. Isis le pidió el pilar y lo sacó del techo con facilidad, de la misma forma que hubiera podido coger un loto. La divinidad separó el tronco, derramó aceite en las maderas y las envolvió con un lienzo antes de darlas a Atenais para que las guardara y venerara en el templo de Biblos.Le dio a Isis el mejor barco del puerto y una tripulación para gobernarlo, y luego subieron el féretro a bordo. Al llegar a las costas de Egipto, Isis mandó bajar el féretro a tierra, en un lugar solitario. Entonces quitó los sellos de la tapa.El cuerpo de Osiris parecía que estuviera durmiendo e Isis lo abrazó con ternura, mientras sollozaba desconsoladamente.Volvió a cerrar el ataúd y se dirigió hacia el Sur, a travé de las ciénagas del bajo Egipto. Una noche, mientras Isis dormía, Seth fue a cazar a las ciénagas y se encontró la caja. La reconoció en seguida y tuvo miedo. El cruel dios la abrió y al ver el cuerpo de su hermano lo despedazó. Luego los esparció por todo Egipto.Cuando Isis descubrió la caja vacía, su grito de angustia llegó al cielo y su hermana Neftis se acercó a ayudarla. Si bien era la mujer de Seth, Neftis siempre había preferido a Isis y Osiris, y por tanto las dos hijas de Nut se pusieron juntas a buscar el cuerpo que había sido desparramado.Durante años, largos y tristes, la fiel Isis y la dulce Neftis recorrieron Egipto de cabo a rabo, y en todos los sitios donde encontraban un fragmento de Osiris erigían un santuario.Finalmente, consiguieron reunir todos los trozos e Isis se sirvió de un encantamiento más poderoso para volver a unirlos. Las dos diosas vigilaron el cuerpo en forma de halcones, haciéndole sombra con las alas, mientras Isis rogaba para que Osiris se recuperara.Lo intentó todo, ayudada de todos los encantamientos que sabía, y consiguió resucitar a Osiris para una noche de amor con la esperanza de concebir el hijo prometido. Después, el cuerpo de Osiris quedó definitivamente muerto, pero su espíritu continuó vivo. Ra-Atum hizo a Osiris rey de los Muertos en el reino del Bello Oeste y desde entonces todo Egipto supo que no tenía que temer a la muerte, porque su espíritu continuaría en l reino de Osiris.

ladiosa
07-19-2007, 07:56 AM
LA CEGUERA DE VERDADHabía una vez dos hermanos que se llamaban Verdad y Mentira.Verdad era noble y honrado, y su hermano maligno, llamado Mentira, le odiaba.Un día Mentira fue a ver a la Enéada y se quejó ante los dioses que Verdad le había robado la daga. Cuando le pidieron que describiera la daga, Mentira dijo:-Todo el cobre del monte Jal sirvió para hacer la hoja y toda la madera de Koptos para el mango. La vaina tiene el largo del pozo de ventilación de una tumba y la piel de todos los rebaños de Kal sirvió para hacer el cinto –insistió Mentira-, y Verdad me la ha robado. Si se niega a devolvérmela, cegadlo y dádmelo para que me haga de portero.Verdad fue llamado ante la presencia de la Enéada y afirmó su inocencia. No pudo presentar la daga, pues ésta no existía, y las acusaciones de Mentira parecían tan convincentes que Verdad fue condenado. La Enéada ordenó que le quitaran los ojos y que fuera entregado a Mentira para que le hiciera de portero.Mentira pronto se dio cuenta que no podría soportar la presencia de Verdad sentado plácidamente delante de su puerta. Aquello le recordaba cada día su crueldad así como la inocencia de su hermano. Por este motivo les dijo a dos de los antiguos criados de Verdad:-Llevaos a vuestro amo al desierto y dejadlo en un sitio donde una manada de leones lo pueda encontrar fácilmente. No regreséis hasta que no estéis seguros que esté muerto.Los criados tenían demasiado miedo de Mentira para negarse a llevar a cabo tal acto. Muy tristes, cogieron a Verdad uno por cada brazo y lo condujeron al desierto. Cuando el hombre ciego notó la tierra del desierto bajo sus desnudos pies, preguntó adónde le estaban llevando. Los criados le contaron las órdenes que tenían con los ojos llenos de lágrimas.Un día más tarde, una señora que se llamaba Deseo paseaba por su jardín, cuando dos criadas corrieron a ella para decirle:-Señora, hemos encontrado un ciego sentado entre las cañas cerca del lago. ¡Ven a verlo!-Traédmelo aquí –dijo Deseo.Los criados no tardaron en llegar llevando a Verdad entre los dos. Estaba desfallecido y medio muerto de hambre, pero Deseo pensó que era el hombre más hermoso y apuesto que jamás había visto.Le aceptó en su casa y en su cama y tuvo un hijo con él, pero Deseo pronto se cansó de su nuevo amante y lo echó fuera del hogar.El hijo de Deseo y de Verdad no era un niño normal y corriente. Se hizo alto y hermoso como un dios, y a los doce años superaba a sus compañeros de colegio tanto en la lectura y la escritura como en las artes de la guerra. Los demás muchachos le tenían muchísima envidia y se mofaron de él diciendo:-Si eres tan listo, quién es tu padre.El hijo de Deseo no lo sabía y el resto de los niños no paraban de burlarse por ello, hasta que un día no lo pudo resistir más y fue corriendo a ver a su madre para preguntarle:-Por favor, dime quién es mi padre y así se lo podré decir a los demás compañeros de clase.-¿Ves ese ciego que está sentado sobre el polvo? –preguntó Deseo a su hijo-. Pues bien, ese hombre es tu padre.El niño corrió al patio y abrazó a su padre. Después acompañó a Verdad dentro de la casa y le hizo sentar en la mejor silla. Después de poner los mejores y más selectos platos delante de él y de ayudarle a comer y beber cuanto le vino en gana, le preguntó:-Padre, ¿quién fue el que tuvo la osadía de dejarte ciego? Si me lo dices, te vengaré.-Fue mi propio hermano –contestó con tristeza Verdad.El muchacho preparó inmediatamente un plan y luego fue a la despensa de su madre a buscar diez panes, un bote de agua, una espada, un bastón y un par de sandalias de cuero.Después cogió un magnífico buey del rebaño de su madre y se dirigió hasta donde Mentira estaba pastando sus propios animales. El niño se acercó al vaquero principal y le dijo:-Tengo que partir para un largo viaje. Si me guardáis el buey mientras estoy fuera, podréis quedaros con las provisiones, la espada, el bastón y estas preciosas sandalias de cuero.El vaquero aceptó lleno de contento y el muchacho simuló que se iba fuera de la comarca.Unas semanas más tarde, Mentira fue a inspeccionar sus rebaños. Inmediatamente se encaprichó el precioso buey.El vaquero principal objetó que el buey era propiedad de un chico que regresaría pronto para reclamarlo. Mentira se encogió de hombros:-¿Y qué más da? –añadiendo-. Cuando el chico regrese le puedes dar el mejor del rebaño.Y así Mentira se llevó el buey y lo hizo sacrificar. El hijo de Verdad se enteró pronto y fue a ver al vaquero.-Cualquiera de estos animales es tuyo –dijo el vaquero principal-. Elige el que prefieras.-¿Por qué, si ninguno se puede comparar al que era mío? –preguntó el muchacho-. Mi buey era más grande que, si se situara en la isla de Ammon, el hocico le llegaría hasta el desierto de Nubia y la cola hasta los pantanales del delta, con la punta de un cuerno apoyada sobre las Montañas Occidentales y la otra en las Orientales.El vaquero se quedó estupefacto:-¿Existe un buey tan grande?El hijo de Verdad simuló un gran enfado y llevó al vaquero principal y a Mentira al tribunal para ser juzgados por la Enéada por el robo de su buey. Mentira exclamó:-¡Vaya tontería! ¡Nadie ha visto jamás un buey de las dimensiones que estás diciendo!-Tampoco nadie ha podido jamás ver una daga de las medidas del pozo de ventilación de una tumba –dijo el hijo de Verdad-, con todo el cobre del monte Jal en la hoja, toda la madera de Koptos en el mango y toda la piel de las bestias de Kal en su cinto.Mentira se volvió amarillo al oír las palabras que acababa de pronunciar el chico ante la Enéada.-Volved a juzgar a Verdad y Mentira. ¿Cómo podéis condenar a Verdad basándoos en esta historia? Yo soy su hijo y estoy ante vosotros para defender su inocencia.Mentira continuó afirmando que todo cuanto había estado explicando hasta el momento era cierto.-Y si Verdad está vivo y puede venir a negarlo, entonces me confesaré culpable de lo que dice el joven. Luego podréis arrancarme los ojos y convertirme en su portero.Mentira estaba convencido de que su hermano había muerto, pero el joven dijo:-Tú mismo te has juzgado. Venid conmigo.Entonces llevó a la Enéada a casa de su madre y les mostró a su padre. Después de oír su historia, ordenaron que sacaran los ojos a Mentira y desde ese día Verdad y su hijo vivieron juntos y felices y Mentira les hizo de portero.

ladiosa
07-19-2007, 08:00 AM
LA LEYENDA DE SANTA EUFEMIA“EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPÍRITU SANTO, UN SOLO DIOS. AMÉN.”
Este es el discurso pronunciado por San Anastasio, obispo de la isla de Turquía. En él exalta y alaba la grandeza del arcángel San Miguel y se cuenta el gran milagro realizado en favor de Santa Eufemia y las dos historias maravillosas que se deben leer el doceavo día del mes de Paoni. Que sea con nosotros la intercesión del arcángel San Miguel y con el humilde copista. Amén.Reinando el gran rey Honrius, había un emir llamado Aristarco, que tenía por mujer a Eufemia. Aristarco y Eufemia eran fieles devotos de la ley de Dios; cumplían con todos los preceptos de la caridad, de la fe y de la modestia.Habían recibido el bautismo de San Juan Crisóstomo (“Boca de Oro”). En sus devociones entraban con particular efecto la del arcángel San Miguel, celebrada por ellos todos los días 12 de cada mes; la de la Virgen María, que celebraban el día 21 de todos los meses, y el Nacimiento de Nuestro Señor el Mesías, celebrada el 29 de cada mes. Aristarco era como un vaso de elección, hombre puro que ni por un momento flaqueaba en su devoción y en su entrega a los deberes y a las prácticas religiosas. Así sucedió que el Señor, queriendo premiar su vida santa, lo llevó a su seno.Cayó enfermo Aristarco de mortal dolencia. Sabiendo que el fin de sus días estaba próximo, llamó a su esposa y, afirmando su fe en Cristo, le declaró, una vez más, que el mejor camino de salvación era la práctica de las buenas obras, exhortándola a que siguiese la vida hasta entonces llevada y que no dejase de rogar al arcángel San Miguel, para que los protegiese en esta vida y los condujese con ventura a la dicha eterna.La buena mujer afirmó que seguiría los consejos de su marido y le pidió que le dejase una imagen del santo arcángel para colocarla en la habitación y para que la defendiera contra las asechanzas de Satán, ya que la mujer sin marido es semejante a un cuerpo sin alma. Aristarco tuvo gran alegría por ello y mandó llamar a un habilísimo pintor, el cual ejecutó una imagen perfecta del arcángel, ornándola con una capa de oro y guarneciéndola de piedras preciosas. Cuando el emir vio la imagen, sintió una gran alegría y mandó llamar a su mujer, a la cual dijo:-Tu deseo ha sido cumplido, he aquí una bella y rica imagen del santo arcángel Miguel.La mujer lloró de alegría y pidió a su marido que la encomendase al Jefe de las Milicias celestiales para que la protegiera. Aristarco, elevando sus ojos al cielo, rogó ardientemente al arcángel que protegiera a su esposa contra todos los peligros y asechanzas del malo. Cuando Eufemia, la bendita, oyó la plegaria, se alegró grandemente y se afirmó en su fe en el Mesías y en el arcángel San Miguel.Desde aquel momento sabía que tenía una firme defensa contra las asechanzas del demonio. Poco tiempo después, Aristarco murió santamente y su cuerpo fue enterrado en la iglesia.Eufemia no dejó ni un día de practicar el bien, de ejercer todas las obras de misericordia. Pero Satán, siempre vigilante, no quiso perder la ocasión de conquistar a una sierva del Señor. Tomó un día la apariencia de una virgen consagrada al Señor e hizo que otros dos demonios, bajo la misma figura, lo acompañasen. Llegaron a la puerta de la casa de Eufemia, llamaron y a la sirvienta que les abrió le dijeron que tres religiosas, enteradas de la fama de santidad de la dueña de la casa, deseaban visitarla.Cuando supo Eufemia quiénes eran las visitantes, salió ella misma a recibirlas con toda amabilidad y cortesía. Cuando las vio, las hizo entrar en la casa, pues mostraban un aire de modestia y humildad admirable. Las llevó a la habitación en donde había colocado la imagen del arcángel San Miguel que le hiciera pintar su marido. Eufemia dijo a Satán, sin saber quién era en realidad:-¡Oh hermana!, entra aquí para pedir la bendición del santo Arcángel, cuya figura aquí se muestra. Desde que murió mi esposo nadie ha entrado en esta habitación, salvo yo.Y Satán le contestó:-Mal has hecho, mujer. En cualquier sitio en donde no haya un hombre no habrá bendición. Si quieres ser grata a Dios, yo te daré un buen consejo: toma de nuevo a un hombre en matrimonio. Yo conozco a un gran emir, el mayor de todos los que rodean al rey Honorio. Tiene por hombre Heraclio. Es yerno mío y ha enviudado hace poco tiempo. De parte de él vengo a solicitarte en matrimonio, y aquí te traigo estos presentes para que veas cuán grande es su magnificencia y generosidad.Y mostró a Eufemia una gran cantidad de joyas que brillaban maravillosamente. Mas estas joyas eran para apariencia, ilusión y no realidad. Eufemia contestó:-He de pedir consejo a mi intendente. Él no me abandona ni por un momento.Entonces, la falsa religiosa mostró un gran escándalo y le dijo:-¡Oh hermana!, tus palabras son mentirosas. Acabas de decirme que desde que murió tu esposo no ha entrado hombre alguno en tu habitación, y ahora afirmas que tu intendente no te deja ni de noche ni de día. La Escritura dice que aquel que observa la ley, pero falta a una sola letra de ella, será responsable como si hubiera violado todas las leyes. Dios detesta y condena a los mentirosos.Pero Eufemia, sonriendo, contestó:-Tú me has propuesto un nuevo matrimonio con un hombre rico y generoso. Y en tus manos he visto brillar joyas resplandecientes. Pero ni por todas las riquezas del mundo querría faltar a la memoria de Aristarco. Mi cuerpo jamás será tocado por varón, y cuando yo entregue mi espíritu al Señor, aparecerá limpio y sin mancha. En cuanto a mi intendente, no debes escandalizarte. No es de este mundo, aunque su poder sea grande. Conoce los pensamientos de los hombres y acude en socorro de aquel que lo invoca con fe y pensamiento puro.Satán pidió entonces que le mostrase a su consejero. Pero Eufemia dijo:-Antes de concederte lo que pides has de orar. Dirige tu mirada al Este y pide a Dios que te perdone por haber pensado mal de mi guardián. Cuando hayas hecho eso, entonces te mostraré a mi guardián.Satán contestó:-Aquellos que mi invistieron con este hábito religioso me enseñaron a no elevar las manos para rezar sino en mi monasterio, y a no aceptar ni comida ni bebida en mesa de laicos.-¡Ah! – exclamó Eufemia-, tú acabas de reprocharme una supuesta falta contra la ley, y sin embargo tú olvidas que el Señor ha dicho: “En cualquier casa en donde entréis decid: Que la paz sea con los habitantes de esta casa. Y si hay alguien digno de recibir vuestro saludo, recaerá sobre él, y en caso contrario volverá sobre vosotros”. También ordena que e rece por todos los caminos, en todos los lugares.Y con estas y otras razones, confundió a Satán.Éste, viendo que Eufemia lo había vencido, cambió súbitamente de aspecto, transformándose en una quimera espantosa. Entonces, Eufemia, comprendiendo que se trataba de una asechanza del demonio, exclamó:-¡Oh arcángel Miguel, que gobiernas las milicias del cielo, ven en mi ayuda! ¡Tú, a quien mi marido Aristarco me confió antes de morir!Satán, cuando oyó la invocación al Arcángel, tuvo miedo y cambió nuevamente de aspecto, tomando la forma de un negro barbudo, con los ojos inyectados de sangre y con una espada desnuda en la mano. Eufemia se estremeció de espanto; entró corriendo en su habitación y tomó la imagen de San Miguel y, apretándola contra su echo, invocó de nuevo al arcángel. Satán no pudo penetrar tras ella, pues lo impedía la gloria de San Miguel. Satán estalló en orgullosas amenazas:-¡Yo soy aquel que acecha al hombre desde que fue creado, para dominarlo con mi poder! ¡Ahora me has dominado, Miguel; pero espero mi venganza!Y a Eufemia le dijo que volvería el día 12 del mes de Paoni.-Ese día Miguel, con todas las milicias celestiales, estará delante del trono del Señor para pedirle que haga subir las aguas de los ríos, para que haga descender la lluvia y el rocío sobre los campos. Durante tres días y tres noches permaneceré prosternada ante Dios.-En ese momento yo vendré aquí. Romperé esa tabla en mil pedazos sobre tu cabeza. ¡Y así conocerás cuán grande es mi poder! –replicó Satán.Eufemia, con la imagen en la mano, amenazó a Satán, saliendo éste corriendo de la casa.Desde aquel día Eufemia extremó sus devociones, pidiendo a San Miguel que no la abandonase. Se aproximaba la fiesta del Arcángel y Eufemia preparó cuidadosamente las ofrendas y todo aquello que era necesario para celebrar dignamente la festividad. Día era señalado para ella, y por eso esperaba vivamente la llegada. El día 12 del mes de Paoni, la bendita mujer, desde la alborada, se hincó de rodillas y comenzó a orar devotamente.De pronto Satán se apareció bajo la forma de un ángel inmenso, con largas alas extendidas. Iba ceñido por un resplandeciente cinturón de oro y sobre su cabeza llevaba una diadema de fulgurantes piedras preciosas. En la mano llevaba un cetro de oro que no tenía encima la cruz de Cristo. Eufemia se estremeció de miedo. Satán le dijo las siguientes palabras:-¡Que la paz sea contigo, mujer bendita de Dios y de sus ángeles! Bendita seas, pues tus ofrendas y sacrificios han llegado hasta el Señor. Él me ha envidado a ti para aconsejarte y guiarte en lo que tienes que hacer. Obedéceme como si fuera él mismo, pues escrito está que la obediencia es mejor que los sacrificios.La piadosa mujer se inclinó y dijo:-Presta estoy a oír la orden de mi Señor.Satán, entonces, comenzó así:-Durante mucho tiempo has hecho grandes sacrificios y has gastado todo tu caudal en hacer buenas obras en memoria de tu marido Aristarco, más éste, por su santa vida y muerte, ha sido acogido en el seno del Señor. Tú, con tu piadosa vida, excitas la envidia de Satán, el cual puede tentarte, como hizo con Job, el santo paciente. Satán puede arruinar tu casa, como hizo con Job. Tu marido murió sin dejar descendencia. Tú has de contraer nuevo matrimonio. Y Arius ha de ser tu esposo, un señor lleno de riquezas.Eufemia comprendió que era Satán el que le hablaba. Y decididamente contestó:-¿En qué libro ha ordenado Dios que no se hagan limosnas, que se abandonen las buenas obras? ¿Dónde ha dicho el Señor que la mujer ha de casar con dos hombres? Todo libro que venga de Dios ha de aconsejar la pureza de alma, la castidad, el abandono de los bienes materiales, el desprecio al mundo, la caridad hacia los pobres y los miserables. En cambio tú me ordenas lo contrario. Dice el sabio Salomón que las tortolillas y las cornejas no toman mas que un marido. Si eso hacen los pájaros mudos y sin inteligencia y conservan puras sus almas, ¿qué hará una criatura racional, que Dios ha creado a su imagen y semejanza? Yo no tomaré otro marido ni abandonaré todas las obras de caridad que realizo en nombre de Dios y del arcángel San Miguel. Dime de dónde vienes y cuál es tu nombre.Satán contestó:-Yo soy el arcángel San Miguel, al cual rezas con tanta devoción. Arrodíllate ante mí, pues Dios me ha enviado.Eufemia contestó:-Cuando Satán se apareció a Jesucristo y se fue a prosternar ante Jesús el Mesías, éste exclamó: “¡Atrás, Satán!”.Satán protestó:-¿Cómo Satán habría tomado esta magnífica apariencia con que yo me he presentado ante ti? Satán fue expulsado del cielo por su orgullo y Dios me encargó que yo tomase su puesto.Pero Eufemia no se dejó engañar y le preguntó que si, como decía, era el arcángel, dónde estaba la cruz que debía llevar en su espada, pues en la imagen que tenía así lo había visto.Satán dijo que eso era una invención del pintor, ya que no todos los ángeles llevan la cruz en sus espadas. Eufemia contestó:-Si el rey envía a un sitio a uno de los soldados, ¿no llevará el enviado el sello de su señor? Pues, de lo contrario, no podrá justificar debidamente que es un enviado y no un traidor que quiere introducirse con falsas palabras, y la persona a quien se dirige no lo recibirá ni atenderá las órdenes que lleva. Si tú eres un enviado de Dios, déjame que traiga el retrato del Arcángel.Al oír cuanto había dicho, Satán comprendió que había sido vencido, una vez más, por la virtuosa Eufemia y se puso a rugir como un león y gritó con grandes voces. Se lanzó contra la desdichada Eufemia y, agarrándola por la garganta, le dijo con voz tenebrosa:-Hoy no te me escapas. Desde hace mucho tiempo estoy en acecho, noche y día, para lograr vencerte; mas hoy ya no te valdrá Miguel.Eufemia, viéndose en atroz peligro de muerte, invocó fervorosamente al arcángel, pidiéndole socorro en tan angustioso trance. Y en aquel mismo momento San Miguel se apareció, revestido de toda su gloria.La habitación se iluminó con una resplandeciente luz y Satán, temeroso, cayó de rodillas, pidiendo perdón al arcángel y suplicándole que no le maltratara.-¡Jamás –decía- volveré a entrar en un sitio en donde se encuentre tu nombre y tu imagen!El arcángel lo tenía bien agarrado en su mano, como si fuera un pajarillo, y al fin lo dejó escapar. Después, volviéndose a Eufemia, le dijo:-Tranquilízate y confía en mí. Desde este momento nada podrá Satán contra ti. Yo soy el arcángel San Miguel, a quien tanta devoción has tenido desde tu infancia. Las ofrendas y las buenas obras que has realizado en mi nombre han subido hasta el trono del Señor y han sido acogidas con benevolencia. Acaba los preparativos para esta fiesta y disponlo todo bien, pues éste es el último verano que pasarás en la Tierra. Cuando acabe el estío, vendré a buscarte con los escuadrones angélicos y te llevaré hasta el seno del Señor.Y dichas estas palabras, se elevó en los aires, rodeado de una gran gloria.Eufemia quedó arrodillada dirigiendo la mirada al arcángel. Cuando éste desapareció en el cielo, se levantó y fue al obispo Anthimos y le relató todo lo ocurrido. El obispo tuvo una gran alegría al oírla y alabó al arcángel San Miguel.Eufemia le pidió que asistiera a un gran banquete en honor del Arcángel, acompañado del pueblo. Una vez terminadas las ceremonias, Eufemia regresó a su casa para disponerlo todo. Cuando llegaron el obispo con muchos señores y mucha gente, Eufemia les abrió de par en par las puertas de su casa y los introdujo en una hermosa cámara, en donde estaban dispuestas las mesas para el banquete.En el centro, sobre una silla de marfil y oro, estaba la imagen del arcángel, ante la cual se arrodillaron todos. Después Eufemia abrió las cajas de sus riquezas y las ofreció todas al obispo para obras de caridad, en nombre del arcángel, que aquel mismo día pediría a Dios que le permitiera bajar a buscar a la buena mujer. El obispo llevó consigo todos los bienes de Eufemia. Ésta, por la tarde, dio libertad a todas sus esclavas negras. Su mansión se llenó de un perfume exquisito. Después se volvió hacia Oriente. Santa Eufemia se dirigió al obispo, que había vuelto después de llevar las riquezas a su palacio, y le dijo:-¡Oh, padre mío!, yo te suplico, en nombre de Dios, que reces por mí al Señor, a fin de que me presente ante Él en un momento propicio. Cercana está la hora de mi muerte. He aquí que detrás de mi está el arcángel San Miguel, con todas sus celestiales milicias.El obispo empezó a entonar sus plegarias. Santa Eufemia pidió que se le trajese su imagen del arcángel y cuando la tuvo ante ella, le invocó.Entonces todos pudieron ver que se abría el cielo y aparecía el arcángel San Miguel, resplandeciente como el Sol. Sus miembros parecían brillar como el cobre batido. En su mano tenía una trompeta y estaba encima de un carro que tenía la forma de una barca; su mano izquierda blandía una espada, en cuyo pomo se veía la Santa Cruz. Estaba revestido con hábitos magníficos.Todos cayeron de rodillas, mientras el arcángel desplegaba su manto luminoso, en el que recibió el alma de Santa Eufemia, que en aquel mismo momento murió.Un concierto de armoniosas voces se oía. Las palabras que se escucharon eran éstas: “El Señor conoce la vía de los justos y de los pruso. Ellos son los que heredarán los bienes eternos.”Así murió Santa Eufemia.Fue enterrada en la iglesia, en el mismo sepulcro de su marido. Cuando quisieron recoger la imagen de San Miguel, vieron que había desaparecido. Pero al día siguiente, cuando entraron en la iglesia, vieron que la tabla estaba en el altar mayor, suspendida en el aire.Todos se arrodillaron, entonando el Kyrie Eleison. Se extendió la nueva del prodigio y de todos los puntos vinieron gentes que adoran al arcángel.Su imagen obra muchos milagros.