Avancemos un poquito más.

A nivel interncional nos encontramos con dos documentos clave para poder llegar a la conclusión de a quién le corresponderían los hallazgos del Beatrice.

El primero es el Convenio de la ONU sobre Derecho del Mar. Allí se define que el mar territorial comprende 12 millas, y también define lo qué es la zona económica exclusiva y la plataforma continental, que vienen ( ambas, y estoy sintetizando) a tener esas 200 millas que alguien citaba en algún mesaje anterior. En ambas zonas el Estado soberano tiene derechos que se definen en la convención ( derechos de soberanía o similares), pero con limitaciones que no se dan en tierra firme, por ejemplo, el derecho de paso inocente que tienen los buques comerciales por aguas exclusivas.

Por lo tanto, el primer dato con el que hemos de contar es el de si el Beatrice se encuentra bien en el mar territorial, donde la acción del Estado es más intensa, bien en la plataforma continental o zona económica exclusiva, en la que lo es un poco menos.

Como supongo que eso no lo sabremos ninguno de nosotros, podemos analizar´ambos supuestos, si os parece bien.

Para estudiar las consecuencias de que el Beatrice se encuentre en una zona u otra hemos de acudir el segundo documento al que hacía referencia al principio. Se trata de la Convención de la UNESCO sobre el Patrimonio Cultural Subacuático.

El texto se encuentra disponible en internet, por si queréis leerlo en profundidad. Es largo.

Para abrir boca, lo primero que hemos de preguntarnos es si un pecio hundido como el Beatrice entra dentro de lo que el convenio considera como patrimonio cultural subacuático.

Esto dice el artículo 1 de la Convención:

a) Por “patrimonio cultural subacuático” se entiende todos los rastros de existencia
humana que tengan un carácter cultural, histórico o arqueológico, que hayan estado bajo el
agua, parcial o totalmente, de forma periódica o continua, por lo menos durante 100 años,
tales como:
i) los sitios, estructuras, edificios, objetos y restos humanos, junto con su contexto
arqueológico y natural;
ii) los buques, aeronaves, otros medios de transporte o cualquier parte de ellos, su
cargamento u otro contenido, junto con su contexto arqueológico y natural; y
iii) los objetos de carácter prehistórico.
b) No se considerará patrimonio cultural subacuático a los cables y tuberías tendidos en el
fondo del mar.
c) No se considerará patrimonio cultural subacuático a las instalaciones distintas de los
cables y tuberías colocadas en el fondo del mar y todavía en uso.


Por lo tanto, el Beatrice y, lo que es más importante, su contenido, encaja perfectamente en esta definición.

Ahora hay que preguntarse por cuáles son las consecuencias de un supuesto rescate del barco. Yo lo dejo aquí hasta la semana que viene. Lo digo por si alguien quiere continuar con el tema durante el fin de semana.....

Hasta otro días, compañeros.