Un interesante análisis de como ve El País el brutal asesinato de una familia judía por un terrorista palestino.

La prensa española desprecia a las víctimas judías
Florencio Aurre

www.desdelaviejasefarad.blogspot.com

Ha vuelto a ocurrir. El terrorismo palestino ha sacudido al mundo judío de nuevo. Esta pasada medianoche, un terrorista palestino ha entrado en el kibutz Itamar y ha asesinado a cuchilladas a 5 seres humanos: un matrimonio y tres de sus hijos, de 11 años, tres años y un bebé de tres meses. Cuando las unidades de la Estrella de David Roja han llegado, nada se podía hacer ya por estas pobres personas. Los otros tres hijos de la familia, sin embargo, han conseguido escapar del terrible suceso.

Cuando abro este post diciendo "Ha vuelto a ocurrir", no me refiero únicamente al hecho acontecido, sino a la forma en que una vez más, los medios de este jodido país antisemita están tratando la noticia, que no tiene más recorrido que el que he resumido en el párrafo anterior. ¿A qué me refiero? Pues a lo de siempre: incluso en los momentos en los que Israel es la víctima, nuestra sucia prensa quiere hacerlos pasar por agresores o al menos justificar un poco lo sucedido. Pasen y vean.

Esta mañana, el JERUSALEM POST abre con la noticia contada tal y como es: "5 miembros de una familia asesinados en un kibutz". Bajo este titular, el diario israelí relata lo sucedido. Sin embargo, esta realidad tan fácil de contar y tan meridianamente clara de entender, no es lo que EL PAÍS quiere contar sobre lo sucedido. No. EL PAÍS no quiere que Israel pueda aparecer como víctima nunca y bajo ningún concepto. Así que como no va a omitir la noticia, la intenta maquillar para que en el fondo parezca lo que los jefes del grupo PRISA piensan: que esa pobre familia se merecía lo que le ha pasado. Para tal empresa, el diario madrileño titula "Un palestino mata a 5 colonos israelíes en Cisjordania".

Analicemos las palabras de EL PAÍS. En primer lugar, dice "colonos israelíes" en vez de "personas" o "miembros de una familia", con lo cual da a entender dos cosas. Una, que viven en un lugar usurpado a sus pobladores originales y dos, que si no hubieran vivido en ese lugar que no les pertenece, no les habría pasado lo que les ha pasado. Es decir que para EL PAÍS, el asesinato de dos adultos, dos niños y un bebé, tiene una clara justificación. Esa es toda la intencionalidad que encierra la palabra "colono" y que EL PAÍS no duda en emplear.

En segundo lugar, habla EL PAÍS "un palestino". No un "terrorista", menos aún un "terrorista palestino" (ya se cuidan muy mucho de juntar esas dos palabras) y aún menos de "Palestina". Es curioso, porque que yo recuerde, cada vez que hay una víctima mortal palestina, EL PAÍS en particular y los medios españoles en general, no dudan en tomar la parte por el todo contra el Estado Judío y titulan cosas como "Israel mata a nosecuántos palestinos". Sin embargo todavía no he visto ni un sólo titular que diga "Palestina mata a tantos israelíes". Si eso no encubre una intencionalidad clara, que baje D'os y lo vea.

En tercer lugar, EL PAÍS dice que el suceso ha tenido lugar en Cisjordania. Es decir, que si con la palabra "colonos" ya estaba dando a entender que esas personas estaban donde no les correspondía, con la palabra "Cisjordania", no sólo rechaza todo derecho legítimo de Israel de establecer el kibutz donde está establecido, sino que apuntala la idea inicial de que el suceso ha tenido lugar precisamente por esa razón.

Y en cuarto lugar, hilando más fino, podríamos decir también que EL PAÍS utiliza el término "mata", como si pudiera tratarse de un simple homicidio, en vez llamar a las cosas por su nombre, en este caso, "asesinato a sangre fría".

Todo esto es lo que se esconde tras el titular de EL PAÍS. Puro veneno.

Con este post, quiero expresar clara y rotundamente mi rechazo y mi repugna ante este tipo de periodismo basura y propagandístico, que no vacila a la hora de enarbolar banderas de causas y revoluciones a menudo imposibles y siempre injustas e inconvenientes. Pues todo este tinglado desinformativo, no sólo no se ajusta en modo alguno a la realidad de lo sucedido, sino que además busca formar una opinión negativa sobre Israel en personas que no tienen opinión previa y así mismo reforzar los prejuicios antisemitas de los que sí la tienen.