1. Faraón

El rey es un dique de contención. Ha frenado a grandes y a vasallos. El soberano de las Dos Orillas es un sabio, y un rey bien rodeado no actuará estúpidamente.
Es sabio de nacimiento y el dios lo distinguirá entre millones de hombres.
La realiza es una hermosa vocación. Si no tiene hijos ni hermanos para hacer durar sus monumentos, el rey promueve otro rey.

2. Visir

Deja que crezca tu fama, entonces, sin que tengas que abrir tu boca, recurrirán a ti. No te muestras orgulloso de tu fuerzas en medio de tus contemporáneos. Guárdate de provocar una resistencia, nunca se sabe lo que puede pasar, lo que hace Dios cuando castiga.

3. Nomarcas

Al colérico de la ciudad, que es un insensato, no lo hagas tu compañero, para que no te haga matar. No te impongas por la fuerza, no se que otros se impongan a ti por la fuerza.

4. Ejercito, clero y funcionarios

Manten tus tropas jovenes, para que seas amado por la ciudad de tu residencia... Durante 20 años, la generación joven será feliz de seguir su deseo y de nuevo se harán otras levas... los veteranos lucharon por nosotros.

Cada mes cumple el servicio sacerdotal... Dota abundantemente la mesa de las ofrendas y trae muchos panes, pues eso es útil para quien lo hace.

Enriquece a tus dignatarios, para que puedan ejercutar tus leyes.

5. Artistas y comerciantes

El joyero horada cuentas para el collar con toda clase de piedras duras; y cuando ha acabo de inscrustar el ojo de los amuletos, le fallan las fuerzas, está agotado.

6. Campesinos, artesanos y obreros

Nunca vi a un picapedrero hacer una carrera (importante), ni a un orfebre encargado de un misión, pero he visto a un calderero a la puerta de su horno. Sus dedos parecían a las garras del cocodrilo y olía peor que el pescado podrido.

7. Esclavos y forzados