Hola a todos,
Muchas veces tengo algo que me gusta, una simple anécdota o curiosidad de este mundillo egipcio.

Así ya tengo donde colocarlo, de vez en cuando salen cosillas que nos hacen gracia, nos chocan...

La primera es una historia que demuestra la estrecha relación entre los campesinos y los animales.....heredado desde la época faraonica.

lo copio tal cual......es del libro "Las ruinas de Nubia" de Cristiane Desroches Noblecourt.

Los habitantes de la región desértica si bien en el límite de los cultivos aceptaban de buena gana que una serpiente o mejor una pareja de cobras, pudiera elegir morada en un rincón de su vivienda.

Francoise Bruyére iba a menudo a la casa de un obrero de su esposo, donde realizaba una verdadera investigación etnográfica(.....) Sus lazos amistosos eran grandes; y asi confidencialmente , el fellah y su esposa le proporcionaban explicaciones y comentarios que todavía escapaban a los investigadores oficiales, puesto que ella habla el habla local como raramente lo hacía un europeo.

El incidente se produjo al final de un día muy caluroso , en el patio a cielo abierto de la casa en la que Francoise Bruyére acababa de entrar con su fiel Ahmed Amer.

Patos y gallinas , al igual que el cordero engordado en previsión de la fiesta del Bairam convivían familiarmente .
En un rincon se había depositado un cuenco de terracota lleno, como era costumbre, de leche de búfala.

Era la costumbre para asegurarse a la pareja de cobras familiares su bebida predilecta.
En el momento en que el sol desaparecía en el horizonte, la hembra salió graciosamente de su agujero en una pared de adobe, y fue tranquilamente a beber la leche del cuenco, retirandose luego con dignidad a su refugio.

Unos momentos después, uno de los niños que jugaban en el patio se dirigió al cuenco para beber: entonces asistimos a una escena inaudita.

Una majestuosa cobra ( el macho ) salió de la pared , se lanzo sobre el recipiente y lo volco. Luego volvió precipitadamente a su nido y se oyeron golpes sordos, pruebas evidentes de una escena conyugal: estaba dándole una paliza a su compañera, la intrepida bebedora de leche.

Francoise Bruyére se sorprendió a ver la falta de reacción de los fellahin.
Pero Ahmed Amer se agachó y recogió el fondo de la copa que todavía contenía líquido "dejemoslos " ,dijo, "pero debo mostrar esto al mudir. Hay alguna razón "

De regreso en Deir el Medina (...) Ahmed Amer depositó ceremoniosamente en el escritorio del mudir el objeto del litigio acompañado de un comentario precipitado.
Bernard Bruyére, hombre experimentado, no pareció demasiado sorprendido.
Eligió de su botiquín un pequeño frasco, vertió algunas gotas de su contenido en la leche que quedaba y declaró pausadamente " Ahmed, tienes razón, la leche todavía contiene veneno de serpiente"

Poco tiempo después tuvimos la explicación.
En efecto, el viernes siguiente al acontecimiento, día del señor y festivo, el obrero limpió el patio de su casa mientras las cobras iban "al campo" .

Quiso sacar la suciedad que cubría su cubil y entonces descubrió una serpiente muerta. Era una hembra.
Comprendió entonces la escena vivida unos días antes.

" Estas serpientes familiares" dijo a Francoise " nunca dejan su veneno en la leche que beben en nuestras casas. La tradición pasa de serpiente en serpiente. Como la hembra estaba muerta, el macho fue al gebel ( montaña desertica) en busca de una nueva compañera. Sin duda su macho no le había trasmitido todavía la prohibición"

¿Cómo se explicaba la actitud de la cobra macho? Ahmed Amer pareció encontrar con facilidad la respuesta " El macho, como todavía no le había enseñado a su hembra, sabía que ella dejaría el veneno y no quiso que el niño fuera victima de él"
El amaestramiento que el maestro cobra impuso inmediatamente después a su nueva esposa, sin duda fue ejemplar:
nunca volvió a producirse un incidente parecido en la casa beduina.

Un besazo