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Tema: El Sinai, otro Egipto: desiertos, cañones, soledad y mar

  1. #1
    Fecha de Ingreso
    Aug 2006
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    209

    Predeterminado El Sinai, otro Egipto: desiertos, cañones, soledad y mar

    Hola
    Hace tiempo que tenia como tarea escribiros mi último viaje a Egipto. Es un viaje distinto a lo que hace todo el mundo. El viaje “típico” lo hice hace unos años, y ahora quería buscar otros aires. Y salió un viaje distinto. Nuestro viaje se iba a dividir en dos partes, una semana de ruta por el desierto del Sinai y otra semana disfrutando de las playas y fondos marinos del Mar Rojo.

    Mi viaje vamos a titularlo “El Sinai, otro Egipto: desiertos, cañones, soledad y mar” Como veis no soy bueno poniendo títulos.
    Ah, voy a aclarar una cosa, el viaje cuenta mis experiencias personales. No he querido extenderme en contenidos históricos, geológicos, y esas cosas.

    Empecemos:

    Día 1:
    El viaje empieza con un primer escollo. El Sinai esta muy lejos, y la manera de llegar hasta allí de que nos propone Kuoni es un avión pequeño, cutre y ruidoso, de Menfis Airlines que sale con retraso, después de la 3 de la mañana. Esto más o menos lo sabíamos. A si que veníamos preparados sicológicamente, y no fue demasiado mal trago al fin y al cavo. Y teniendo en cuenta que según nos dijeron otros que nos encontramos en el Sinai fue todo un record. ¡Solo 4 horas de retraso!

    Día 2:
    Llegamos allí muy temprano, sobre las 8 de la mañana más o menos. No recuerdo bien la hora exacta. Y aquí llego la primera de las sorpresas. Nos suben al autobús para repartirnos por los hoteles, y de repente se acerca el representante de Kuoni sonriente hacia mi chica y a mí y nos dice en ese encantador acento egipcio “¿Vosotros sois los del safari?” En ese momento descubrí que estábamos en un “safari por el Sinai” y que íbamos a ser los únicos. El resto que estaba en el autobús solo habían ido a las playas del Mar Rojo. Mi cara de pánico debió ser apoteósica. Yo nunca había ido así de viaje. O los hacia por mi cuenta completamente, o en un grupo. Pero en ese momento la posibilidad de estar una semana perdidos en el desierto, solos con un guía me pareció aterradora.
    El resto del día estuve intentando digerir la noticia. Nos alojaron en el Tropicana Roseta. El safari en si, empezaría mañana por la mañana. El hotel es de estos en plan “resort” con casitas casi independientes esparcidas por una ladera. Unos hoteles muy bonitos, pero a mi me parecen poco prácticos, hay que hacer una excursión para ir al restaurante y te dan un mapa para que no te pierdas. El resto del día lo dedicamos a pasear, cambiar dinero y poco más. Había que descansar, que mañana empezaba lo bueno.

    Día 3:
    Nos levantamos temprano, y desayunamos. Puntuales, estaban esperándonos en la puerta del hotel, los que iban a ser nuestros anfitriones. Baha, el guía (el que nos dio la noticia en el autobús) y Ezzat el conductor. El todoterreno en el que íbamos a ir, no era un último modelo pero parecía y luego descubrimos que estaba en muy buenas condiciones.
    Cogemos la carretera hacia El Tor donde paramos a comprar la comida para los próximos días. El Tor es un pueblo sin nada que reseñar. Compramos fruta, carne y verduras, y continuamos el camino. Llegamos a Abu Zenima otro pueblo sin historia donde se nos une una persona más al convoy. ¡Un cocinero! El viaje lo íbamos a hacer tres por Kuoni, y dos viajeros. . Continuamos un rato por la carretera hasta que por fin salimos al desierto hacia un camping que hay cerca de la siguiente parada en nuestra ruta a donde iremos mañana. El Templo de Hathor en Serabit el Khadim. El camping estaba completamente vacío. Nada mas llegar el cocinero se puso ha hacernos la comida. Comimos, comida espartana, simple, pero buenísima. Ensaladas de pimientos con tomate, cebolla, y atún, con queso feta, cebollas picadas con limón y algo de carne y legumbres. Esa fue, con alguna variación mínima, la comida que íbamos a tener todos los días. No había más que hacer hasta la noche así que nos perdimos un poco paseando por un paisaje casi lunar. Mucha arena rodeada de montañas de roca. Las montañas eran parecidas a las que hay antes de llegar a Petra en Jordania como si sobre las rocas hubieran echado chocolate derretido.
    Cuando llego la noche tiramos unos colchones en el suelo y dormimos como troncos todos en fila. En ese momento todas las reticencias iniciales se habían olvidado y me estaba dando cuenta de la dimensión de lo que vendría los próximos días. Este viaje no iba a ser como los anteriores. Un nuevo Egipto se nos venia encima. Un Egipto salvaje, con más naturaleza y paisajes que monumentos y tumbas. Un Egipto que me pondría a prueba.

    Fotos:
    1 Sharm El Seik desde el avion
    2 Hotel Tropicana Roseta
    3 Comprando comida en El Tor
    4 Campamento en el desierto
    5 Detalle de las rocas de chocolate derretido
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    Úlima edición por mindundimundi fecha: 07-26-2007 a las 10:45 AM Razón: añadir enlaces de GMap y fotos

  2. #2
    Fecha de Ingreso
    Aug 2006
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    209

    Predeterminado Dia 4

    Día 4:
    Al levantarme con el sol a las 6 de la mañana y el resto sigue durmiendo. A si que intento seguir dormido un rato mas, pero unos niños de una aldea cercana (creo que son familia del cocinero) están jugando a una distancia prudencial y echándonos un vistazo de vez en cuando. No tienen ningún interés por nuestras cosas, solo por un par de locos turistas, que en vez de pasar la noche en un hotel de 5 estrellas en las playas del Mar Rojo han decidido venir a este lugar apartado del mundo, dormir en el suelo, en un saco de dormir. Se despierta todo el mundo, y desayunamos. Horror, solo hay te (no me gusta el te) y tortas de pan fino, quesitos Kiri y mermelada.
    Medio dormido por no haberme podido tomarme mi dosis diaria de cafeína, veo a una lugareña que monta una manta con baratijas en el suelo delante de nosotros. Con gesto lastimero me hace ponerme con ella para comprarla algo. No puedo resistirme, tenía un poco de mono de regateo de “mi último viaje al moro”. Francamente, no había nada que me gustara demasiado, pero me ha caído bien la señora y la compro dos collares y una pulsera. No estuvimos mucho regateando, pedía tan poco que me daba vergüenza regatearle 10 céntimos de euro. Todo me salio por 4€. Cuando se vio que no iba a comprar mas, recogimos el chiringuito, ella y nosotros. Nos subimos al coche y salimos para Serabit eran las 9 de la mañana y pronto empezaría el calor. Después de 20 minutos conduciendo entre piedras y arena llegamos a un pequeño desfiladero. Nos bajamos, mi chica, yo el guía Baha y el cocinero (nos iba a acompañar en esta subida). El conductor se quedo en el coche.
    Empezamos a andar, y veo que de repente, Baha se sale del camino y empieza a subir una ladera empinada de piedras bastante inestable. Me paro incrédulo, ¡No creerás que voy a subir por ahí! Le digo con mi mirada (no me atrevía a hacerlo de palabra). Baha me miró, y sonrió. A si que no hubo otro remedio, empezamos a subir, y subir y cada vez estaba mas empinado. Estaba muerto de cansancio y llevábamos 20 minutos subiendo. El paisaje era aterradoramente hermoso. Solo piedras, un cañón en frente y abajo el fondo del desfiladero, muy abajo. Estaba aterrado, pero mi chica subía sin problemas, y ya no digamos Baha y el cocinero, debían de ser hijos de una cabra montesa. Cada rato me esperaban en una sombra sonriendo, y viendo como llegaba yo empapado en sudor, pero resistiendo.
    Llegamos a la cima. El paisaje era precioso. La vista era clara y el horizonte se llenaba de montañas peladas, solo roca, enrasadas a la misma altura, desfiladeros, llanuras de arena en el fondo. Y si deshacíamos con nuestra mirada lo andado encontrábamos muy lejos el coche que nos estaba esperando.
    Llegamos al Templo de Hathor. Y, seamos sinceros, después de haber visto todos los templos del Nilo, Karnak, Luxor, Edfu… es decepcionante. Solo un montón de columnas de dos metros y medio desperdigadas entre otras piedras con relieves y poco más. El templo según nos contó el Baha estaba para “dar servicio” a las minas de turquesa de la zona.
    Nos hicimos unas cuantas fotos, y volvimos deshaciendo el camino hasta el coche. Allí nos esperaba Ezzat y otras dos mujeres que igual de lastimosas que la de la mañana nos esperaban con las mismas baratijas. A estas no les compre nada.
    Continuamos el viaje hacia la próxima cita con el Bosque de Pilares. Una formación volcánica con rocas de lava de formas cilíndricas. Llegamos sobre las 12:30 de la mañana, el calor era muy fuerte. Y el sitio era un horno. Las rocas de color negro multiplicaban los rayos del sol. Y la falta absoluta de sombra hacía más insoportable la canícula. El lugar era muy interesante, la lava se acumulaba formando órganos de iglesia, o montones de tubos enormes. Es una lastima que se este rompiendo todo. Hay pocos pilares grandes en comparación con los que debía haber, y muchos trozos rotos.
    Cuando volvemos al coche a comer este esta colocado al lado de cuatro ramas que sujetan un toldo eso de sacos medio rotos. Nos colocamos debajo y vemos que la sombra que da es más que suficiente para mitigar el calor circundante. Debajo de la sombra protectora veo como el cocinero prepara todo. Es curioso ver como lava la verdura y la fruta dentro de una bolsa con un poco de agua mineral y con el mismo agua limpia los cubiertos y platos. Con poco más de medio litro de agua lo ha dejado todo perfecto para el consumo. Y después de la subida a Serabit el Kadem y la visita al Bosque de Pilares teníamos mucha hambre y todo nos supo a gloria. Recogemos, y nos vamos hacia el siguiente punto de camino: Santa Catalina y el Monte Sinai.
    Todavía continuamos un buen tramo por pistas de arena y piedras hasta llegar a la carretera que llevaba al Monasterio. En la carretera varios controles policiales. Tuvimos muchos en todo el recorrido. La cosa consistía mas o menos en esto: llegábamos a un control, parábamos, si el policía tenia ganas venia hasta el coche, y nos pedía unos papeles que tenían guardados en la guantera. Si los policías no tenían ganas de levantarse, tenia que ir Ezzat a llevárselo a donde estaba el sentado. Había un control de estos cada, más o menos, 50Km de carretera. Pero antes de ir a Santa Catalina teníamos que volver a Abu Zenima. ¿Para que? Para dejar en su casa al cocinero. Ya no iba a estar mas con nosotros. Cuando llegamos, el cocinero nos invito a tomar un te en su casa. La casa era humilde con pocos muebles, alfombras y una televisión en el salón donde nos metieron a nosotros. Estuvimos allí un rato, nos presento a uno de sus hijos de poco más de dos años de edad. Guapísimo. Y después continuamos camino hacia Santa Catalina sin cocinero de eso se encargaría ahora Baha y Ezzat. Pasamos por el Valle de Feiran, debía de ser bonito, pero ya era tarde y no se veía bien. Era un valle cerrado con palmeras y grupitos de casas separados.
    El Hotel de Santa Catalina era … bueno… era. Tenía como 8 habitaciones solo con planta baja. Todas vacías, menos la nuestra que tenia como 5000 mosquitos enormes. Que les habían debido avisar que llegábamos y nos estaban esperando agazapados en los rincones. El cuarto de baño era amplio, hasta que me di cuenta de una cosa curiosa, no tenia plato de ducha. Bueno, si, había una alcachofa en el medio del cuarto de baño y el suelo de terrazo tenia una pequeña pendiente hasta un desagüe en un lateral. No es que no hubiera plato de ducha, todo el cuarto de baño era un plato de ducha. No pensamos mucho en nada, teniamos sueño. Aunque era temprano nos fuimos a cenar. Nos estaba esperando Baha y Ezzat en el “comedor”. Una sala con una mesa corrida de un metro de altura y muy larga. Como solo estábamos nosotros, no hubo problema por encontrar sitio. Mientras Baha y Ezzat nos traían la comida el dueño del hotel estaba en pijama y sandalias al fondo de la habitación haciendo zapping en una tele que estaba cerca de nosotros. Después de cenar, y asearnos un poco y llenarnos de antimosquitos, dormimos hasta la hora que íbamos a salir para la ascensión al monte Sinai.

    Fotos:
    1 Emezando la subida a Serabit el Kadem
    2 Subiendo
    3 Vistas de lo que hemos subido
    4 Templo de Hathor
    5 Bajando y viendo lo que nos queda hasta el coche
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    Úlima edición por mindundimundi fecha: 07-26-2007 a las 03:12 PM Razón: añadir enlaces de GMap

  3. #3
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    Aug 2006
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    Predeterminado Fotos del Bosque de Pilares

    Algunas fotos del Bosque de Pilares:
    1 Llegando
    2 Pilares rotos
    3 Forma caprichosa
    4 Chiringuito con sacos
    5 Cocinero labando la comida.
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  4. #4
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    Aug 2005
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    Predeterminado

    Minduuuuuuuuuuuuu estoy verde de envidia!!! Gracias Gracias y Gracias!!!

    Me encanta , ya tengo otro motivo para ir a Egipto.. tengo que ir a un safari por el Sinaí!!!!!

    ENHORABUENA y gracias por contarnoslo y colgar estas fotos.

    Un besote

  5. #5
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    Aug 2006
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    Predeterminado Dia 5 Ascension al Monte Sinai y Santa Catalina

    Dia 5:
    Vienen a recogernos a las 2:00 de la mañana. Y a las 2:30 estábamos empezando la ascensión después de que nos contaran cuatro cosillas y que llegara el un grupo de españoles con los que nos íbamos a unir en la subida. Era un poco alivio ver a españoles y poder volver a hablar con alguien además del guía y mi chica. Además de los 5 españoles, había muchísima gente. Intente empezar la ascensión. Siempre hay tiempo para subirse a uno de los camellos del camino. Pasamos al lado de Santa Catalina, allí terminaríamos el día hoy. Después de un rato de ascensión y viendo que cada vez me tenia que pararme mas a menudo a descansar, y pensando que si seguía yo solo, a lo mejor llegaba a la cima, pero mucho mas tarde de la salida del sol. Decidí alquilar un camello para subir. El coste, si no recuerdo mal, fueron 50 libras y daba lo mismo en que parte de la ascensión lo cogieras, el precio siempre 50 libras. Desde que subí al camello, hasta que llegue a la cima pasaron como dos horas. Como iba sin cansarme aproveche a disfrutar del cielo estrellado. Era precioso, ver las millones de estrellas mientras te balanceas suavemente en la joroba de un camello. No había mucho más que ver. La noche era cerrada, y no se veía nada que no fuera la luz que iluminaban cientos de linternas que culebreaban por el camino de ascensión. Mi compañera, y el resto de españoles iba por su cuenta, lógicamente no me esperaron. Ya nos veríamos en la cima todos.
    Después de esas dos horas llegamos al ultimo tramo, el mas duro para los que van andando, no para mi que iba en camello, . Este tramo era una ascensión continuada por una “escalera” en la que el 80% de los escalones eran naturales. Simplemente piedras en el camino. Esta ascensión se hace en fila india y lastimosamente. Parábamos cada pocos minutos por que cada vez que uno decía que no podía más, el resto tenia que intentar pasarle por un lado. Formando atascos considerables. Después de una hora más, llegamos a la cima, por fin. Todavía era de noche, solo había un poco de luz que anunciaba la pronta salida del sol. ¡¡¡Lo habíamos conseguido, veíamos amanecer desde la cima del monte Sinai!!! Yo descansado, me dedique a buscar un sitio para poner mi equipo fotográfico para hacerle alguna foto al amanecer. Ya buscaría al resto de españoles después.
    A las 5:30 ya la claridad era grande. Y podíamos empezar a vislumbrar el impresionante paisaje. A las 5:38 por fin, vi el Sol. Allí, al fondo. De repente las montañas empezaron a contrastarse, las sombras empezaban a aparecer. El horizonte estaba plagado de montañas. No había ningún árbol, ninguna brizna de hierba. No soy un poeta, a si que voy a intentar subiros alguna de las fotos que hice y que reflejan mejor que yo estos paisajes. Cosas curiosas, me parecieron dos sobre todo: un grupo de japoneses que montaron una especie de misa en la cima en uno de las pequeñas construcciones de piedra que hay en la cima. Y otra cosa simpática fue el “cuarto de baño” que tenían en la cima. Era una especie de chabolo de madera. No me atreví a entrar. Gracias a dios no tuve necesidad de el en ese momento.
    Cuando ya termine un poco empachado de Sol, empecé a buscar al resto. No vaya a ser que empiecen a bajar sin mi. Sobre las 6:00 los encontré. El reencuentro fue caluroso. Nos hicimos unas cuantas fotos más, y nos relajamos para empezar el descenso. Sobre las 6:30 empezamos a bajar. Continuamos hacia el Monasterio de Santa Catalina por el mismo camino por el que subimos, pero lo teníamos como nuevo. Por la noche no habíamos podido disfrutar de sus vistas. Al bajar todo fue más sencillo para mi, que tenia las piernas descansadas. Baje sin problemas, el resto de los españoles que subieron como machotes por sus propios medios bajaban con las piernas temblorosas y doloridas por el esfuerzo de la madrugada. Llegamos al monasterio sin mucho entre medias, mas que cientos de fotos de cada recodo, cada vista al infinito. Eso si, mirando de vez en cuando para arriba, para ver incrédulos hasta donde habíamos subido.
    Santa Catalina aparece cuando llegamos abajo como un castillo amurallado. Un cuadrado con un torreón en cada esquina, y con unas cuantas ventanas marcadas como simples huecos en la pared, algunos con pequeños balconcitos de madera. Como teníamos tiempo se sobra, no como el resto que tenia que coger el autobús para volver a sus respectivos lugares de procedencia, nos detuvimos un rato en un bar que hay anexo al Monasterio. Nos relajamos hasta que todo el mogollón de turistas se fuera y nos dejara todo para nosotros. Nuestro “hotelito” no se iba a ir, no había prisa. En el bar vimos a nuestro lado un monje del monasterio. Enorme. Tenía como 1,90 de altura y un calibre corporal muy importante también. Iba con su sotana negra hasta los pies y una larga barba oscura. Tenia la típica pinta de bonachón enorme, pero si se cabreara había que alejarse de la Ira de Dios, seguro :-P. Después de un reconfortante café con leche al lado de este mastodonte, empezamos a ver el monasterio. Estos sitios tan míticos, tan esperados a veces decepcionan un poco. Nos esperamos no se que, que se yo y al final tu imaginación no se ve recompensada con una realidad equivalente.
    Lo primero, descubrimos que como no somos Ortodoxos no podemos entrar a ver la colección de valiosos Iconos Bizantinos. Una desilusión. Después pasamos a una pequeña iglesia muy abigarrada e interesante. Luego vemos los callejones exteriores del Monasterio en los que se encuentra un pozo que según la tradición es el pozo en el que Moisés cogía agua cuando conoció a su futura esposa. Un poco más allá, hay una enorme zarza, que se supone que es la zarza ardiente del Éxodo. En la base de la zarza, la gente reza y algunos dejan mensajitos en sus raíces para que Dios les eche una mano en sus problemas. A parte de las implicaciones religiosas, que son inevitables, el sitio es muy bonito. Y si no fuera por la gran cantidad de turistas que hay, aun que ya se hubieran ido casi todos seguía bastante lleno debido a lo angosto de algunos tramos, el sitio te trasladaría a tiempos remotos. Enormes muros de piedra, puertas y ventanas de madera, algún farol de hierro forjado. Todo aparentemente igual que hace 1500 años.
    Para terminar visitamos el osario. Una habitación que solo es visible desde una puerta enrejada. A la derecha había una vitrina con una enorme acumulación de cráneos. En el centro hay una todavía más impresionante vitrina con el esqueleto de uno de los monjes con el hábito de lujo. Y a la derecha unos nichos con los esqueletos de mas monjes. Eran las 10 de la mañana, y dimos por terminada la visita del monasterio. Y como dije antes, muy bonito, e interesante, pero me dejo un poco frío. Me esperaba un poco más.
    Volvimos al hotelucho de los mosquitos y descubrimos que las piernas de mi chica estaban cubiertas de picaduras de mosquitos. En ese momento caímos que por la noche, cuando dormimos, nos cubrimos todo el cuerpo de matamosquitos, menos las piernas de ella que estaban debajo de la sabana. Durmiendo se destapo dejándolas al descubierto para los cientos de mosquitos que había en la habitación. En venganza, intentamos echar y matar a unos cuantos que nos estaban esperando cuando llegamos a la habitación para continuar con el festín. Dormimos hasta las 2 de la tarde, cuando nos levantamos a comer algo al comedor de antes, con el mismo dueño del hotel en pijama y zapatillas cambiando de canal continuamente. A las cuatro estábamos otra vez en ruta.
    Estuvimos un buen tramo de carretera hasta que nos desviamos al lado de una casa pobre que había a la orilla de la carretera. En ella Baha les compró un poco de leña que nos iba a servir para la cena. Serían las 5:30 de la tarde. Los dejamos, y entramos en el desierto, no más de 15 minutos hasta una jaima que estaba preparada para nosotros.
    Esa noche nos esperaba una sorpresa, la cena fue “especial”. Con la leña que habían comprado antes nos prepararon una barbacoa. Unas salchichas y unas brochetas con carne de cordero a demás de la cena habitual de guarnición. Estuvo todo buenísimo. Por la noche, después de cenar, para pasar un poco el rato Baha y yo nos echamos unas partiditas de ajedrez y Ezzat pidió a mi chica que le enseñara algo de español. Nos reímos mucho viéndole pronunciar algunas palabras. Paseamos un rato para hacer sueño ya que estábamos un poco descolocados de la noche anterior. El sitio estaba en un pequeño resguardo entre dos pequeñas montañas. Estábamos un poco altos, por lo que teníamos una buena vista del resto del desierto. No parecía que hubiera ningún alma en ninguna dirección. La soledad (aparente) era absoluta. Un día intenso. A dormir que mañana venia un día más intenso todavía, yo no lo sabia, pero así fue. Nunca creí que podría hacer lo que hice este día. Pero esa es otra historia.

    Fotos:
    1 _ En la Cima del monte Sinai (japoneses rezando)
    2 _ 3 - Amaneciendo
    4 _ servicio con vistas
    5 _ lugareño pensativo
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    Úlima edición por mindundimundi fecha: 07-27-2007 a las 02:10 PM Razón: añadir enlaces de GMap

  6. #6
    Fecha de Ingreso
    Aug 2006
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    Predeterminado Mas fotos de este dia

    1 _ Descendiendo
    2 _ Paisaje agreste (ahora se podia ver)
    3 _ lugareña
    4 _ Hasta donde hemos llegado (el puntito blanco en la parte mas alta, a la izquierda, hay hemos estado hace un rato)
    5 _ Llegando a Santa Catalina (¡por fin!)
    Imágenes Adjuntas Imágenes Adjuntas      
    Úlima edición por mindundimundi fecha: 07-27-2007 a las 08:05 AM

  7. #7
    Fecha de Ingreso
    Jun 2006
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    253

    Predeterminado

    Buenos días:

    Hola Mindun, vaya nombre dificil..., me gusta mucho tu relato y las fotos son estupendas...sigo atentamente y a la espera.

  8. #8
    Fecha de Ingreso
    Aug 2006
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    Predeterminado Fotos de Santa Sofia

    1 _ Monasterio de Santa Catalina
    2 _ lateral con señor tipico
    3 _ Monje de Santa Catalina
    4 _ Mensajes a Dios en la zarza ardiente del Exodo.
    5 _ Craneos
    Imágenes Adjuntas Imágenes Adjuntas      
    Úlima edición por mindundimundi fecha: 07-27-2007 a las 08:06 AM

  9. #9
    Fecha de Ingreso
    Aug 2006
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    209

    Predeterminado Mas fotos de este dia

    1 _ niña de donde paramos a comprar leña
    2 _ Aqui dormiriamos hoy
    3 _ Nosotros, el campamento, y la noche
    4 _ Ezzat aprendiendo español
    5 _ Comida de desierto _ Kofta, salchichas, patatas, ensalada... buenisimo!
    Imágenes Adjuntas Imágenes Adjuntas      

  10. #10
    Fecha de Ingreso
    Aug 2006
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    Predeterminado Mañana mas

    Gracias, Flordeloto y Delia_Nefer por vuestras respuestas. No os perdais el dia de mañana: El Cañón de Arada. Vais a flipar

    Sobre mi nombre, fue en un dia de inspiracion (por lo menos eso creo ). Intenta reflejar lo que quiero ser siempre cuando viajo: un don nadie por el ancho mundo.
    Aclaro, por que la expresion "mindundi" creo que es algo "local" y no se si en sudamerica lo entenderán.

    Lo dicho, gracias a las dos. Mañana mas. Ya queda poco para dejar de daros la brasa.

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