Sin lugar a dudas, la Gran Esfinge de Giza es, junto con las pirámides, el símbolo más reconocido del Antiguo Egipto. Y no es casualidad que se encuentre todo en el mismo sitio, en la ciudad de Giza, a 18 km de El Cairo. 

La Gran Esfinge de Giza es una escultura imponente e icónica con cabeza humana y cuerpo de león, lo que para los antiguos egipcios representaba la unión de la inteligencia y la fuerza. Una figura reconocible por cualquier persona en cualquier parte del mundo. Un emblema extraordinario de una de las culturas antiguas más fascinantes de la historia que presenta una altura de 20 metros y una longitud de más de 70 metros.

Ha alcanzado la fama mundial no solo por su imponencia y su belleza sino también porque representa un misterio que nunca acaba de resolverse. Los arqueólogos hoy en día siguen sin ponerse de acuerdo sobre la función que desempeñaba al momento de su construcción o sobre la fecha o periodo en la que fue esculpida ni tampoco sobre su procedencia.

La mayoría coincide en que podría haber sido creada sobre el año 2.500 a.C. y como parte de las obras para el complejo funerario del faraón Kefrén, con el objetivo de ser el guardián que protegiese su tumba. A esta conclusión se llegó después de estudiar el resto de esfinges encontradas en ruinas arqueológicas del antiguo Egipto: todas presentan cabeza humana (algunas con tocado real) y cuerpo de león, y están en los acceso de las tumbas y los templos. Y como la vida en el más allá era tanto o más importante que la terrenal, los faraones tenían que estar debidamente protegidos por algo que unificara la fuerza y la inteligencia: un ser mitológico con cabeza humana y cuerpo de león.

Pero hay otras teorías que sostienen que la Gran Esfinge de Giza es anterior que las propias pirámides y se sitúan en el año 7000 a.C. su construcción. Esta versión se basa en la comparativa de la erosión que presentan las pirámides en relación con la Gran Esfinge, mucho más acentuada en el segundo caso. Pero tampoco hay acuerdo científico sobre esta hipótesis.

De todas maneras, esto no es un problema sino al contrario: le agregará a tu visita muchos condimentos extras para que intentes tú también descifrar cuáles son los misterios que esconde la Gran Esfinge de Giza.

Datos curiosos sobre la Gran Esfinge de Giza

  • ¿Por qué no tiene nariz? Es otro de los misterios nunca resueltos. La roca con la que fue construida la esfinge varía según sus partes. El cuerpo macizo está hecho de piedra caliza amarillenta suave y la cabeza de una piedra caliza gris y dura. De manera tal que la lógica indica que se debería haber preservado mejor la nariz, como sucede con el resto de la cabeza de la esfinge en relación con su cuerpo. Pero al día de hoy, ha desaparecido. Algunas teorías culpan a Napoleón de su destrucción, pero es una hipótesis que logró desmontarse tras el hallazgo de unos dibujos hechos por un explorador que la visitó mucho antes del nacimiento del famoso emperador francés y en los que la esfinge ya aparecía sin su nariz. Otras versiones hablan de un líder musulmán del siglo XV llamado Muhammad Sa’im al-Dahr quien, ofuscado por ver a tantas personas adorando a la esfinge, ordenó destrozar su nariz. Pero el misterio sigue sin resolverse.
  • Estaba llena de colores. Hoy en día la esfinge no conserva casi ninguno de los colores vivos que lució en el pasado y para apreciar algún resto de color hay que acercarse mucho (o todo lo que esté permitido dentro del recinto). Su pérdida de colores se debe a la erosión propia del desierto. Se cree que el cuerpo y su cabeza eran de color rojo, y el tocado con prenda egipcia que cubría su cabeza de rayas blancas y azules.
  • ¿Por qué la cabeza se conserva mejor que su cuerpo? Porque la piedra con que se fabricó la cabeza es mucho más dura y resistente que la que presenta en todo el cuerpo. Podría haber sido peor el deterioro si no fuese porque la arena en la que la esfinge estuvo enterrada por siglos ayudó a protegerla de la erosión.
  • También le falta parte del atrezzo. Algunos estudiosos creen que no solo la nariz le fue arrancada sino también una barba ceremonial faraónica, pero también se estima que se trataba de un complemento agregado en periodos posteriores a su construcción original.
  • Tiene cola, aunque no se vea. Por supuesto que si la vemos de frente, no lo notamos, pero si nos detenemos a observarla desde alguno de sus costados o desde atrás, comprobaremos que la Gran Esfinge de Giza cuenta con una gran cola de león.
  • ¿Por qué mira hacia el este? Porque es allí donde sale el sol en la mañana del equinoccio de primavera, un momento clave del calendario para los egipcios antiguos.

Cómo llegar a la Gran Esfinge de Giza

La Gran Esfinge de Giza se encuentra ubicada en la misma meseta que las pirámides, a 18 km de El Cairo. De manera tal que todos los tours, furgonetas, buses y minibuses, taxis o coches privados parten desde la capital egipcia. Lo más recomendable es contratar un tour que te pase a buscar por el hotel, que incluya una visita guiada por el entorno de las pirámides (una vez allí puedes contratar los extras que desees) y, al acabar, te deje de nuevo en tu hotel.

Horarios

La entrada al recinto de Giza es de 7h a 19.30h.

Precios de la visita

Entrada al recinto: 160 EGP (9€) la entrada normal de adulto, 80 EGP (4,50€) para estudiantes acreditados. Es la misma entrada del recinto de las Pirámides de Giza no hace falta comprar otra.

Fotos de la Esfinge de Giza

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