La ciudad de Menfis fue la primera capital del país desde su unificación. Fundada alrededor del año 3100 a.C. por el primer faraón de Egipto, Narmer, funcionó como ciudad principal hasta el Primer Periodo Intermedio en el 2040 a.C. cuando el protagonismo pasó a la ciudad de Tebas (la actual Lúxor).

Introducción

Como centro político y religioso, Menfis fue fundamental para sentar las bases de la civilización egipcia. Allí se veneró al dios Ptah y se realizaron las ceremonias fastuosas de coronación de los faraones. Ptah era denominado El Antiquísimo y “El autor de todo”, considerado el Dios Creador fundamental, el que dio vida a todos los dioses y a sus ka. Los antiguos egipcios de Menfis creían que Ptah podía escuchar a sus fieles, por eso muchos relieves tallados dedicados a su figura aparecen con orejas excesivamente grandes.

Durante el periodo del Imperio Medio, la ciudad era conocida como la “Balanza de las Dos Tierras”, no solo por ser la principal del país sino por su ubicación geográfica entre el Alto y el Bajo Egipto. Algunos arqueólogos e historiadores sostienen que Menfis llegó a ser la ciudad más poblada del mundo hasta el año 2250 a.C.

De hecho, se especula que el motivo de la construcción de la capital allí donde fue emplazada se debió a su ubicación estratégica en el inicio del delta del Nilo. El Reino Antiguo necesitaba una ciudad central con importancia política y que centralizara la actividad económica y comercial, a través del puerto Peru-nefer, donde estaban los astilleros en los que se fabricaban y reparaban las embarcaciones, los talleres de los fabricantes de mercancías y las bodegas para almacenar los productos que se distribuían por todo el país.

Incluso cuando Tebas la reemplazó como capital del imperio, Menfis siguió manteniendo su importancia durante varios siglos, pero poco a poco comenzó a ser abandonada, sobre todo con la llegada de los griegos y la fundación de Alejandría en el año 331 a.C. Ya en el 641 d.C. Menfis quedó completamente desierto y, sobre sus restos, se levantaron algunos de los primeros cimientos de lo que sería la ciudad de El Cairo.

Tal fue su importancia en el mundo antiguo que aparece citada en reiterados pasajes de la Biblia. Por ejemplo, en Jeremías 46:19: “Prepara tu equipaje para el destierro, hija que moras en Egipto, porque Menfis será convertida en desolación, incendiada y despoblada”.

Se cree que Menfis estaba rodeado por un muro blanco y que tenía un imponente palacio real, pero todo eso ha desaparecido y se conservan muy pocos restos de la antigua ciudad. Justamente este muro blanco le dio su nombre egipcio, Ineb-hedy, por el aspecto de residencia fortificada que mostraba al exterior. Recién a fines del Antiguo Imperio la ciudad tomaría el nombre con el que se la conoce actualmente: Men-nefer, que significa “estable y hermoso”, de donde procede Menfis.

La antigua Menfis se encontraba 19 km al sur de El Cairo actual, donde hoy está el poblado Mit Rahina y donde es de visita obligatoria el Museo de Menfis. Y si bien la visita es aparte, al tratarse de dos entradas diferentes, pero que suelen hacerse de manera complementaria, es inevitable mencionar a Saqqara, la gran necrópolis de la ciudad de Menfis y donde se encuentra la famosa Pirámide Escalonada de Zoser, la primera del mundo y una de las grandes estructura de piedra más antigua, un sitio donde se han encontrado tumbas faraones prestigiosos.

Qué ver en el Museo de Menfis

El Museo de Menfis es un museo al aire libre que contiene lo que ha podido conservarse de la antigua ciudad y como resultado de sucesivas excavaciones y largos procesos de museificación y restauración. También cuenta con una sala cubierta y objetos de interés arqueológico muy valiosos como esfinges, estatuas colosales y obeliscos. En 1979 fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

  • Coloso de Ramsés II. Se trata de una estatua imponente hecha de piedra caliza y que originalmente era de 13 metros de altura, pero que ahora tiene 10 metros ya que le faltan las piernas, aunque el resto se encuentra en perfecto estado de conservación. Justamente por no tener piernas es que no puede ser exhibida de pie, por lo que está dispuesta de forma horizontal y boca arriba, pudiendo apreciarse todos los detalles esculpidos a la perfección: las inscripciones grabadas en su cinturón, los dibujos de las joyas y la tranquilidad que expresa su rostro.
  • Esfinge de Alabastro. Está esculpida en una sola pieza de alabastro, con 4 metros de altura, 7 metros de longitud y un peso de 80 toneladas. Los arqueólogos creen que fue construida en honor a la faraona Hatshepsut, por las facciones que aparecen en su superficie.
  • Gran Templo de Ptah. En su momento fue el más importante de Menfis y si bien sólo se conservan sus cimientos, ya que está casi completamente destruido, un paseo por las afueras de este complejo te pondrá en atmósfera y te hará viajar a la ciudad de Menfis en sus años de esplendor.

Cómo llegar a Menfis

La mejor manera de visitar Menfis es complementarla con una excursión a Saqqara. Dos por uno en un tour que incluye el traslado de ida y de vuelta a tu hotel de El Cairo, entrada a ambos recintos y visitas guiadas. Se encuentra a 19 km de la capital egipcia así que todos los tours y transportes a Menfis parten desde ahí.

Horarios

El museo al aire libre de Menfis abre todos los días de 8h a 16h.

Precios de la visita

La entrada normal para adultos es de 80 EGP (4,50€) y para estudiantes acreditados de 40 EGP (2,30€).

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