Dinastía XVIII

Historia

Ahmosis I consigue acabar con el poder de los hicsos expulsándoles de Avaris y obligándoles a huir hacia el Sinaí. Sus sucesores comienzan la expansión hacia el noroeste, llegando en varias campañas hasta los ríos Jordán y Éufrates.

Amenhotep I domina Nubia y Cush.

Tutmosis I continua los avances del Imperio con sus campañas en Nubia y Asia.

A Tutmosis I le sucede Tutmosis II, hijo del faraón y de una esposa secundaria; para legitimar su posición en el trono se casa con Hatshepsut, la princesa heredera.

Hatshepsut se proclamó faraón a la muerte de su esposo Tutmosis II y gobernó de facto durante la minoría de edad de su sobrino Tutmosis III, hijo de Tutmosis II y una esposa secundaria.

En el reinado de Hatshepsut se lleva a cabo la expedición al País de Punt.

Tutmosis III se convirtió en el único soberano tras la muerte de Hatshepsut, reconquistó Siria y Palestina, que se habían separado con anterioridad, y continuó la expansión territorial del Imperio; sus anales en el templo de Karnak constituyen la crónica de la mayor parte de sus campañas. Casi 20 años después de la muerte de Hatshepsut, ordenó la eliminación de su nombre y sus imágenes de todos los edificios donde habían sido inscritos.

Amenofis III gobernó de forma pacífica durante casi cuatro décadas, en las que florecieron el arte y la arquitectura. Mantuvo el equilibrio de poder entre los estados limítrofes con Egipto mediante la diplomacia.

Akhenatón Amenofis IV, fue un reformador religioso que combatió el poder de los sacerdotes de Amón. Abandonó Tebas por una nueva capital, Akhetatón (la moderna Tell el-Amarna), que fue construida en honor de Atón, el disco solar sobre el que se centró la nueva religión monoteísta. Sin embargo, la revolución religiosa fue abandonada al final de su reinado y su yerno, Tutankhamón, volvió a instalar la capital en Tebas. 

Tutankhamón es conocido hoy, sobre todo, por la suntuosidad de su tumba, encontrada prácticamente intacta en el Valle de los Reyes por los arqueólogos británicos Howard Carter y George Herbert, conde de Carnarvon en 1922. La XVIII Dinastía terminó con Horemheb.


Cultura


Primer templo de Karnak (Amenofis I)
Templo de Deir el-Bajari (Hatshepsup)
Templo de Amenhotep III en Luxor. Colosos de Memnón.
Revolución religiosa de Akhenatón:
Amón sustituido por Atón.
Akhenatón compone El himno al Sol.


Dinastía XIX

Historia

El fundador de la XIX Dinastía, Ramsés I fue visir y jefe del ejército bajo el reinado de Horemheb, al que sucede, tras dos años de reinado, su hijo Seti I.

Seti I dirigió campañas militares contra Siria, Palestina, los libios y los hititas y favoreció la capitalidad del delta, instalando su centro cerca de Tanis.

Ramsés II, hijo de Seti I, sucede a éste y reina durante 67 años en los que edifica numerosas construcciones en Luxor y Karnak. Tras las campañas militares contra los hititas, Ramsés hizo un tratado con ellos y se casó con una princesa hitita. 

Templo de Ramsés II en Abu Simbel


El sucesor de Ramsés II, su hijo Meneptah derrotó a los denominados pueblos del mar, invasores provenientes del mar Egeo que asolaron el Próximo Oriente en el siglo XIII a.C., hecho narrado en un texto esculpido en una estela donde figura la primera mención escrita conocida del pueblo de Israel. Los posteriores soberanos tuvieron que hacer frente a los levantamientos constantes de las poblaciones sometidas por Egipto.


Cultura

Tumba de Nefertari

Gran actividad constructora.
Sarcófagos de madera muy decorados.
Ramsés II edifica numerosas construcciones en Luxor y Karnak, como el Ramesseum (su templo funerario en Tebas), los templos esculpidos en la roca en Abu Simbel, la tumba de Nefertari en el Valle de las reinas y los santuarios en Abidos y Menfis.
Textos funerarios de significado mágico.

Dinastía XX

Historia

El primer faraón de la dinastía XX fue Setnaj.

Ramsés III fue el último gran faraón. Consiguió detener el proceso de decadencia del estado faraónico y salvar Egipto de la invasión de los Pueblos del Mar. En los últimos años de su reinado se produce la primera huelga de la historia, la rebelión de su visir y la conjuración del harén.

Los sucesores de Ramsés III, los ramésidas (llamados también Ramsés) no supieron hacer frente a la progresiva desintegración del estado, con aspectos como:

Pérdida del vasallaje asiático.
Anarquía y feudalismo.
Crisis económica.
Saqueo sistemático de tumbas.

Al final de la dinastía Egipto vuelve a dividirse en dos unidades: el Alto Egipto, gobernado por sacerdotes de Amón y el Bajo Egipto, donde reinan príncipes del Delta.

Cultura

Ramsés III


Construcción del templo funerario de Ramsés III en Medinet Habu,cuya decoración exterior recoge sus victorias sobre los libios y los pueblos del mar.